Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres y Politica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres y Politica. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de diciembre de 2014

El Mujerismo vuelve estar de moda


Nuestra responsabilidad no es juntarle votos a la masculinidad en constante crisis La doble militancia mental, tributaria de la cultura establecida.
Se buscan las debilidades del sistema, en vez de nuestras potencialidades, para constituir un “polo de referencia civilizatorio”.

Margarita Pisano (*)

El patriarcado busca a las mujeres y a la maternidad como recursos de reposición de los valores cuando su sistema civilizatorio vislumbra una crisis. Entonces, el mujerismo vuelve a estar de moda como reserva moral y ética: el madrerismo; y esto no debemos confundirlo con avances civilizatorios. El día que ya no le sirvamos como “madres buenas”, nos volverá a quemar simbólicamente en la plaza pública. Los intentos de declararnos “tontas”, “putas” y “malas madres” son históricos, negarlos es volver a lo mismo. Nuestra responsabilidad no es juntarle votos a esta masculinidad en constante crisis. 

El mujerismo imperante, tanto de derechas como de izquierdas, no representa un proyecto de cambio civilizatorio. Debemos desarrollar nuestro ojo atento y conocedor del sistema para evitar el maltrato moderno-medieval con que se castiga a las mujeres pensantes, autónomas e independientes, y evitar la socialización académica que neutraliza la capacidad política, filosófica y transformadora de sus conocimientos. Los asesinatos no son sólo físicos –contra los cuales reaccionamos duramente- también son simbólicos: nos asesinan como seres humanas pensantes, matando nuestra historia y la posibilidad de otras civilizaciones no misóginas; perpetuando, así, el asesinato físico de mujeres. 

La masculinidad impone el modelo femenino-femenil-feminista dentro de su cultura, conformando un todo. Pobre de la que se sale de esta feminidad simbólica que nos tiene atrapadas en la búsqueda de las legitimidades que conceden la masculinidad y sus instituciones, pues será sancionada, descalificada y clasificada como patriarcal y agresiva, BASTA CON QUE ESTÉ EXPRESADA CON PASIÓN; lo femenil es lo apolítico y neutro, es lo permitido. Las mujeres somos personas y, como tales, no nos dejan vivir el espíritu crítico ni la pasión política, salvo la creada por los varones. El modelo se come la imaginación de las mujeres y su historia de “mozas insolentes”. 

No estamos avanzando hacia una civilización “otra”, que nos contenga horizontalmente a todas y todos. Los proyectos políticos se sostienen en los valores religioso-familistas y construyen poderes mágicos, inamovibles y de dominio, incapaces de modificarse a sí mismos en profundidad, porque morirían. Las religiones se re-pintan con varios libros sagrados para poder sostener sus hegemonías esencialistas y las diferentes ideologías políticas. En este contexto, es imposible cambiar el mundo. Solamente un nuevo proyecto civilizatorio podrá ir disolviendo los deseos de dominio inscritos en todas las personas, a imagen y semejanza de los todo poderosos.

La “cultura” feminista debería poder convocar con proyectos civilizatorios propios, libres de misoginia, y no continuar con las mismas demandas de hace 30 o 1000 años, por muy remozadas que estén; esto no es más que un espejismo masculinista. La negación de la historia con nombres y apellidos de mujeres, nuestra historia, es un retroceso con responsabilidades concretas (no es un problema de amores), somos por excelencia las anónimas, reconocemos algunos nombres sólo a través del heroicismo patriarcal, invalidando nuestra propia existencia. Sin Historia y un lugar político específico, los avances para las mujeres están suspendidos en el tiempo y el espacio. Esto confirma mi sospecha de los sucesivos fracasos de los movimientos sociales, que han logrado sólo superficialmente afectar el sistema vigente. El gran fracaso es el apego a la feminidad-masculinidad, a ese nicho cómodo de la NO libertad.

Nos falta consistencia y confianza en nuestras capacidades creativas y sólo nos quedamos con las necesidades de salir a la calle y sacar las viejas banderas reivindicativas. El feminismo se quedó pegado en el maternalismo de dobles y triples militancias –unas más fracasadas que otras- fatales para las mujeres, sobre todo, la doble militancia mental, la peor, la tributaria de la cultura establecida. La prioridad en este momento es pensar nuestro movimiento, desprendido de la cultura vigente (afuera), como un lugar político legítimo de discusión, de construcción de nuestros valores, de cambio de nuestros deseos; empezar a construir nuestra propia historia, que de tan oculta y manipulada que está, la tendremos que inventar. 

La equivocación política de sectores mayoritarios de feministas es la estrategia de los resquicios (el lobby y sus entremeses): la búsqueda de las debilidades del sistema, no de nuestra imaginación y potencialidades para constituir un “polo de referencia civilizatorio”. Las féminas siempre hemos estado en esa parte oscura del poder, en la fisura del alma de los hombres y sus instituciones. La imagen del resquicio, sombrío y húmedo, es por donde serpean las alimañas. Aquí es donde ciertos sectores feministas-masculinistas proponen y hacen su política “al modo” parejil y familista. Esto tranforma el esqueleto en cartílago, porque tienen que agacharse, arrastrarse y trepar por estos resquicios del poder, nunca expuestas, no expresadas, sin dejar rastros. 

El lugar oscuro, o bien, la vitrina de la venta, el entablado y los eternos tacos a los que nos vuelven a subir y desvestir. Esta estrategia de las fisuras no es privativa del cuerpo de las mujeres: la masculinidad inventó la feminidad. Los hombres se han metido en los resquicios del poder para negociar con otros hombres, pero ellos salen y se instalan a dirigir el mundo, como héroes luminosos, como dioses, con nombre y apellido, perpetuando la historia oficial.

Hay ejemplos clarísimos del borrón de la historia: desaparecimientos, desapariciones y desaparecidas (cosa común en el patriarcado). ¿Dónde quedaron las rebeldes tomas de conciencia de las mujeres de la Edad Media? ¿Dónde quedó el Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe de Cartagena-Chile (1996)? ¿desapareció en el Golfo de Penas? Ese encuentro propuso que cada mujer tomara la decisión de estar y elegir, transparentemente, desde dónde quería hacer su política, nacida de esta historia en construcción y no de otras militancias con sus propias historias instaladas y ya legitimadas, que aunque tengan deseos de cambio, no cambian los deseos .

Es ésta la construcción simbólica femenina-femenil-fémina-femme... feminista. En esta sopa espesa se bate el mujerismo-madrerismo patriarcal; sin pasión por las ideas propias –sí por las de los hombres, sus creaciones e instituciones- y sin conciencia de todo este “natural” servilismo, volvemos a estar de moda, una y otra vez, en los ires y venires de las crisis patriarcales.

(*) Movimiento Rebelde del Afuera

Fuente: http://www.mpisano.cl/

jueves, 21 de noviembre de 2013

Lanzamiento del Observatorio de violaciones a los Derechos Humanos y de las resistencias de las mujeres en el contexto electoral, Honduras 2013



Del 22 al 26 de noviembre feministas, organizaciones de mujeres y defensoras de derechos humanos nacionales e internacionales deciden articularse en el Observatorio de Violaciones de Derechos y Resistencias de las mujeres en el proceso electoral, Honduras 2013.

Actualmente las hondureñas se enfrentan a un contexto complejo y violatorio de sus derechos humanos, en el cual el derecho a la vida libre de toda violencia es diariamente lesionado. En el año 2012 se denunciaron mas de 5mil actos de violencia contra las mujeres y un promedio de 50 muertes violentas de mujeres al mes. 

Además, Honduras es declarado por diferentes organizaciones internacionales de derechos humanos como uno de los países más peligrosos para los y las defensoras de Derechos Humanos. 


Hoy vemos una Honduras militarizada como un escenario de guerra, pero también vemos la convicción de un pueblo que cree que puede contribuir a la historia a través del proceso electoral. Seremos observadoras y compañeras de las resistencias y transgresiones de las mujeres para ejercer el derecho a decidir a quiénes quiere el pueblo hondureños en los cargos de elección popular. 


La observación en torno a los derechos humanos de las mujeres se realizará en municipios, de por lo menos ocho departamentos del país -Francisco Morazán, Valle, Choluteca, La Paz, Cortés, Colón, Santa Bárbara y Yoro-. Además, esta observación contribuirá a hacer visibles las prácticas emancipadoras, que realizan las hondureñas para enfrentar las violencias del patriarcado capitalista. 


Garantizar la libertad y la seguridad de la vida de quienes informarán del desarrollo de las votaciones del domingo 24, es también un desafío en uno de los países más peligrosos para ejercer esta labor.


Por la promoción, protección e impulso de los derechos humanos de las mujeres en Honduras.


Para mayor información:

observatoriomujeres.blogspot.com ,observatorio.mujeres13@gmail.com, 8788-3346 y 9506-8667

Tegucigalpa, Honduras. 21 de Noviembre del 2013


Fuente:http://observatoriomujeres.blogspot.com/2013/11/lanzamiento-del-observatorio-de.html

jueves, 24 de marzo de 2011

La gran trampa....


Lunatika y Bruja

1. votar nos hace ciudadanas? ¿Qué es ciudadanía?
2. La única manera de participar? es en elecciones o en política partidiaria?
4. Pensar que lo que nosotrxs hacemos es lo más chingón y el resto no hace nada?
5. Pensar que. para que me representen debo "formar parte de sus campañas"?
6. Pensar que no tengo derecho de que me importen un bledo las elecciones.
7. Si tengo una postura política de no reconocer a la "democracia" como todo el mundo, es porque estoy hechada en la cama. ULUGRUN!
8. Imponer mis ideas descalificando la postura de las otrxs.
9. Seguir con discursos y activismo de democracias liberales en paísitos desconfigurados y hacer incidencia, mapas de poder, empoderamientos, fodas.
10. Pensar que no puedo pensar por mí misma.

miércoles, 16 de marzo de 2011

REFLEXIONES SOBRE LAS IZQUIERDAS EN EL CONTEXTO PREELECTORAL



Por Quimi de León
En Albedrio.org

El momento político que estamos viviendo es tan complejo que necesitamos de un esfuerzo colectivo por generar espacios que nos permitan la reflexión, el debate y la acción política. Los últimos acontecimientos políticos y sociales del país han evidenciado las contradicciones dentro del bloque dominante; mientras que las movilizaciones y nuevas formas de organización – comunitarias, de mujeres, campesinas- tienen una potencialidad a tomar en cuenta para recobrar los sueños y pensar en la construcción de una alternativa. Pero primero tenemos que afinar el lente crítico sobre nuestra praxis


¿De dónde venimos?


El auge de los movimientos revolucionarios en la región se saldó en los 80 en Guatemala con una feroz política de “terrorismo de Estado” que condujo a la aplicación de las más crueles políticas contrainsurgentes y crímenes de guerra, con la desaparición sistemática de dirigentes sociales y, pueblos indígenas completos. La derrota “electoral” de la Revolución Popular Sandinista y la firma de los Acuerdos de Paz en Guatemala y el Salvador supusieron desmovilización del movimiento revolucionario en el marco del “relevo de las dictaduras militares de seguridad nacional por democracias restringidas sujetas a mecanismos de dominación transnacional.” (i)


Así, las izquierdas guatemaltecas, como el resto en América Latina, se enfrentaron a la realidad del fracaso del socialismo soviético y a los impactos de la aplicación del modelo neoliberal. Como consecuencia, en palabras de Erick Hobsbawm, se generó una crisis ideológica que Emir Sader denomina “el mayor drama histórico contemporáneo” por los evidentes alcances del capitalismo y el retroceso en las posibilidades de construir una alternativa de superación del mismo.


El fracaso en el escenario electoral


La posibilidad de que el partido (o los partidos) de izquierda, se convirtiera en el proyecto alternativo que se pensó, parece hoy casi imposible. Un recuento del desempeño de la participación electoral en las elecciones de 1995, 1999, 2003 y 2007 muestra que el partido político como posibilidad de impulsar un proyecto político que represente las necesidades de la gente, no ha funcionado.


El período que inicia con el fin de la guerra y la “incorporación” a la legalidad, estuvo lleno de confusión.- Hubo pocas certezas políticas o ideológicas sobre cómo serían las condiciones para la lucha en el nuevo escenario. La orientación de conformar el partido, la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca –URNG-se hizo sin la lectura de los logros y fracasos del período anterior, con la participación electoral del Frente Democrático Nueva Guatemala –FDNG-, que posibilitara la reflexión crítica, respecto de cómo encarar la participación electoral en condiciones de desventaja para enfrentar “los dos pilares centrales del sistema dominante: el modelo neoliberal y la hegemonía imperial estadounidense”. (ii)


¿Qué ha llevado a las izquierdas a la marginalidad? Las causas son múltiples, de ahí la necesidad de pensarnos desde la historia. Sin embargo en este momento, es preciso hacer un balance de los intentos de Unidad.


El “Llamado a la constitución del Frente Político – Social de Izquierda - FPSI”(iii) de septiembre de 2006, firmado por más de 200 personas fue un esfuerzo por construir una fuerza que aglutinara a la izquierda política y a la izquierda social, como paso indispensable para logar la unidad, recuperar su identidad y renovar su pensamiento. Este esfuerzo se convirtió en el Movimiento Amplio de Izquierdas –MAIZ- conformado por representaciones de sectores, mujeres, pueblos indígenas, juventud. Pero no hubo posibilidades, condiciones ni voluntad para la renovación. Empezaron a identificarse viejas prácticas como el autoritarismo, el caudillismo, sectarismo, las componendas y la conspiración; no se quiso reconocer al feminismo, a los pueblos indígenas y a la juventud como una fuerza importante dentro de la izquierda. La dinámica se redujo a pugnas para conseguir algunas candidaturas.


El resultado fue el debilitamiento del esfuerzo original que pudiera convertirse en una alternativa para impulsar un proyecto de largo plazo. El MAIZ fue hegemonizado por la URNG, que lo legalizó como asociación política. Tiempo después hubo esfuerzos por recuperar el espíritu por el que surgió el FPSI, se realizaron algunas reuniones, que no lograron fructificar.


La UNE, las izquierdas y las próximas elecciones


La agudización de la crisis económica, complica la ya precaria condición del país, que transita por un período de inestabilidad política fuerte, que evidencia la disputa de poder por el control del Estado, los negocios y las ganancias entre el capital tradicional, el emergente y el mafioso.(iv) Estos sectores se mueven dentro de todos los partidos de derechas. El gobierno de Colom no se escapa de representar en buena medida los intereses de estos sectores.(v) Por el discurso que utiliza y el impulso de algunos programas asistencialistas se podría decir que “está a la izquierda de la derecha neoliberal empresarial o de la derecha neoliberal contrainsurgente”.(vi) Pero las acciones en el plano económico y social ubican su proyecto como “de acumulación capitalista que beneficiará a los sectores emergentes del empresariado con los cuales se identifica(vii).” Para defenderlos no se ha dudado en acudir a la represión y el control militar o policíaco como el estado de Prevención en San Marcos o la militarización en San Juan Sacatepéquez.


En este nuevo escenario, la coyuntura electoral nos supone abrir el debate sobre las posibilidades que hay para avanzar en un proyecto que pueda, en el largo plazo consolidarse como alternativa. Ya empieza a notarse, el discurso polarizante que caracterizará este proceso, así como las fuerzas y los poderes detrás de cada una de las alternativas más importantes.


Dentro de las fuerzas que constituyen la heterogeneidad del actual gobierno se encuentra un grupo de personas provenientes de las izquierdas, que “acompañan a la primera dama; introduciendo elementos políticos e ideológicos de contenido popular al partido y realizan actividades con miras al triunfo electoral. Algunos de ellos son los que participan en la conducción de los mecanismos de cohesión social; sin embargo, no consiguen evitar que quienes los hacen llegar se queden con una parte de lo que entregan.”(viii) Esta presencia corresponde a una tendencia que se ha observado en los últimos tres gobiernos, de introducir elementos de izquierda para legitimarse. En este caso, podemos hablar de negociaciones preelectorales: desde la contienda electoral la UNE estableció vínculos con la Unidad de Acción Sindical y Popular (UASP) y la Asamblea Nacional del Magisterio y fue apoyada tácitamente por el Colectivo de Organizaciones Sociales (COS).(ix) Después, organizaciones como el Movimiento de Organizaciones Sociales de Guatemala – MOSGUA- apoyaron el denominado Diálogo Nacional.


Ahora, de cara a las elecciones, la izquierda política, representada por URNG, ANN, el colectivo “Clavel Rojo” y el denominado Partido Guatemalteco del Trabajo, han constituido la Mesa Unitaria de Izquierda, donde hacen un llamamiento a “todas las organizaciones populares que compartimos el mismo objetivo, para superar las diferencias que los separan y constituir un Gran Frente Unitario por la soberanía, la equidad y la justicia social.”(x) Por su parte, surge el Movimiento Nueva República, identificada como “la nueva izquierda”, de carácter democrático y revolucionario, que quieren constituirse como partido.


Probablemente los objetivos de estos esfuerzos, se orienten hacia la construcción de alianzas electorales con la UNE, probablemente como estrategia de consolidación de consolidar a algunos sectores de las izquierdas. Y parece ser la única posibilidad de sobrevivencia política en este escenario. Algunas otras personas opinarán que como hace 4 años es la “menos peor de las opciones”, la gran debilidad es que esto no supone si quiera una estrategia de consolidación de fuerzas democráticas de manera paulatina, mientras “se detiene el ascenso de las fuerzas de derecha más conservadoras”. Algunos otros sectores probablemente conseguirán más beneficios para su membresía y cuotas de poder.


Repensar las izquierdas desde la Unidad


¿Es ésta la solución? ¿Sumarse a un proyecto como el de la UNE será beneficioso para las izquierdas? Siempre nos rebasan las coyunturas y nos volcamos al activismo, pero la gravedad de la situación exige pensar con más detenimiento. El estado de las izquierdas políticas partidarias, marginales y casi desaparecidas tienen que ver con la imposibilidad que hemos tenido para construir una alternativa que sea capaz de aglutinar a todas las izquierdas y democráticas.


Comparto el criterio de Marta Harnecker(xi) que esta crisis abarca tres aspectos -el teórico, el programático y el orgánico- que debemos superar.


La crisis teórica por la que atraviesan las izquierdas, tienen que ver con los esquemas que utiliza para el análisis de la realidad, que fueron importados de manera automática en el pasado, prevaleciendo el planteamiento de la lucha de clases, donde la clase obrera sería vanguardia en la lucha contra el capitalismo y el imperialismo. El análisis de los alcances del racismo y el patriarcado como sistemas de dominación que se potencializan entre sí, aún está bastante rezagado. Además de lo absurdo que sigue siendo que se siga excluyendo a sectores importantísimos como los pueblos indígenas, las mujeres o los jóvenes, a no ser para considerárseles como posible caudal electoral.


Los vientos del Sur: todo lo que ocurre en Bolivia, Ecuador y Venezuela, nos dan la posibilidad de pensarnos desde un contexto similar al nuestro: son esfuerzos alternativos impulsados dentro de las reglas de la democracia burguesa por movimientos sociales. Muchas de estas propuestas se han hecho con la participación de los movimientos guatemaltecos, que participan en redes, alianzas y encuentros continentales de indígenas, mujeres, ambientalistas, etc. Podríamos decir que algunas de las bases programáticas que le den sentido al proyecto se han estado generando y discutiendo desde los sectores campesinos, indígenas, feministas; propuestas tales como la soberanía alimentaria, la lucha por los derechos de los y las inmigrantes, la defensa de la tierra y el territorio frente a la agroindustria y megaproyectos, así como otras formas de despojo y acumulación de capital, las luchas por la autonomía, la construcción de Estados Plurinacionales, la democracia feminista son algunas de estas alternativas.


Todo ello nos debe llevar a pensar en el sujeto que impulsará el proyecto que posibilite una verdadera alternativa en ese marco y los elementos que tenemos para su consolidación. Qué sentido estratégico tienen estas elecciones y las posibilidades reales de dar primeros pasos.

martes, 15 de marzo de 2011

Guatemala: Las mujeres nuevamente marginadas en el proceso electoral

alaba trejo
(SEMlac).- 
Guatemala elegirá este 2011 presidente, diputados y alcaldes, pero las mujeres nuevamente quedarán imposibilitadas de ser las grandes actoras a postularse en algunos de los puestos de poder, tras la negativa de los diputados a aprobar los cambios a la ley Electoral y de Partidos Políticos, los cuales apuntaban a la alternabilidad de género en la distribución de casillas y el sistema de cuotas.

Durante 13 años, organizaciones de mujeres como Tierra Viva, Moloj y Convergencia Cívico Política de Mujeres se sentaron a la mesa de trabajo para establecer cambios en la Ley Electoral y de Partidos Políticos, a fin de que las guatemaltecas pudieran tener un espacio digno en las listas de postulación a cargos públicos de los partidos políticos y comités cívicos, pero todo quedó en letra muerta.

Carmen Cáceres, de Convergencia Cívico Política de Mujeres, explica que el terreno todavía no está fértil. "Llevamos más de 10 años en eso. Ya estamos en año electoral y la ley ni siquiera fue incluida en la agenda del Congreso de la República", destaca; mientras que Delia Bac, diputada al Congreso de la República, califica como ’lenta’ la aprobación de la normativa.

Además, Bac prevé que la propuesta ya no llegará a la agenda legislativa, sin embargo Cáceres dice que si logra aprobarse por lo menos se tendría allanado el camino para los comicios de 2015.

Las organizaciones de mujeres en este país de 14 millones de habitantes y en el que más de la mitad son mujeres, buscan que en los listados a elección popular se alterne hombre, mujer, hombre, mujer indígena.

Eso debido a que Guatemala es un país multicultural donde prevalecen alrededor de 22 grupos descendientes mayas.

Pero la igualdad, paridad y alternabilidad de las mujeres en la participación política de este país centroamericano, pareciera ir en retroceso. Para muestra las elecciones generales de 2007, en donde, además, el machismo prevaleció.

De las 332 alcaldías que se disputaron entonces, sólo a 106 mujeres les fue permitido ser candidatas y consiguieron salir cinco, mientras que en la contienda electoral de 2003 al menos ocho obtuvieron el triunfo.

Incluso Dora Amalia Taracena, de Convergencia Política, no ve con buenos ojos que la junta directiva del Congreso a la República de 2010 ni siquiera haya incluido a una diputada, cuando en años anteriores al menos una mujer tenía presencia en esa instancia y hace una década dos de ellas ocuparon la Presidencia del Parlamento.

La brecha entre hombres y mujeres afiliadas a partidos políticos es grande, según estudios efectuados por asociaciones nacionales y extranjeras, y está ausente la inclusión femenina en comités ejecutivos de las organizaciones políticas.

A excepción del Partido de la Unidad de la Esperanza (UNE) y el minoritario partido Unidad Revolucionaria Guatemalteca (URNG), que tienen el 30 por ciento de sus cuotas designado a mujeres, el resto de las 14 agrupaciones no les ceden espacios a ellas para garantizar su elección.

Más bien las guatemaltecas son ubicadas en las últimas posiciones de las listas, lo que les veda la oportunidad de sentarse en una curul, destaca Cáceres. Y ello también incluye al gobierno, pues el actual gabinete no cuenta ni con una sola ministra, agrega.

El propio Organismo Judicial también contribuye a esa ausencia: de los 13 magistrados de la Corte Suprema de Justicia solo una es mujer. Lo mismo ocurre en la Corte de Constitucionalidad, donde sólo hay una magistrada de los cinco que integran el pleno del máximo tribunal.

Giracca afirma que aunque en estas elecciones de 2011 veremos más rostros de mujeres para cargos de elección presidencial, "no se debe olvidar el poder local y el poder en el Congreso que, en su conjunto, son quienes construyen el país".

Refiere que actualmente al menos cinco mujeres han comenzado a hacerse visibles en la política partidista para ocupar la silla presidencial, algo inimaginable ocho años atrás en este país, donde en 1945 se le dio el derecho a votar a las mujeres, pero únicamente a aquellas que sabían leer y escribir.

Históricamente fue en septiembre de 1998 cuando las organizaciones de mujeres hicieron la propuesta sobre las cuotas de participación política y efectivamente pasó a primera y segunda lectura en el Congreso de la República, pero después no se volvió a mencionar.

"Yo veo que los partidos siguen siendo machistas y patriarcales", dice Cáceres, y eso va a seguir así. "En este año electoral no va a haber cambios", sentenció.

La activista considera que si hay presión algunas mujeres podrían llegar a ocupar puestos privilegiados en los listados, "pero no será por ley sino por actitud".

La marginación de la mujer en Guatemala constituye una situación histórica. Actualmente este país ocupa el último lugar en América Latina en igualdad de género, y el 111 entre 134 países evaluados, según el reporte de la brecha global de género, elaborado por el Foro Económico Mundial.

martes, 8 de febrero de 2011

Palabras de José Saramago sobre la mentira de la democracia




Discurso de José Saramago Premio Nóbel de Literatura, pronunciado en la clausura del 2do Foro Social Mundial. Porto Alegre, Febrero 2002


Comenzaré por contar en brevísimas palabras un hecho notable de la vida rural ocurrido en una aldea de los alrededores de Florencia hace más de cuatrocientos años. Me permito solicitar toda su atención para este importante acontecimiento histórico porque, al contrario de lo habitual, la moraleja que se puede extraer del episodio no tendrá que esperar al final del relato; no tardará nada en saltar a la vista.


Estaban los habitantes en sus casas o trabajando los cultivos, entregado cada uno a sus quehaceres y cuidados, cuando de súbito se oyó sonar la campana de la iglesia. En aquellos píos tiempos (hablamos de algo sucedido en el siglo XVI), las campanas tocaban varias veces a lo largo del día, y por ese lado no debería haber motivo de extrañeza, pero aquella campana tocaba melancólicamente a muerto, y eso sí era sorprendente, puesto que no constaba que alguien de la aldea se encontrase a punto de fenecer. Salieron por lo tanto las mujeres a la calle, se juntaron los niños, dejaron los hombres sus trabajos y menesteres, y en poco tiempo estaban todos congregados en el atrio de la iglesia, a la espera de que les dijesen por quién deberían llorar. La campana siguió sonando unos minutos más, y finalmente calló. Instantes después se abría la puerta y un campesino aparecía en el umbral. Pero, no siendo éste el hombre encargado de tocar habitualmente la campana, se comprende que los vecinos le preguntasen dónde se encontraba el campanero y quién era el muerto. 'El campanero no está aquí, soy yo quien ha hecho sonar la campana', fue la respuesta del campesino. 'Pero, entonces, ¿no ha muerto nadie?', replicaron los vecinos, y el campesino respondió: 'Nadie que tuviese nombre y figura de persona; he tocado a muerto por la Justicia, porque la Justicia está muerta'.


¿Qué había sucedido? Sucedió que el rico señor del lugar (algún conde o marqués sin escrúpulos) andaba desde hacía tiempo cambiando de sitio los mojones de las lindes de sus tierras, metiéndolos en la pequeña parcela del campesino, que con cada avance se reducía más. El perjudicado empezó por protestar y reclamar, después imploró compasión, y finalmente resolvió quejarse a las autoridades y acogerse a la protección de la justicia. Todo sin resultado; la expoliación continuó. Entonces, desesperado, decidió anunciar urbi et orbi (una aldea tiene el tamaño exacto del mundo para quien siempre ha vivido en ella) la muerte de la Justicia. Tal vez pensase que su gesto de exaltada indignación lograría conmover y hacer sonar todas las campanas del universo, sin diferencia de razas, credos y costumbres, que todas ellas, sin excepción, lo acompañarían en el toque a difuntos por la muerte de la Justicia, y no callarían hasta que fuese resucitada. Un clamor tal que volara de casa en casa, de ciudad en ciudad, saltando por encima de las fronteras, lanzando puentes sonoros sobre ríos y mares, por fuerza tendría que despertar al mundo adormecido... No sé lo que sucedió después, no sé si el brazo popular acudió a ayudar al campesino a volver a poner los lindes en su sitio, o si los vecinos, una vez declarada difunta la Justicia, volvieron resignados, cabizbajos y con el alma rendida, a la triste vida de todos los días. Es bien cierto que la Historia nunca nos lo cuenta todo...

domingo, 12 de diciembre de 2010

Más mujeres gobiernan en el mundo subdesarrollado

  Frida Modak

Dilma Rousseff será a partir del 1 de enero del próximo año la primera presidenta brasileña y se sumará a las dos mandatarias en ejercicio en la región, las presidentas Cristina Fernández, de Argentina, y Laura Chinchilla de Costa Rica. Junto a ellas se encuentra Kamla Persad-Bissessar, Primera Ministra de Trinidad y Tobago. La lista de mujeres latinoamericanas y caribeñas que han gobernado a sus países es interesante, como veremos más adelante.
 
En el mundo desarrollado, del que incluso fuimos colonia en algún tiempo, la situación es distinta. Angela Merkel es la canciller de la República Federal Alemana, su cargo equivale al de primer ministro en países con sistema parlamentario, y es la única mujer que hoy gobierna en uno de los países que integran la Unión Europea. Esta contrastante situación se da también en relación a los “desarrollados” y a los tercermundistas.
 
 La primera mujer en el mundo que se convirtió en Primera Ministra, fue Sirimavo Bandaramaike, de Sri Lanka, antes conocida como Ceilán, que tenía una civilización avanzada y que en 1505 fue conquistada por los portugueses, a los que luego desplazaron los holandeses, los que a su vez fueron desalojados por los ingleses.
 
 En 1948 conquistaron la independencia, en el marco del Commonwealth y Bandaranaike desarrolló una política anticolonialista que la llevó a reunirse con Nehru, de India, Mohamed Alí de Pakistán, U NUde Birmania y Sastroamidjojo de Indonesia, en la cumbre de Bandung de 1955, precursora del Movimiento de Países No Alineados.
 
 Bandaranaike fue tres veces primera ministra, el último período de 1994 a 2000 y murió el día de las elecciones, después de ir a votar. En ese último período y debido a los cambios en la constitución, su hija era la presidenta del país y a ella estuvo subordinada.
 
 En América Latina la primera presidenta fue la argentina Isabel Martínez, la viuda de Perón, que duró poco más de un año en el cargo. Lidia Gueiler, de Bolivia, fue la segunda mujer presidenta en esta región y es la única que ha tenido ese país. Fue designada por el parlamento en un período en que los golpes de Estado se sucedían y ejerció el cargo de noviembre de 1979 a julio de 1980, cuando fue derrocada.
 
 Curiosamente, las primeras ministras y presidentas son numerosas en países africanos y asiáticos, son menos en América Latina y el Caribe y en Europa pertenecen mayoritariamente a los países alejados del centro de poder del que son parte los de la Unión Europea.
 
 La participación femenina
 
 Más allá de las disquisiciones sobre si las sociedades primitivas fueron matriarcales o patriarcales, lo que sí es claro es que las mujeres fueron conquistando derechos con mucho trabajo y que aún cuando ahora se entiende que están en iguales condiciones que los hombres, persisten algunas diferencias, las que sin embargo no han impedido que las mujeres accedan al poder.
 
 Y al margen de los debates sobre feminismo y machismo, es interesante constatar cómo el ejercicio del poder ha ido cambiando en la misma medida en que avanza el desarrollo económico y cultural El proceso tiene ya varias décadas y en los distintos ámbitos geográficos han surgido mujeres que han jugado un rol destacado, al igual que las que en su momento participaron en las luchas de independencia de sus países.
 
 Así como Sirimavo Bandaranaike lideró el proceso independentista de su país, en esos mismos tiempos surgieron otras mujeres como Indira Ghandi en la India y Golda Meir en Israel. Las tres encabezan la lista de las primeras ministras en los años 60 y 70.Las sigue la británica Margaret Thatcher en 1979 y después de ella una interesante lista que muestra una diversidad geográfica.
 
 De los años 80 a la fecha, hay o han habido primeras ministras en Pakistán, Bangladesh, Nueva Zelanda, Mozambique, Ucrania, San Tomé y Príncipe, Corea del Sur, Noruega, Portugal, Dominica, Antillas Holandesas, Senegal y Turquía. Pero de la Europa del poder, sólo han ejercido ese cargo después de Margaret Thatcher la francesa Edith Cresson por 323 días y Angela Merkel, que con el titulo de Canciller de Alemania, lo ejerce desde 2005 a la fecha.
 
 A ellas hay que agregar las que han ejercido y ejercen la presidencia en Filipinas, Nicaragua, Irlanda Suiza, Panamá, Letonia, Islandia, Malta, Finlandia, Indonesia, Liberia, Ecuador, Chile, Argentina, Costa Rica y Brasil. Donde nunca una mujer ha llegado a la presidencia o a la vicepresidencia es en Estados Unidos. De hecho, antes de que apareciera la Palin sólo una vez hubo una candidata a vicepresidenta.
 
 Cristina y Dilma
 
 En este cuadro, la atención política latinoamericana se enfoca ahora a Cristina Fernández, presidenta de Argentina y Dilma Rousseff, presidenta electa de Brasil. Las dos tienen un rasgo en común, lucharon contra las dictaduras que se implantaron en sus países en los años sesenta y setenta.
 
 Cristina Fernández, estudiante universitaria en ese momento, conoció en ese tiempo a otro estudiante, Néstor Kirchner, con el que años después se casó junto al cual fue encarcelada en su accionar contra los regímenes militares y al que mediante el voto popular sucedió en la presidencia de la república y quien murió hace algunos días. Dilma Rousseff participó en la lucha armada contra el régimen militar que se instauró en Brasil en 1965.Integró la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares. Fue detenida en 1970, estuvo tres años en prisión y fue torturada, la llamaban la Juana de Arco de la guerrilla. Casada con un guerrillero, se incorporó después al Partido de los Trabajadores que encabezaba Lula, el actual presidente. Ambas mujeres tienen trayectoria y méritos propios y suficientes para ejercer como presidentas de sus países, sin embargo, los sectores políticamente opuestos intentan descalificarlas usando los mismos argumentos. A Cristina Fernández pretenden desconocerle sus capacidades insinuando que llegó al cargo por méritos de su esposo. A Dilma, que recibió abierta y claramente el respaldo del presidente Lula le atribuyen su triunfo a la intervención del mandatario, pese a que como ministra de Energía y luego como Jefa del Gabinete presidencial dejó en claro sus méritos. En definitiva, pese a todo, hay quienes se niegan a aceptar el lugar alcanzado por las mujeres.
 
- Frida Modak, periodista, fue Secretaria de Prensa del Presidente Salvador Allende.
 
Fuente: http://alainet.org