viernes, 20 de mayo de 2011

Manifiesto Feminista para la Asamblea Ciudadana de la Puerta del Sol


Estamos en la plaza porque:
   
-   Queremos una sociedad en la que el centro seamos las personas y no los mercados. Por eso reivindicamos: servicios públicos gratuitos y vitales como la educación y la salud frente a los recortes sociales y la reforma laboral.

-   Exigimos el uso de un lenguaje no sexista que nombre a todas las personas y esté libre de homofobia, machismo y  racismo.
-   Queremos el compromiso de hombres y mujeres para la construcción de una sociedad donde no tenga cabida la violencia machista.

-   Las personas somos dueñas de nuestro propio cuerpo, por eso somos libres para decidir sobre él, disfrutar y relacionarnos con él y con quien nos dé la gana.

-   Queremos una sociedad diversa donde se respeten las múltiples formas de de vivir el sexo y la sexualidad (lesbianas, gays, intersexuales, bisexuales, transexuales, transgéneros, queers...).

-   Reivindicamos el aborto libre y gratuito.

-   Es imprescindible incorporar el enfoque feminista en las políticas económicas, en los servicios públicos, en la creación de otro modelo de ciudad y en las políticas ambientales para salir de la crisis.

-   Exigimos que las Trabajadoras Domésticas o Empleadas del Hogar estemos incluidas en el régimen general de la seguridad social.

-   Exigimos que la transexualidad no se trate como una enfermedad.

-   Exigimos papeles para todas y que las mujeres migrantes disfruten de todos los derechos.
 - LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA, ECOLOGISTA, REPUBLICANA, LAICA Y NO DEL CAPITAL -

jueves, 19 de mayo de 2011

POSICIONAMIENTO DE ORGANIZACIONES SOCIALES EN RECHAZO A LA INICIATIVA DE LEY 4216:


"Cobertura universal y financiamiento para la atención integral en salud a las guatemaltecas y los guatemaltecos de todo el País”
QUE PRETENDE  PRIVATIZAR Y CONCESIONAR LA SALUD PUBLICA


La Comisión Nacional de Salud de la Conferencia Episcopal de Guatemala, el Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud de Guatemala, el Frente Nacional de Lucha, el Movimiento Ciudadano por la Salud (integrado por CONGCOOP, ASECSA, CEGSS, CEIBA, SERJUS), ante la intención de la Comisión de Salud del Congreso de la República con el respaldo de algunos Organismos Nacionales e Internacionales de aprobar la Iniciativa de Ley 4216 "Cobertura universal y financiamiento para la atención integral en salud a las guatemaltecas y los guatemaltecos de todo el País", a la opinión pública nacional e internacional manifestamos que:

1.   El Sistema Nacional de Salud en Guatemala es centralizado, fragmentado, excluyente y racista. No cumple con garantizar el derecho a la salud como obligación del Estado, establecido constitucionalmente.

2.   El Sistema Público de Salud se encuentra en una crisis generalizada que se manifiesta en el inminente colapso de la Red Hospitalaria, Centros y Puestos de Salud, Centros de Atención Permanente (CAP), Centros de Atención Materno Infantil (CAIMI) y Centros Comunitarios de Convergencia. Esto ocasiona  el aumento de enfermedades prevenibles y muertes de mujeres, hombres, niñas y niños, agudizando la pobreza de la población guatemalteca.

3.   En los últimos años se ha profundizado el debilitamiento deliberado del Estado mediante medidas de ajuste y privatización del Sistema Público de Salud, que se expresa en la reducción del presupuesto público, contratación de la prestación de servicios por organizaciones privadas utilizando fondos públicos, la transferencia de responsabilidades de prestación y financiamiento de servicios a ONGs y patronatos lo cual es única competencia de los organismos públicos y la contratación de trabajadores y trabajadoras de salud sin prestaciones laborales. 

Rechazamos y nos oponemos a la Iniciativa de Ley 4216, por las siguientes razones:

1.    Plantea que existe la necesidad de que la promoción, prevención, curación y rehabilitación de los servicios sea prestado por instituciones del Estado e instituciones privadas. La mezcla público-privado no se clarifica y tampoco se ofrecen garantías  para evitar que dicha mezcla no se expanda hacia un proceso de privatización de los servicios públicos. 

2.     Plantea la Pertinencia Cultural desde el enfoque de asimilación y la ejemplifica con el hecho de que las comadronas puedan entrar a los hospitales. De todos es sabido que la Pertinencia Cultural es mucho más que este hecho.

3.   No plantea la fuente de financiamiento para alcanzar el acceso universal. Si no se identifican de antemano las  fuentes explicitas para el financiamiento, existe el riesgo de recurrir a mecanismos no sostenible como “donaciones de la cooperación internacional” o regresar al cobro por servicios a la población. 

4.   No se hacen explicito los servicios que serán incluidos en las llamadas “garantías explícitas” a la población y deja al MSPAS la definición de las mismas en un plazo de 6 meses. De las experiencias internacionales, es sabido que definir una cartera de garantías es un proceso técnico complejo que requiere una buena cantidad de información (costos, demanda y oferta de servicios etc.). Dicha información es limitada actualmente dentro del MSPAS. Por lo tanto, existe un riesgo serio de que la cartera de “garantías explícitas” se reduzcan únicamente a servicios materno infantiles y deje por fuera la atención a los otros grupos poblacionales a los cuales el MSPAS tiene obligación Constitucional de atender. 

5.   Se crean instancias de toma de decisión como el “Consejo Nacional de Salud”. Dicho consejo deja completamente por fuera la participación ciudadana en las instancias donde se definen las políticas públicas. La participación ciudadana está garantizada en la Constitución Política del país y en la Ley del Sistema de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural. Este “Consejo Nacional de Salud” es por lo tanto, una negación del  derecho de participación ciudadana, lo cual implica un retroceso sobre los derechos adquiridos. el cual está reconocido en el marco legal vigente.

Por todas las deficiencias del actual anteproyecto de ley y la evidente intencionalidad privatizadora del mismo, solicitamos al Congreso de la República:

1.   Que no se apruebe la presente Iniciativa de Ley.

2.   Que se inicie un nuevo proceso para la construcción de una Nueva Iniciativa de Ley que involucre a todos los actores sociales del sector salud.

3.   La urgente ampliación presupuestaria para el Ministerio de Salud que evite el colapso del Sistema Público de Salud mientras se discute y acuerda un nuevo proyecto de Ley.

4.   Que se retome con la seriedad y urgencia que amerita la discusión de la Reforma Fiscal planteada en el Pacto fiscal. Dicha reforma deberá generar los recursos para el financiamiento público de la cobertura universal de los servicios de salud con criterios de sostenibilidad y  justicia tributaria.

Hacemos un llamado a todas las Organizaciones Sociales, Populares y Comunitarias para manifestar el rechazo a esta iniciativa de ley y demandar un nuevo proceso que sea participativo.

martes, 17 de mayo de 2011

Feministas políticamente correctas, de cómo identificarlas y de cómo huir de ellas…


Lisa
….seguramente las han visto en oficinas públicas, ONGs, encuentros, congresos…en fin pululan por todas partes. Se las puede identificar por esa actitud de todo vale, por sus sonrisas amplias y sus ojos brillantes (para todo el que convenga hay sonrisas). Acostumbran a citar los informes de OnuMujeres como verdad revelada, saben decir cuando toca, frases de Belén do Pará y de la Cedaw (yo creo que deben tener un llavero-librito con esas frases). Suelen congratularse con otras por lo mucho que se ha avanzado en materia de derechos de las mujeres, nunca hablan mal de nada, ni de nadie (por lo menos públicamente) porque “todo sirve” porque todo se puede conciliar, porque todo se puede negociar. Les caen bien a todo el mundo (siempre tienen las palabras precisas para dejar contentas a todas y a todos), suelen ponerse felices cuando a los espacios feministas llegan varones (ay por fin nos reconocen!!!. o no lo puedo creer se saben nuestros nombres!...ay tan lindo, usa lenguaje incluyente!!). Usan un tono de voz ni muy alto ni muy bajo (como lo demanda la medianía y el buen gusto), utilizan palabras como IVE en lugar de aborto, se ponen nerviosas cuando alguien habla de radicalidad o de lesbianas, les gusta hacer gala de su heterosexualidad (soy feminista, pero adoro a los hombres!!)……ustedes las conocen…. son las feministas políticamente correctas……
Sí……las representantes de la corrección política han invadido el feminismo y para dejar feliz a todo el mundo reparten comprensión política a la izquierda y a la derecha…..a la iglesia, al estado y al movimiento social….con ellas no hay discusión o debate acalorado o profundo…solo diálogos de amigas…
Como huir de ellas?....no lo sé….es difícil hacerlo cuando te cantan lo que quieres escuchar, son como las sirenas de la Odisea y ante eso solo queda taparse los oídos o descubrirse muy bien los ojos ( o fingir que las escuchas, mientras asientes con la cabeza, que es lo que saben hacer ellas)…para poder ver que no es tanta belleza….y que tanta corrección solo puede significar una cosa…la muerte del feminismo como proyecto transformador e innovador…


 fuente:

http://bloggerfeminista.blogspot

domingo, 15 de mayo de 2011

Declaración final del Encuentro Mesoamericano de Estudios de Genero y Feminiso



Nosotras, aproximadamente setecientas mujeres académicas y activistas indígenas, afrodescendientes y mestizas, de diversas identidades, desde distintas experiencias, territorios e historias hemos sido convocadas bajo el signo de la mujer escriba, nuestra ancestra,  emblema de la apropiación que las mujeres hemos hecho del conocimiento y de la escritura, para validar la tradición oral que, en la cultura patriarcal, nos ha sido históricamente expropiada. A esta  tradición oral,  sumamos el conocimiento escrito desde hace unos siglos, que sustenta  las teorías feministas. Sin los primeros actos transgresores de las mujeres por recuperar la palabra, y hacer suya la lectura y la escritura, no tendríamos los textos inspiradores de nuestro pensar feminista.

Hemos reunido voluntades, compromiso, mística  e identificación desde y con la propuesta feminista en la academia, en sinergia con el movimiento social feminista y de mujeres, y con las feministas en el sector público. La identidad política feminista nos ha unido en este esfuerzo de encuentro académico, en  un espacio resignificado desde nosotras para pensar, reflexionar, debatir, inventar  y crear  nombrando a nuestras ancestras académicas, las primeras graduadas universitarias en la región mesoamericana.

Hemos trabajado en un espacio amoroso para -desde una perspectiva holística- visualizarnos como seres completas, para reconocer y validar nuestras capacidades creadoras, intelectuales, teóricas, comunicativas, hacedoras de  historia, constructoras de ciudadanía, sanadoras de cuerpos, mentes y espíritus, para reconocer nuestras sexualidades.

Hemos dado cuenta, en estos tres días, de nuestros logros en la academia, de los factores que nos han hecho avanzar, de las alianzas construidas, de los espacios creados, pero también de las dificultades, tanto en el ámbito universitario como en todas las dimensiones de la vida social.

Hemos identificado las problemáticas que persisten en este sistema patriarcal, que aún  limitan la libertad y la autonomía de las mujeres: la violencia estructural, económica, física sexual, el feminicidio, la violencia epistémica y simbólica.  La negación de derechos, la impunidad y la descalificación de nuestras capacidades intelectuales y nuestros saberes.
Hemos hecho este balance y nos vamos conscientes de los grandes retos  que aún nos quedan, retos para los cuales necesitamos fortalecernos, consolidar nuestras redes, reconocer la autoridad de nosotras y de las otras, hemos tomado conciencia de que solas no podemos enfrentar los techos de cristal y los muros que pretenden contener nuestras capacidades creadoras, nuestros derechos y nuestras aspiraciones.
Hemos hecho el balance de los estudios de género y feminismos, reconocido las propuestas epistemológicas feministas en la academia, particularmente los aportes de las mujeres indígenas, mayas, xinkas y afrodescendientes; visibilizado la problemática de las mujeres migrantes, palpado el miedo que ellas viven día a día; hemos  conocido los avances y retos de las mujeres en y frente al Estado, en entornos de democracias amenazadas por la corrupción, el narcotráfico, las actividades ilícitas y la fragilidad del estado de derecho. Varios son los indicadores de esas amenazas: la criminalización de las luchas sociales, especialmente en el caso de las feministas nicaragüenses y hondureñas; así como las prácticas represivas contra mujeres y hombres que denuncian los impactos de los megaproyectos en Guatemala y en la región, especialmente los desalojos violentos y el despojo de territorios a miles de familias;  con quienes nos solidarizamos.
Hacemos causa común con las feministas y el pueblo hondureño en resistencia, desde la solidaridad por las personas asesinadas, torturadas, desaparecidas y violentadas, especialmente por las mujeres que han sido víctimas de violación sexual. Pero también nos expresamos desde la denuncia, solicitando a la instancia correspondiente en la Organización de Estados Americanos-OEA, que se garanticen los derechos humanos de los y las hondureñas.
Desde este espacio manifestamos nuestra solidaridad y acompañamiento con la Marcha por la Paz , con  Justicia y Dignidad, convocada en México, que se suma a otras iniciativas para denunciar y rechazar  la impunidad y la militarización que está costando miles de vidas de jóvenes, mujeres, hombres, niñas y niños mexicanos; pero cuyos efectos también alcanzan a cientos de personas migrantes centroamericanas que han sido secuestradas, extorsionadas, e incluso  asesinadas a su paso por territorio mexicano en pos de la sobrevivencia en el norte.
Las feministas académicas no estamos desvinculadas de la realidad, no somos ajenas a  la cotidianidad, ni a las luchas sociales, porque nos desmarcamos de la pretendida neutralidad de la ciencia, porque apostamos a crear otras epistemologías, a reconocer todos los saberes -desde nuestras cosmovisiones, desde la academia, desde la cotidianidad- que nos conforman como humanidad.
Hoy renovamos el pacto para continuar la lucha por la vida, por el buen vivir, en todos los espacios: desde la casa hasta el Estado, en el  trabajo, en las fábricas, en el campo, en las organizaciones sociales, en la escuela y en las universidades. Así como renombramos el espacio en el que nos encontramos estos días, nos comprometemos a  repensar, renombrar y recrear el mundo.

sábado, 14 de mayo de 2011

Contra el acoso a las mujeres en la calle

Hollaback! Foto cortesía: http://mexicodf.ihollaback.org/



BBC Mundo

Es una nueva ola de un movimiento que intenta frenar un problema de larga data: el acoso que sufren las mujeres en la calle. Al frente de ese movimiento está el grupo internacional Hollaback!, que inició su campaña en Estados Unidos y en las últimas semanas inauguró una docena de filiales en países como India y Croacia.
En América Latina, el sitio web de Hollaback! (tambien llamado ¡Atrévete!) en Argentina explica que el proyecto "está dedicado a erradicar el acoso en la calle -una de las formas más generalizadas de la violencia de género- utilizando las tecnologías de internet y los teléfonos celulares.
Y es que Hollaback! al igual que otros grupos en contra del acoso de género, ofrece una plataforma para que las mujeres o la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero) intercambien experiencias o imágenes y vean mapas de sitios donde suelen ocurrir incidentes.
"La explosión de la tecnología móvil nos ha dado una oportunidad sin precedentes para acabar con el acoso en las calles y, con ella, la posibilidad de brindar atención a uno de los últimos retos en materia de derechos de la mujer alrededor del mundo", dice el movimiento en Buenos Aires.
Mientras tanto, Hollaback! en Ciudad de México advierte que la violencia contra las mujeres y las minorías sexuales "rara vez se denuncia y es culturalmente aceptada".
Cuando se trata de la vía pública, "difícilmente se puede actuar" contra este tipo de abusos. "Esta diferencia no se debe a que el acoso en las calles nos afecte menos; es porque no ha habido una solución. Hasta ahora", añade el movimiento en la capital mexicana.
En el nivel regional, para frenar el problema se han planteado iniciativas como un proyecto de ley que intenta 

Y aunque no se sugiere que la mayoría de los hombres abusen de las mujeres en las calles, la incidencia del problema es alta, como explica la periodista de la BBC Brigitt Hauck.
En una encuesta publicada por el sitio de internet clic Stop Street Harassment, creado en EE.UU, el 95% de las mujeres que participaron en el sondeo desde varias partes del mundo dijeron haber sido víctimas de algún tipo de atención no deseada en público, lo cual va desde miradas lascivas hasta manoseos.
Pero, ¿por qué ocurre esto?
Emily May, la fundadora de Hollaback!, estima que el problema "se deriva de una cultura más amplia de la violencia de género".
Según dice, cuando un hombre se dirige a una mujer en la calle de una manera que puede resultar desagradable o agresiva para ella, "los comentarios son a menudo ignorados por el resto de las personas, por lo que el problema sigue en gran medida sin resolverse".
En sus palabras, "para cambiar esta cultura hay que enfrentarse" a ese tipo de actitudes y "hay que decir que el acoso calle no está bien, porque la mayoría de la gente en nuestra sociedad no quiere que exista".

"Cosa de hombres"

Para Vicky Simister, la fundadora del grupo Anti-Street Harrasment (Contra el Acoso en las Calles) en el Reino Unido, en general se tiende "a aconsejar a la mujer que ignore el abuso en la vía pública y no hablamos de ese asunto".
Por consiguiente, los abusadores siguen acosando y tratando de llegar cada vez más lejos, añade.
"El peligro de esto es que resulta difícil distinguir si los hombres simplemente están tomando nota de la presencia de una mujer o si sus acciones son una puerta a la violencia o a la agresión sexual", expresa Simister.
"Tenemos que involucrar a los hombres. En nuestra sociedad es fácil objetivar sexualmente a las mujeres, por lo que es importante que los varones se den cuenta de que todas las mujeres son madres, hijas o hermanas"
Holly Kearl, fundadora de Stop Street Harassment
En opinión de la activista y cineasta estadounidense Maggie Hadleigh-Oeste, "el acoso en público se debe a que nuestra sociedad siempre lo ha permitido y desestimado el comportamiento como 'cosa de hombres'".
"Además, culturalmente, los varones han sido adoctrinados para que actúen así, y ha sido un privilegio de ellos caminar por las calles y fantasear acerca de las mujeres; la cultura no ha revisado este tipo de comportamiento".
Y debido a que la sociedad ha perpetuado esto como una norma cultural, algunos hombres tienden a practicar el acoso en la vía pública como una manera de probar su masculinidad, estima Kathrin Zippel, profesora de sociología de la Northeastern University, en el Reino Unido.
"Muchas veces ni siquiera se trata de las mujeres; se trata de la práctica de 'actividades masculinas' y el establecimiento de una jerarquía entre los hombres. Es una dinámica masculina".

Contando con ellos

Pese a la extensión del problema, Holly Kearl, la fundadora del sitio Stop Street Harassment, reconoce que no todos los hombres imponen una atención no deseada a las mujeres.
Por eso, Kearl remarca la importancia de que los varones se sumen al movimiento para poner fin al acoso público de los mujeres.
Hollaback! denuncia la violencia contra las mujeres y las minorías sexuales en la calle.
"Tenemos que involucrar a los hombres. En nuestra sociedad es fácil objetivar sexualmente a las mujeres, por lo que es importante que los varones se den cuenta de que todas las mujeres son madres, hijas o hermanas de alguien y merecedoras de todo el respeto", añade. Cuando un hombre asume responsabilidad por sus acciones y la de otros hombres, ocurre un cambio de actitud, según Hadleigh-Oeste. Y agrega que si un hombre siente que sus actitudes no van a ser aceptadas por sus pares, es menos probable que se adopte un comportamiento inadecuado.
Entonces, el tema pasa a ser parte de "una responsabilidad individual", expresa la activista y cineasta.
"He visto enormes cambios en la conciencia de los hombres", asegura.
¿Y usted qué opina? ¿Considera que el acoso es un problema grave en su país? ¿A qué se debe? ¿Qué podría hacerse para frenarlo? 


TIPOS DE ACOSO
  • Miradas lascivas
  • Tocar bocina o silbar
  • Besos ruidosos al aire
  • Gestos vulgares
  • Comentarios discriminatorios por género
  • Comentarios sexualmente explícitos
  • Bloquear el paso
  • Persecución
  • Masturbación en público
  • Manoseos de carácter sexual
  • Agresión física

martes, 10 de mayo de 2011

MATERNIDAD Y FEMINISMO



Diana Miloslavich Túpac*


La maternidad es el contenido trascendente ofrecido a las mujeres para realizar el sentido de su vida, pero por sus características es uno de los fundamentos de la expropiación vital de las mujeres y, en ese sentido, de su opresión.
Marcela Lagarde

En este artículo intento recoger algunos discursos que desde la literatura, la filosofía y el psicoanálisis vienen planteando, en los últimos años, feministas extraordinarias que han aportado a desenredar los nudos de la maternidad. Rosario Castellanos, escritora mejicana, decía que la tradición desconoce el fondo de la experiencia de las mujeres y que los conceptos esenciales no la revelan, por eso regreso sobre el discurso feminista de la maternidad.


Aralia López, crítica literaria feminista, en su libro Sin imágenes falsas, sin falsos espejos (1995), sostiene que la maternidad va dejando de ser lo constitutivo de la subjetividad y la identidad femenina. A partir de nuevos deseos como el saber, el de hacer, el de poder y el de autonomía, se están modelando inéditas subjetividades femeninas en contraste con el estereotipo del eterno femenino.


Estamos en el momento del ser para sí y no del ser para otros. Nos encontramos frente a un universo simbólico que impulsa a las mujeres a romper con el rol exclusivo tradicional de madre y esposa y promueve aspiraciones individuales. Hoy nos encontramos frente a mujeres capaces de decidir sobre su propia vida, lo que implica decidir sobre su propio cuerpo y su propia sexualidad


López vislumbra un horizonte optimista que ha traído una especie de revolución cultural en la cual la individualidad como valor existencial adquiere una carta de ciudadanía. El discurso oficial y los nuevos códigos sociales impulsan nuevas representaciones culturales. Estos nuevos códigos culturales en el país modelan formas nuevas de subjetividad.


Sin embargo, la psicología no cambia con la misma rapidez. De alguna manera, las pioneras tuvieron que ver con la incomunicación, la ruptura con la familia de origen, el desconcierto de la madre, el rechazo de hermanos, amigos, la ruptura de esquemas familiares, la angustia y la culpa.. 



La maternidad, un proyecto humano


Pero también frente a estos cambios se escuchan voces como la de Graciela Hierro, una filósofa feminista destacada y la de Lucy Irigaray, otra pensadora feminista. 


Hierro afirma: "las mujeres tienen el deber moral de elevar la maternidad a la jerarquía axiológica de la producción, resulta indispensable que la maternidad se ejercite como un proyecto humano, y no, como ha sido hasta ahora, como una función natural."


Lucy Irigaray sostiene que tal vez estemos en un momento de la historia que ya no es posible eludir la dominación, determinada o ayudadas por la contracepción, el aborto, que plantean de alguna manera el sentido de la maternidad y las mujeres; sobre todo a partir del hecho de su entrada y sus encuentros con los circuitos de la producción han iniciado la búsqueda de su identidad sexual y comienzan a salir del silencio.


Lo que nos coloca en un debate más profundo, que incluye no solo una visibilización mayor de derechos sexuales y reproductivos para las mujeres, sino buscar asumir con responsabilidad ética nuestro derecho a decidir. 



La maternidad no existe: Victoria Sau


De como se ubique en tanto hija, cada mujer, dependerá el futuro de todas y de cada una, sostiene Victoria Sau. Esta filósofa española afirma que la maternidad no existe en tanto nos encontramos que el contrato social, en virtud del cual se reconoce el bien común y nuestra conducta toma debido a ello un sentido ético, es todavía un contrato masculino, entre varones, en el que todo asunto es reenviado de un hombre o grupo de ellos a otro hombre o grupo de hombres. La distribución del trabajo, la planificación del mundo productivo y la planificación de la reproducción humana no son cosas de todos y todas, o de mujeres, en la medida que nos concierne, sino del colectivo masculino que toma las decisiones.


En la medida que las mujeres no toman decisiones de carácter social sobre todos los asuntos, pero muy en especial sobre aquellos como la maternidad, no es parte contratante; otros contratan, dirigen y toman decisiones sobre ella, sentencia Sau, en su trabajo sobre la Maternología (1986): 


"Si dar la vida no es un riesgo cultural que cada mujer corre voluntariamente, porque así lo ha decidido, esa vida será dada de forma natural, espontánea; naturalidad y espontaneidad de la naturaleza, que el hombre orquesta a su modo, y donde la mujer obra como medio para un fin masculino, viéndose privada de ser ella un fin en si misma"
 

Sau propone un punto de vista radical, parte de la existencia del dominio patriarcal sobre la reproducción biológica de las mujeres. Entiende la maternidad como un trabajo sociocultural, no es el resultado para ella de un acto de libertad de las mujeres, sino del control masculino sobre ellas a través de mecanismos culturales, lo que hace a las mujeres portadoras de los valores patriarcales.


En su libro El vacío de la maternidad (1995), aborda su estudio desde la mirada de la Hija., ya que según ella no es seguro que todos las mujeres sean madres, ni todos los hombres padres. Lo que sí es universal es que todo ser humano, cualquiera sea su condición, sexo y edad, ha nacido de una mujer. La universalidad de esta mirada y su derecho a ver, es lo que marca el trabajo de Sau. Para ella la maternidad no existe porque se le ha restringido a lo biológico, negándole su dimensión humana, su proyección económica, política y social.


Su afirmación es un llamado de atención para que no olvidemos que las bases del patriarcado siguen intactas y que es urgente construir una nueva ética para que el ejercicio de la maternidad sea también una parte de la participación global de las mujeres y tenga que ver con la construcción de su propia ciudadanía. 



Maternidad y sexo: Marie Langer 


Desde el psicoanálisis, el texto de Marie Langer: Maternidad y sexo (1951), un clásico para un sector de feminismo en la década de los 70s. 


Lo que Langer intentó como pionera fue explicarnos cómo la maternidad feliz y la capacidad para el goce de la sexualidad dependen de las vivencias tempranas y tienen sus raíces en la relación madre-hija. Pretendía ella abrir caminos que nos permitan hoy conciliar a las mujeres en sus logros en la vida pública, con su sexo y su maternidad. 


Su tesis básica era la siguiente: la sociedad impuso a la mujer severas restricciones en el terreno sexual y social, pero favorecía el desarrollo de sus actividades y funciones maternales. Las consecuencias de estas restricciones fueron las manifestaciones psiconeuróticas de la mujer, pero podía verse pocos trastornos psicosomáticos en sus labores procreativas. Langer sostiene que esto se invierte en el siglo XX, en donde las circunstancias económicas y culturales le imponen graves restricciones a la maternidad. Como consecuencia de ello, disminuyen los cuadros neuróticos típicos, no se encuentran los cuadros de histeria, pero aumentan en forma alarmante los trastornos psicosomáticos.


Esto que Langer estudia y plantea en la década del 50, pareciera ser una constante. Como queda expuesta en la reciente investigación de Isabel Martínez Benlloch y Amparo Bonilla en el libro Sistema sexo género, identidades y construcción de la subjetividad (2000), publicado este año por la Universidad de Valencia en España.


Ellas sostienen que en Occidente a partir del siglo XVIII, a la maternidad se incorporaron nuevos deberes que iban mas allá del hecho biológico, ya que al magnificar la función de las madres en el cuidado y la formación intelectual de los hijos, se les atribuyó cierto poder y la posibilidad de desarrollar su "naturaleza femenina" siendo "buena madre". Este ideal de maternidad que sigue manteniéndose, demoniza todo deseo de autonomía en las mujeres, terminando éstas fagocitadas por sus hijos. Algunos estudios han confirmado la relación existente entre aceptación del rol tradicional con índices de depresión a la mediana edad, por poner un ejemplo. 


Y por otro lado, otro clásico de la década de los 90s: Historias de amor (1983) de Julia Kristeva, cuya reflexión descansa en el amor materno como matriz de la relación amorosa.



La Cultura de la maternidad


Magda Catalá en Las paradojas de la maternidad analiza el carácter ilusorio de ese supuesto amor perfecto, de esa imaginaria madre ideal que, siendo el objeto de nuestro primer deseo y el objeto de nuestra primera identificación, no es, en absoluto, ideal. La madre real es una mujer cualquiera y está llena de defectos, carencias. En su trabajo trata de dejar claro lo que hay de real, cierto y de ilusorio, imaginario e ideal.


Sin duda, como lo señala Marcela Lagarde, la cultura de la maternidad idealiza para las mujeres las vivencias contenidas en la procreación, en la crianza y en los cuidados directos y personales y les asegura que a través de la maternidad encontrarán gratificaciones materiales y simbólicas, vivirán la forma más valorada del amor y serán felices. Esta cultura no devela el contenido real de la maternidad, con sus contradicciones, conflictos, su carga de trabajo y el abandono del yo mismo. Lagarde sostiene la teoría del cautiverio de las mujeres y que la maternidad gira en torno a la procreación, pero que la rebasa a tal grado que existe más allá de sus límites. 


Es así que los cuerpos femeninos se disciplinan para la procreación-concepción, gestación, parto y lactancia, pero también para los cuidados invisibles que permiten dar cuidados toda la vida. La reproducción de la vida cotidiana, al decir de Agnes Séller, tendría que ver con las mujeres. La maternidad es vía de transmisión, conservación y actualización de la cultura de una generación a otra.


Nos encontramos en el momento en que las mujeres que desean ser madres también desean ser individuas que participan en la sociedad civil: ser ciudadanas. 


La responsabilidad del papel de ser madre es la más permanente y estática del papel social de las mujeres. Por lo que continúa en ella recayendo el peso de la crianza y del bienestar de su descendencia. Sigue pesando en las mujeres el ser buenas esposas, perfectas madres, eficaces administradoras y ahora buenas ciudadanas. 


Sin embargo, vemos que a pesar de dos hechos fundamentales acontecidos en el siglo XX, como son la incorporación de la mujer al trabajo y la aparición de métodos anticonceptivos, no han terminado de modificar sustancialmente los roles asignados a las mujeres. Las transformaciones culturales y sociales que vivimos actualmente se manifiestan en cambios en las estructuras familiares y en los modelos de masculinidad y feminidad. Apuntan a relaciones más flexibles e igualitarias entre hombres y mujeres.



En dónde nos encontramos
 

En nuestro país, paradójicamente como en otros lugares, la familia sigue siendo el espacio del afecto y el de la violencia, como lo destacan estudios e investigaciones de los niveles de violencia familiar. Y es en este espacio desde donde las mujeres construyen su maternidad y desde donde se intenta revolucionar el proyecto humano, como lo plantea Graciela Hierro. 


Traigo estas voces y discursos para que me acompañen en este artículo, para exponer de alguna manera que sobre la maternidad la reflexión es profunda y los discursos que se vienen construyendo son diversos.


Lo que aparece sin duda con mayor visibilidad son las diversas campañas de las últimas décadas en relación a la maternidad, que tienen que ver con una mejora de los servicios de salud para las mujeres embarazadas, la llamada de atención sobre las madres adolescentes que cada día aumentan en el país, con la lucha por la lactancia materna, por una visibilización de las madres jefas de familia, por mejorar las condiciones de trabajo de las madres, sobre el llamado de indignación y de atención a la maternidad forzada, sobre el derecho a decidir sobre el número de hijos e hijas. Todo o parte de ello traducido en el impulso a un reconocimiento sobre los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres que incluyo como parte del texto al final, porque de alguna manera resume lo que las feministas hemos venido luchando en la última década. 


El debate continúa y las estrategias también. Es de esperarse que esta revolución cultural que se avisora, como lo señala Aralia López, traigan los cambios que las mujeres necesitamos para revolucionar la maternidad . Para Victoria Sau dar la vida sí es un riesgo cultural que cada mujer asume. Simone de Beauvoir pudo equivocarse al decir que: 


"El hombre se eleva sobre el animal al arriesgar la vida, no al darla: por eso la humanidad acuerda superioridad al sexo que mata y no al que engendra".


Estas líneas que para Sau determinan su trabajo, hacen visible lo complicado y difícil que ha sido para las mujeres dotarnos de miradas, reflexiones y discursos que abonan a una cultura femenina que explique qué es lo que está sucediendo con nosotras. Los cambios son tan rápidos, que esperamos alcanzar a entenderlos. Sabiendo que nuestras fuentes para entender la experiencia de las mujeres no están en la tradición, como afirma Castellanos, busquémosla en otro lado.


Con este artículo he intentado recorrer algunos discursos feministas sobre la maternidad, recorrido fugaz, casi una presentación o invitación para una lectura de estas mujeres.

*Feminista, egresada de la Escuela de Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, integrante del Centro Flora Tristán, coordinadora del Movimiento Amplio de Mujeres.

fuente http://www.convencion.org.uy/menu2-005.htm

sábado, 7 de mayo de 2011

Maquilas: Prohibido hablar, enfermarse, embarazarse u organizarse

Alba Trejo
(SEMlac).- 
 "Cabeza de camarón", "cabeza de pollo", "mierda", "cholera", esos son los insultos que en coreano o inglés utilizan los empresarios para ofender a las guatemaltecas que laboran en las maquilas de este país.

Los insultos, que muchas veces son proferidos a gritos, se hacen acompañar de presiones saboteándoles sus tareas, robándoles cuotas o trasladándolas a las peores áreas de trabajo, donde las obligan a cargar bultos para desesperarlas y, tras ello, ceder a los chantajes sexuales, de los cuales son víctimas diariamente dentro de las maquilas.
Tania Palencia, socióloga, describe en su investigación denominada "Barriga llena no cree en hambre ajena" cómo en las maquilas persiste la intolerancia ante los embarazos de sus empleadas, el maltrato que las obligan a cumplir metas laborales bajo amenazas, o las sanciones económicamente impuestas si llegan a enfermarse y faltar a su trabajo.

Lilian Solís, de la unidad de Género del Ministerio de Trabajo, lo corrobora: la entidad pública ha recibido al menos 255 denuncias en un año por este tipo de abusos.



Guatemala cuenta con la Industria textil más grande de la región dentro de la cual existen alrededor de 40 empresas entre textileras e hilanderas, produciendo anualmente 165 millones en telas y 27 millones en hilos e hilazas.

En esta región vive la mayor parte de las mujeres indígenas, sin embargo, también las mestizas son contratadas por estas empresas.

Lilian comenta que no todas se atreven a llevar a cabo la denuncia cuando laboran, porque tienen miedo de quedarse sin nada, ya que las corren (despiden) de su empleo inmediatamente.

Por ejemplo, la trabajadora Lorena Simón, no se atrevió a hablar hasta que la empresa para la que trabajaba cerró de la noche a la mañana y dejó a 800 empleados en la calle y sin pago alguno.

"Controlaban el tiempo para ir al baño. Casi ni nos dejaban beber (agua) y por faltar un día para ir al seguro social nos quitaban 30 dólares del sueldo", relató en el estudio "Barriga llena no cree en hambre ajena" que documenta la situación de las maquilas en Guatemala.

Las guatemaltecas en las maquilas textileras o agrícolas no alcanzan a ganar siquiera el salario mínimo, que ronda los 250 dólares, y su sueldo mensual oscila entre 150 y 200 dólares.

Maritza Velásquez, de la Asociación de Trabajadoras del Hogar a Domicilio y de Maquilas, dijo a SEMlac que para las trabajadoras el salario se ve afectado cada fin de semana porque, cuando quiere, el empleador les hace descuentos antojadizos.

Abusos, presiones, chantajes, acoso son los elementos que conforman una maquila en este país centroamericano, en donde las reglas de contratación cambian cuando se trata de una mujer.

Tener 30 años de edad, ser mujer y sin estudios es sinónimo de inservible para algunos sectores laborales y, en el caso de las maquilas se confirma, relata Marta Olga Rodríguez, quien asesoró las mesas de trabajo para mejorar el empleo de maquilas por parte de la Comisión de la Mujer del Congreso de la República.

Velásquez dijo a SEMlac que, a principios de la década del ochenta, las trabajadoras de la maquila eran el 82 por ciento de la fuerza laboral, pero que hoy en día ese número ha bajado, ya que hay un sesgo de contratación de jóvenes varones, porque ellos tienen mayor capacidad física para alcanzar metas extenuantes y no piden permisos con frecuencia debido a compromisos familiares o embarazos.

El perfil de una guatemalteca que labora en las maquilas tiene el componente de la pobreza: viven en áreas marginales, no terminó la primaria y no posee ningún bien. De igual forma, son mujeres cuyas madres nunca tuvieron acceso al estudio y que se conformaron con vender verduras o lavar y planchar en casas particulares.

Además, Maritza indicó que en la maquila textil es donde está la mayor población de mano de obra, por tanto es donde hay más explotación, maltrato, represión a la organización, acoso y hostigamiento para sacar las metas en tiempo. Y en muchos casos las mujeres son obligadas a trabajar más de 10 horas al día, los siete días de la semana, por apenas 85 dólares quincenales.

De acuerdo a la Comisión de la Industria de Vestuarios y Textiles (Vestex), una entidad que agrupa a todos los empresarios de la maquila en este país, los apoya y respalda en la apertura de empresas textileras, más de la mitad de las maquilas son, en este orden, de origen coreano, estadounidense y guatemalteco.

Vestex tiene contabilizadas 156 fábricas de vestuario, con una capacidad instalada de 59,900 máquinas y una mano de obra de 56,702 trabajadores. Las áreas principales de operación están ubicadas al occidente del país.

Pero existen 271 empresas suplidoras de servicios y accesorios que forman parte de este cluster, en actividades como serigrafía, bordados, etiquetas, productos químicos, teñidoras, laboratorios textiles, entre otros.

La mayor parte de la industria textil y de vestuario se encuentra localizada en la región metropolitana y en el área circunvecina, distante a no más de 30 minutos de la ciudad capital.

El estudio "Barriga llena, no creen en hambre ajena" señala que, actualmente, las mujeres que han pasado de los 30 años de edad, son rechazadas porque tienden a enfermarse, y el empresario hace todo lo posible para que su personal se mantenga durante largas jornadas laborales.

Pero Lilian Solís, funcionaria del Ministerio de Trabajo, contradice eso y asegura que el 85 por ciento de la mano de obra en la maquila son mujeres, y que estas son jefas únicas de hogar y madres que deben cubrir gastos básicos, pago de servicios, educación y salud, con un salario diario de 7,05 dólares.

Floridalma Contreras, del área de la Mujer del Centro para la Acción legal en Derechos Humanos, dice que en los últimos seis años se tramitaron en Guatemala 45.196 denuncias laborales de la maquila.

Carla Caballeros, gerente de Vestex opina que no se puede generalizar, y que las empresas pertenecientes a ese gremio se ajustan a un código de conducta y que todos deben seguirlo.

A pesar de la situación que enfrentan, Tania Palencia puntualiza en su investigación que trabajar en las maquilas les ha permitido a las guatemaltecas un crecimiento en su fuerza interior, porque su salario les da poder para sobrevivir si sus maridos las abandonan, para darse valor y separarse de sus parejas (cuando sufren maltrato) o decidir tener un hijo y optar por no vivir con el padre.