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martes, 21 de abril de 2015

HALL OF FEMME- Guatemala 2015

“Si se supone que es un movimiento nos tenemos que mover todas”

Fotografía Numa Dávila 

Por Numa Dávila

Viernes 17 de abril- Una tarde, un calor sobrenatural, una sala repleta de mujeres hablando, bailando, rimando, pintando, maquinando…


Entre Mc’s (raperas), Bgirls (bailarinas), graffiteras y hermanas, se encontraron reunidas distintas mujeres representantes de la escena hip hop en Guatemala. Durante la primera edición del Hall of Femme –evento que da a conocer el lado femenino de la cultura Hip Hop- realizada en el país,  mujeres jóvenes provenientes de distintos puntos de la ciudad atendieron a la convocatoria para dar lugar a uno de los eventos que podría marcar un punto de partida y unión para la escena del hip hop femenino en Guatemala.


Durante el día hubo espacio para la convivencia y se realizó un taller impartido por la rapera feminista Rebeca Lane. Por la tarde se hicieron las presentaciones artísticas públicas del conjunto de mujeres que convergieron y se manifestaron a través del arte urbano.


Dentro de las muchas reflexiones y mensajes de denuncia expuestos por las artistas, los temas de violencia y acoso sexual callejero fueron los que más brotaron en este encuentro. La necesidad de las mujeres por empoderarse de herramientas de expresión, por compartir con más mujeres y hacer reflexiones en conjunto parece haber sido el punto clave de este encuentro.


“Creo que este evento va a trascender porque nos unimos las chavas - aparte del taller- al conocernos y reconocernos como humanas.” Expresó Mc Coco, Rapera y actriz, quien participó en el encuentro.



Reflexiones sobre el porqué del poco graffiti callejero realizado por mujeres, fue una de las preocupaciones expresadas por Ariz, artista graffitera quien comentaba que: “En Guatemala no hay grafiti de mujeres porque las chavas viven con miedo de ser violadas, asaltadas, entonces su salida más fácil es un lienzo. Sería bonito que hubiera una movida más grande de graffiti femenino pero para eso hay que crear colectivos y grupos para salir. 

La importancia de la autogestión y la generación de espacios desde y para las mujeres fueron algunas de las proyecciones del encuentro, al igual que temas como la sororidad y la consolidación de un “movimiento que nos mueva a todas” –idea manifestada por la Mc MG-  quien al ser su primera vez en un escenario “más grande y fuera de su barrio” concluía su experiencia en el Hall of Femme diciendo: “Yo espero que todas nos llevemos el deseo de volver a reunirnos”

Nosotras, como Mujeres Ixchel, compartimos la alegría de estos nuevos espacios de denuncia, resistencia, lucha y creación entre mujeres…

Porque para crear un movimiento ¡definitivamente tenemos que movernos todas!

lunes, 19 de agosto de 2013

Mujeres en la historia de la Fotografía -Pioneras


La fotografía fue una de las escasas actividades que estaban permitidas a la mujer a finales del S. XIX y principios del XX. No tanto como una forma de expresión artística, sino como una ocupación respetable para ganarse la vida.

En 1816, al francés Nicéphore Niépce (1765-1833) se le ocurrió unir la cámara oscura y un material fotosensible en un solo dispositivo. La imagen obtenida se deterioraba con el tiempo, así que Niépce siguió investigando hasta que diez años más tarde, consiguió fijar esa imagen en una placa de peltre impregnada en betún de Judea. Niépce había conseguido la primera fotografía de la historia, a la que tituló: Vista desde la ventana. Este método sería denominado heliografía. Un discípulo de Niépce, Louis Daguerre (1787-1851), mejoró el sistema, utilizando placas de cobre impregnadas en sales de plata, que situaba en el fondo de una cámara oscura, previamente bañada en vapores de iodo. Las placas eran expuestas durante 10 ó 15 minutos a la luz del sol, que entraba a través de una lente. Posteriormente, las placas eran bañadas en vapores de mercurio y agua salada. El resultado era un positivo de muy buena calidad, pero sin posibilidad de hacer copias.

Daguerre presentó su invento el 7 de enero de 1839 y 18 días después, Henry Fox Talbot (1800-1877) precipitó la presentación de una técnica propia conocida como dibujo fotogénico. La técnica deTalbot aún no estaba completada, pero temió que la presentación de Daguerre frenara sus posibilidades comerciales, hecho que al final ocurrió. A partir del dibujo fotogénico, Talbot desarrolló el proceso conocido como calotipo o talbotipo, utilizando papel impregando en ioduro de plata lavardo con una solución de galo-nitrato. La imagen conseguida era un negativo. La ventaja de este proceso, frente al invento de Daguerre, es que se podían hacer tantas copias como se quisiera. Bastaba con poner otro papel impregnado en cloruro de plata en contacto con el negativo y dejarlo a la luz hasta que positivara.

Talbot patentó el calotipo en 1841, cuando ya lo tenía más perfeccionado ...y cuando estaba azuzado por las deudas. El calotipo no alcanzó los niveles de popularidad del daguerrotipo, debido en parte a su presentación posterior y a su elevado coste por el pago de la patente.

Sin embargo, el retrato en daguerrotipo tuvo mucho éxito entre la burguesia europea de la época, ansiosa de emular a la nobleza que se hacía pintar retratos en miniatura. El retrato fotográfico resultaba más barato y atractivo que la pintura. Esteboom del retrato en daguerrotipo fue debido, en gran parte, a que Daguerre "donó" la patente de su invento al Gobierno francés para su uso público, el 19 agosto de 1839, ...a cambio de una pensión vitalicia para él y para el hijo de Niépce. El gobierno francés dió a conocer finalmente los secretos del proceso, haciéndolos así de dominio público. Sin embargo, antes de la publicación del proceso, el daguerrotipo fue patentado en el Reino Unido, donde se exigía el pago de un royalty para su uso profesional o privado...se mascaba la tensión entre Daguerre y Talbot.

Una pléyade de fotógrafos itinerantes, conocidos como operadores transeúntes, se dedicaron a extender la técnica del daguerrotipo al resto de Europa. Estos fotógrafos iban de una ciudad a otra con un improvisado estudio fotográfico, entusiasmando a los aprendices, que terminarían instalando sus primeros gabinetes fotográficos para satisfacer la naciente demanda de la burguesia.

La afición de Talbot por poner en práctica su calotipo contagió a su esposa Constance Talbot (1811-1880) y a una colega botánica llamada Anna Atkins (1799-1871). El mismo Talbot diseñó una pequeña cámara de madera, conocida como "la ratonera", que constaba de una lente y una "trampilla" trasera de madera en la que se colocaba el papel sensible. La ratonera fue utilizada por ambas mujeres aunque existe una disquisición entre quién de ellas fue la primera fotógrafa. Como no se dispone de las primeras fotografías atribuibles a cualquiera de ellas dos, no puede dilucidarse quien fue la primera. De cualquier manera, ambas compartieron la misma cámara y la misma pasión por una técnica que apenas comenzaba a vislumbrarse.

Anna Atkins, sin embargo, pasó a la historia como la primera mujer que publicó un trabajo científico utilizando métodos fotográficos. Su padre era amigo de John Herschel (1792- 1871), quien acuñó por primera vez el término "fotografía" e inventó la cianotipia. Esta técnica consistía en impregnar un papel en una emulsión de sales de hierro, de color amarillo-verdoso. Sobre éste soporte se colocaba un objeto fijo y se exponía a la luz natural hasta que la emulsión viraba a color gris. Posteriormente, se lavaba con agua, que actuaba como fijador de la imagen cianotípica. El resultado era un fotograma de color blanco en la zonas no expuestas y de color azul claro (cian) en las expuestas. Por este color azul dominante se le conoce también como "blueprint". En 1843, Anna Atkins publicó la primera obra fotógrafica de la que se tiene constancia British Algae: Cyanotype Impressions, justo al año siguiente de que su amigo Herschel inventara la cianotipia. Esta primera obra constaba de varios tomos que continuaría apareciendo en los diez años siguientes. En 1854, Atkins publicó la obra Cyanotypes of British and Foreing Flowering Plants and Ferns, junto a su amiga Anne Dixon. La técnica de blueprint ha sido utilizada por los diseñadores de cámaras fotográficas hasta los años 40 del siglo XX. Los bocetos se presentaban en blueprint como paso previo a la construcción de los prototipos.

En 1851, el escultor inglés Frederick Scott Archer (1813-1857) presentó un nuevo sistema de impresión fotográfica denominado placa húmeda o colodión húmedo. La ventaja de este sistema respecto al daguerrotipo estribaba en que disminuía el tiempo de exposición a la luz solar, de 15 a 2 min. Este factor era muy importante a la hora de hacer retratos porque evitaba que el retratado permaneciera quieto durante ese lapso de tiempo. El colodión era una especie de mezcla explosiva, conocido también como algodón-polvora, con la que se impregnaba una placa de cristal. Esta mezcla disuelta en éter era óptima para albergar las sales de plata fotosensibles. La imagen resultante era igual que el calotipo, es decir una imagen negativa. Este sistema no hubiera tenido tanto éxito si no fuera por la utilización del papel albúmina, utilizado en el proceso de positivado. Con el colodión húmedo de negativo y el papel albúmina de positivo se obtenían fotografías de muy buena definición tonal. Sin embargo, el sistema de placa húmeda presentaba un importante problema. La volatilidad del éter, obligaba a preparar el colodión en el mismo momento de su uso y el revelado tenía que hacerse muy poco después de tomar la fotografía. Este proceso obligaba a llevar consigo todo el pesado material fotográfico, que incluía: la cámara, el trípode, las placas, los botes con los líquidos y una tienda a modo de cuarto oscuro. La fotografía en exteriores suponía un trabajo previo de planificación y organización.

En 1854, el francés Adolphe Disderi (1819-1899) puso de moda la carte de visite o tarjetas de visita. Estas tarjetas eran pequeños retratos de 10,1x6,3cm, montados sobre una cartulina. Disderi se fabricó una cámara oscura con seis objetivos, por lo que conseguía seis fotografías en una misma placa. Este método abarató mucho el retrato, frente al coste del daguerrotipo que, poco a poco, fue abandonándose, desapareciendo prácticamente en 1865. El boom de las cartas de visita se extendió a toda Europa y fue otra de las razones de la popularización de la fotografía. Hacia 1863, el formato de la carta de visita fue sustituido paulatinamente por el 10x15cm. Conocido entre la burguesía como Cabinet, este formato fue introducido por la firma inglesa Windsor & Bridge.

Disderi fue de los primeros fotógrafos que se consideraron artistas. Sus retratos trataban de imitar a la pintura, por lo que eran muy elaborados. Rodeaba a los retratados con sus objetos más preciados o los disfrazaba. Su libro El arte de la fotografía, editado en 1862, sentó las bases teóricas de lo que se conocería como la fotografía academicista opictorialista.

La cámara fotográfica inventada por Disderi se llegó a fabricar hasta con 12 objetivos. Esta no era la única cámara peculiar que existía en el mercado. En 1851, Lewis diseñó la primera cámara con fuelle, idea que tuvo mucho éxito perdurando hasta bien entrado el siglo XX. En 1853, se comercializaron las primeras cámaras con lentes estereográficas. Estas cámaras tomaban dos fotografías casi iguales, que colocadas convenientemente en un estereógrafo, podían visualizarse en 3D. La fotografía 3D fue uno de los entretenimientos más exitosos de la sociedad de final del siglo XIX, hasta la llegada del cinematógrafo en 1894. En 1859 se comercializaron las cámara panorámicas inventadas por Thomas Sutton (1819-1875). Para abarcar un amplio campo de visión, estas cámaras de madera montaban un respaldo curvado donde se colocaba la placa de cristal también curvada, alcanzando un ángulo de visión 120º.

En estos primeros años, la mujer se incorpora inmediatamente al negocio de los gabinetes o estudios fotográficos. La misma esposa de Disderi, Geneviéve Elisabeth Francart (1817-1878) quedó a cargo del primer estudio fotográfico de su marido, en la localidad de Brest. Disderi se marchó a Nimes para aprender la técnica del colodión húmedo y posteriormente se instaló en París, dejando a su mujer al frente de su antiguo negocio en Brest. La mayor parte de las fotografías de Brest de aquellos años se deben a ella. Aunque en 1872 se instaló en París con su marido, ella mantuvo un estudio de su propiedad.
En España, Amalia López Cabrera (1838-1899) se convierte en la primera mujer que instala un estudio fotográfico, regentado exclusivamente por ella. Aunque nació en Almería, en 1858 se trasladó a Jaén con su marido. Allí el Conde de Lipa, un operador transeunte que llegó a ser fotógrafo oficial de la reina Isabel II, daba clases y facilitaba los materiales para hacer daguerrotipos. Está documentado que en 1860, Amalia regentaba un estudio fotográfico en la calle Obispo Arquellada, nº 2, de Jaén y llegó a presentarse a un concurso de profesionales celebrado en Zaragoza en 1868. Otra española pionera, Anaïs Napoleón(1827-1916) ya se dedicaba a hacer daguerrotipos desde 1850, si bien lo hizo acompañada siempre de su marido Antonio Fernández. Ambos comenzaron con un estudio situado en la casa familiar de la Rambla de Santa Mónica, nº 17, de Barcelona, que llamaron Fernando y Anaïs. En 1862 instalaron su estudio en el nº 15 de la misma rambla. En 1867 se incorporó al negocio su hijo Emilio y la presencia de Anaïs fue haciendose más testimonial.

En febrero de 1861, Hilda Sjölin (1835-1915) con solo 25 años de edad, inaugura su estudio en Västergatan, un barrio de Malmö (Suecia). Hilda, la primera fotógrafa sueca, realizó la primera fotografía estereográfica de la bahía de Malmö en 1864. En el otro extremo del planeta, Shima Ryuu (1823-1900) abría un estudio junto a su marido en 1865 en la localidad de Edo, convirtiéndose en la primera mujer fotógrafa en Japón.

A pesar de lo engorroso de la práctica de la fotografía en estas primeras décadas, también proliferan las fotógrafas aficionadas, sobre todo en los países desarrollados: Europa, Norteamérica y Japón. Las primeras entusiastas de la fotografía lo fueron por muy diversos motivos. Algunas lo hacen por "contagio" de aquellos pioneros de las técnicas fotográficas, como la misma Constance Talbot; o de la mano de algún familiar aficionado, como Alice Austen (1866-1952), quien llegó a la fotografía de la mano de su tío. Otras lo hicieron por pura necesidad, como la estadounidense Julia Shannon, una pluriempleada que compatibilizaba la fotografía con su oficio de matrona. Otras se aficionaron por casualidad como Julia Margaret Cameron (1815-1879) que recibió una cámara como regalo de sus 48 años, de manos de su hija.
Julia Margaret Cameron estuvo en activo apenas doce años, desde 1863 a 1875. Nacida en Garden Reach, Calcuta, como Julia Margaret Pattle, el 11 de junio de 1815. Estudió en París e Inglaterra desde 1818 a 1834. De vuelta en la India, conoció a su marido Charles Hay Cameron, dueño de una gran plantación de té. Cameron, 20 años mayor que ella, le proporcionó una vida más que desahogada.

En 1848 se mudaron a Inglaterra y en 1860 se establecieron en la Isla de Wight con su numerosa prole de hijos naturales y adoptados. Cameron contaba 48 años de edad cuando comiezó su carrera fotográfica. Aquel regalo de su hija sería bien aprovechado. Cameron se enganchó a la fotografía con entusiasmo, convirtiendo la carbonera de su casa de la isla de Wight en un laboratorio y estudio fotográfico. Su amigo John Herschel le asesoró en la técnica del laboratorio, como lo hiciera también con Anna Atkins.

Destacó por sus retratos. Siguiendo la corriente de la fotografía academicista, disfrazaba a sus modelos. Sus hijos, familiares, amigos y sirvientes los sometía a largas sesiones de posado, debido al largo tiempo de exposición y a sus experimentos con la luz. Supo sacar fuerza y expresión en sus rostros jugando con la luz, el soft-focus y el desenfoque. Según su propia versión, una fotografía desenfocada le gustó y experimentó deliberadamente con este fallo. El soft-focus lo conseguía utilizando lentes pequeñas con placas de formatos grande. Este método fue criticado por sus contemporáneos, obsesionados por la calidad técnica, pero a la postre estos experimentos le serían muy reconocidos. Los retratos de Cameron se hicieron muy famosos y grandes personajes de la época posaron para ella, entre los cuales destaca Charles Darwin, autor de la teoría de la evolución de las especies. La casa de Cameron, conocida como Dimbola, es actualmente un museo de arte, después de evitar su demolición para construir bloques de pisos. Cameron es considerada como una pionera del pictorialismo, que se desarrollaría en Europa entre 1880 y el final de la I Guerra Mundial en 1919.

Fue miembro de la Sociedad Fotográfica de Londres y Escocia, expuso su obra en Londres en varias ocasiones (Colnaghi´s, Galería Francesa y Galeria alemana). Además, ganó la medalla de oro de Berlín. En 1874 empieza a escribir "Annals of my glass house". Alfred Tennyson, un poeta vecino y amigo, le convenció para ilustrar su libro "Idylls of the king and other poems". Realiza 12 fotografías para esta publicación. En 1875 produce la segunda parte de este libro de poemas en el mismo formato que el anterior y se muda a Ceylan. Allí intenta continuar con su pasión, pero la dificultad de acceder a los materiales le fuerzan a abandonar hasta su muerte en 1879.
En la década de los 60 del siglo XIX, las técnicas del daguerrotipo y el calotipo habían desaparecido prácticamente. El colodión húmedo era la técnica fotográfica más extendida. Así se mantuvo incluso cuando en 1871, el inglés Richard Leach Maddox (1816-1902) ideó el proceso denominado placa seca. La misma placa de vidrio utilizada en el sistema de placa húmeda, se impregnaba ahora con una emulsión de agua, gelatina y bromuro de cadmio. A esta emulsión se añadía nitrato de plata que reaccionaba con el bromuro. La placa ya estaba sensibilizada y se dejaba secar. Convenientemente protegida de la luz, la placa seca se convertía en un negativo, del que podían obtenerse múltiples positivos. Al papel de albumina, utilizado para positivar, se le unió el de gelatina o papel baritado, un papel impregnado de los mismos materiales utilizados para la fabricación de la placa seca.

En 1878, Charles E. Bennett descubrió que si calentaba lentamente la emulsión de gelatina-bromuro para secarla, aumentaba la sensibilidad a la luz y se endurecía más. El resultado era una emulsión más resistente al rayado y la disminución de la exposición a un cuarto de segundo. Esta última ventaja se convirtió en un inconveniente para los fotógrafos amateurs. En esta técnica era frecuente que las fotografías salieran veladas debido a la alta sensibilidad por lo que solo los buenos profesionales las realizaban correctamente. Fue necesario incorporar el obsturador en las cámaras oscuras porque no daba tiempo a tapar el objetivo, como ocurría con la técnica del colodión húmedo. Aquí se pudo hablar por primera vez de tomar una instantánea como sinónimo de tomar una fotografía.

Las cámaras con obturador comenzaron a comercializarse en 1879, sentando las bases de la fotografía moderna. Sin embargo, el peso de los equipos convertía en un calvario cualquier trabajo en el campo, por lo que la fotografía seguía relegada principalmente al estudio y a los profesionales.

En 1880, George Eastman (1854-1932) montó una pequeña empresa en un ático alquilado en Rochester, una floreciente ciudad del estado de Nueva York. La empresa comenzó fabricando placas secas en serie con una emulsión y una maquinaria inventada por él. Eastman era un hombre tenaz y con buen olfato comercial, por lo que quería hacer de la fotografía un objeto de consumo. Empezó por disminuir la pesada carga de las placas secas, experimentando con el papel como soporte de la película. A Eastman no se le daba bien el diseño de la cámaras fotográficas y para tal fin contrató a un antiguo fabricante de cámaras, William Walker. Mientras Eastman experimentaba sobre la emulsión idónea para impregnar una tira de papel o película; a Walker se le ocurrió enrollarla en dos rodillos que pasaban la película de un lado a otro. Todo el dispositivo se introducía en una caja de madera totalmente opaca.

En 1885, este carrete se presentó en varios formatos que se adaptaban a los repaldos de las cámaras fotográficas de la época, sustituyendo a las placas. Ante su escasa aceptación en el mercado, Eastman comercializó su primera cámara compacta en junio de 1888, la Kodak 100 Vista. Este modelo consistía en una caja de madera con una lente, pero sin visor. En su interior se colocaba el rollo de película de papel con capacidad para hacer 100 fotografías. Una vez que se agotaban, se enviaban a Kodak para su revelado. La compañía devolvía las fotos reveladas y la cámara cargada con otra película nueva. De ahí que el famoso lema de Kodak fuera usted apriete el botón, nosotros hacemos el resto.

Aparentemente, este sistema evitaba tener que transportar cien placas fotográficas, algo realmente revolucionario. Sin embargo, esta simplificación de la fotografía no gustó a la mayoría de los fotógrafos profesionales porque lo consideraban un intrusismo. Además de la escasa calidad técnica de la película de papel, los fotógrafos se quejaban de que este sistema no les permitía controlar el resultado final de la foto en el laboratorio. Pero Eastman lo tenía muy claro: quería vender sus cámaras al mayor número de personas. Con el fin de ampliar su clientela, en la publicidad de esta cámara siempre figuraba una mujer, la "señora Kodak". Es muy posible que fuera esta cámara la que recibió Frances Benjamin Johnston (1864-1952) como regalo de un amigo de la familia, el mismísimo Sr. Eastman.

El interés por la fotografía de Frances Benjamin Johnston le llevó a formarse en una de las mejores instituciones de Estados Unidos, el Instituto Smithsonian. Frances tuvo acceso a la Casa Blanca y realizó numerosos retratos de personajes relevantes de la época. En 1895 montó su propio estudio detrás de la casa de sus padres, en la calle NW 1332 V en Washington D.C. y en 1913, instaló otro estudio en Nueva York. Fue la primera mujer fotodocumentalista freelance de la que se tiene noticia. Sus fotografías sobre la segregación de razas en los colegios de Washington D.C. fue impactante. No dejó de recibir encargos a lo largo de toda su vida. Con este fin, viajó a Europa y a Oriente Medio. Aprendió directamente de los hermanos Lumiére el proceso de autochrome para realizar fotografías en color, quienes lo comercializaron en 1907. Desde 1920 hasta prácticamente su muerte recibió encargos de varias Universidades estadounidenses para fotografíar los edificios históricos abandonados o en franco deterioro.

Esta mujer fue además una de las comisarias de la Exposición fotográfica American Women Photographers, realizada con motivo del 3º Congreso Internacional de Fotografía que se celebró en la Exposición Universal de París de 1900. Esta exposición reflejó la pujanza de la afición y profesionalidad de 30 mujeres fotógrafas norteamericanas a comienzos del nuevo siglo XX.

En 1884, al sacerdote norteamericano, Hannibal Goodwin (1822-1900) se le ocurrió utilizar el celosoide o celuloide como soporte de la emulsión fotográfica. Este material sintético era nitrocelulosa y había sido inventado en 1869. Goodwin intentó patentar su película flexible en mayo de 1887, pero fue rechazado por la oficina de patentes por considerarlo poco desarrollado.

Por otro lado, Eastman reconoció sus limitaciones para conseguir por sí solo la película idónea, por lo que contrató al químico Henry Reichenbach en 1886. Dos años después, sus investigaciones le permitieron desarrollar una película muy parecida a la de Goodwin. Cuando Reichenbach fue a patentarlo en abril de 1889, le informaron de que su invento ya estaba "inventado" por Goodwin, solo a falta de su desarrollo. No obstante, Kodak obtuvo la patente en diciembre de ese año, basándose en que su película contenía alcanfor, a diferencia de la de Goodwin. Eastman y Goodwin se enzarzaron en un pleito que duró 25 años. Durante ese tiempo, Goodwin obtuvo, por fin, su patente el 13 de septiembre de 1898 y el 31 de diciembre de 1900 moría en un accidente, cuando su empresa se estaba preparando para comercializarla. En 1914, el Tribunal de Apelaciones dictáminó que Kodak tendría la patente a partir del 13 de septiembre de 1915, a cambio de resarcir a la empresa de Goodwin con 5 millones de dólares, lo que suponía el 5% de los beneficios netos de Kodak en aquellos años. Así fue como Kodak pudo seguir fabricando en serie las películas fotográficas de celuloide enrollables. Los diseños de las cámaras Kodak permitían que sus propietarios ya no tuvieran que enviar la cámara completa para su revelado, sino solo el carrete.

Paradójicamente, fuera del ámbito de las cámaras Kodak, el carrete fotográfico no fue adoptado por el resto de las cámaras fotográficas de la época. La película de celuloide fue utilizada por Edison para sus kinetoscopio y kinetógrafo, antecesores del proyector y de la cámara de cine, respectivamente. Tendría que llegar la originalidad de Oskar Barnack, quién utilizó el carrete para su Leica, inaugurando así el formato de película de 35mm que sobrevivió hasta advenimiento de la era digital.

A comienzos del siglo XX, las mujeres estaban plenamente integradas en el mundo de la fotografía, no ya como asistentes o propietarias de un estudio fotográfico, sino como artistas, fotógrafas de prensa o documentalistas. En los artículos siguientes puede conocer a sus principales protagonistas.

jueves, 6 de junio de 2013

MUJERES INDIGENAS EN EL ARTE ACTUAL DE GUATEMALA






 Heidy Gressy
Naik Madera

Es un largo camino el que han recorrido las mujeres para lograr trasladar su arte de los ambientes privados a los públicos, así como para el lograr el reconocimiento por su trabajo artístico. Trabajos que les han valido para ahora ocupar un espacio merecidamente ganado en el ambiente artístico. Es por eso que, no podemos hablar del arte actual en Guatemala, sin mencionar los nombres de varias mujeres que están trabajando, proponiendo y transformando constantemente el arte en nuestro país.



Al hablar del arte actual diremos que en este momento vemos con esperanza la creciente participación de mujeres en los diferentes ambientes artísticos, tal es el ejemplo de la creciente cantidad de mujeres artistas que están llenando las salas de exposiciones o de teatro o de la cantidad cada año mayor del Festival de mujeres artistas Ixchel, que inició hace cuatro años con setenta mujeres artistas y que este año cuenta con mas de cuatrocientas, en diversidad de ramas del arte y que además exhibirá en Guatemala y Quetzaltenango por mas de 23 días en total, lastimosamente la cantidad de artistas indígenas no es abundante, mas si significativa.



Cuando vemos la participación de las mujeres indígenas en estos espacios, notamos que no es equitativa a la cantidad de participantes, pero sin mayor análisis es fácil observar que la realidad económica afecta notablemente esta realidad, pues poderse dedicar a realizar arte   es una condición difícil en un país como Guatemala, donde no hay una industria cultural que sostenga sistemáticamente la creación artística, aunque si se reconoce la gran cantidad de mujeres artistas en tejido, alfarería, etc. y se reconoce que muchas veces logran comercializar su trabajo artesanal.



Aunque esta claro que se necesita de un mayor esfuerzo para rescatar, reconocer, valorar y proyectar este trabajo hacia la sociedad, han habido algunos apoyos institucionales desde la Red de Artistas indígenas que aglutina la Unidad de Desarrollo Artístico Cultural de Pueblos Indígenas del Ministerio de Cultura y Deportes, del Aporte para el Desarrollo de la Cultura y las Artes (ADESCA), y algunos apoyos de organizaciones como lo son la Red de Arte Intercultural Nim Kat Be, el Colectivo de Mujeres mayas Kaq´la, con su documental Magias del Alma, entre otros, haciendo esfuerzos significativos para lograr fomentar, visibilizar y apoyar el arte indígena en general, pero también el de las mujeres.



Las mujeres indígenas traen consigo una vasta carga cultural ancestral, que acuña sus trabajos, pues es una constante observar como utilizan recursos desde su cosmovisión para realizar su arte, y es lógico producir desde este contexto, cuando en el origen se encuentra la divinidad Ixchel, la creadora, y las mujeres han venido viviendo en ambientes de arte como el tejido y la alfarería, cuando han aprendido desde pequeñas a apreciar y respetarla naturaleza y su belleza, a desarrollar la paciencia y la delicadeza para los detalles, cuando han visto en sus familias pintar los paisajes o cantar las historias que vivían o acompañar los acontecimientos de su vida con marimba, tun o chirimía.



Quisiera reconocer a algunas de las artistas iconos en el arte indígena guatemalteco tomando como antecedentes a Rosa Elena Curruchiche, Joaquina Lastro Luis y María Elena Curruchiche, como las primeras expresiones femeninas de pintura popular kaqchikel. Artistas indígenas populares que rompieron con la costumbre tradicional de una actividad masculina. y que posteriormente, las inquietudes artísticas de estas tres pintoras, fueron seguidas por otras mujeres indígenas, quienes reconocieron el talento artístico y se interesaron también en pintar, formándose posteriormente el grupo de pintoras Kaqchikeles de Comalapa[1].



Quienes con la necesidad de instruirse en el campo del dibujo y de la pintura buscaban  al inicio de los ochentas, poder transmitir a través de las obras de arte, las historias orales que contaban sus antepasados y las que al momento del inicio del grupo, les fueron contando las personas ancianas del lugar. El grupo de pintoras Kaqchikeles de Comalapa inicialmente se denominó Pintoras Surrealistas Kaqchikeles, estando ya integrado por Paula, Estela y Adelina Nicho Cúmez, María Nicolasa Chex, Angélica y Berta Mux y Margarita Roquel[2].  y posteriormente, la incorporación al grupo de María Elena Curruchiche, logran apoyo de Alemania y su embajada y realizan varias exposiciones en ese país y en el nuestro, así como con la UNESCO otra en La Antigua Guatemala. Realizando hasta el momento mas de veinticinco exposiciones y recibiendo la condecoración de la Orden Nacional del Patrimonio Cultural de Guatemala en el 2003[3].



Para el arte actual son significativos los aportes de las mujeres indígenas, y hablar del arte actual sin mencionarlas sería una total falta de conocimiento de país intercultural.



Quisiera reconocer el trabajo de Rosa Chavez y Juárez, quien a pocos años después de la mitad de los noventa, proveniente de Chimaltenango, con 16 años, llega a la ciudad de Guatemala, de origen Quiché y Kaqchiquel, no tenía la mínima noción de cómo terminaría siendo una de las más destacadas poetas indígenas de Guatemala, con alta notoriedad en Latinoamérica, incluso representando al país en importantes festivales como el de Medellín, en Colombia o apareciendo en múltiples antologías de poesía guatemalteca[4]. Donde la cosmovisión maya y la sociedad contemporánea de Guatemala, perfilan los versos de esta poeta. Entre sus mas importantes trabajos encontramos sus  libros: Latir sin descanso, Casa Solitaria y piedra/Abaj[5]. Actualmente incursiona en el campo audiovisual.



Otra de las poetizas mas reconocidas es Maya Cu Choc, q´eqchi´, nacida en la ciudad de Guatemala, con tres libros publicados Poemaya, La Rueda y  Recorrido, además de poemas en varias antologías y revistas. Ha participado en lecturas de poesía en Estados Unidos, Nicaragua, Honduras y Venezuela. En el 2008, la organización Timach (que en idioma maya k’iche’ significa Tijob’al Mayab’, que traducido al castellano quiere decir Centro de Estudios Mayas) publicó un estudio, un directorio y una selección de artistas mayas, señalando cada capitulo del estudio con uno de los rumbos o puntos cardinales, fue designada para el rumbo norte, el cual llevó su nombre y su poesía apareció en el libro conmemorativo. En el año 2011, el Festival Ixchel le hizo un homenaje por su trayectoria.



Otras poetas que se encuentran en la publicación u´ku´x kaj, ukuu´x ulew: Antología de Poesía maya guatemalteca contemporánea son, Adela Delgado, María Elena Nij Nij, Calixta Gabriel Xiquín y Sac Chumil Blanca Estela Colop Alvarado,  Adela Delgado pop y las anteriormente mencionadas Rosa Chavez y Maya Cu[6]



Entre poetas más jóvenes quizás este Norma Chamalé Patzán, maya kaqchiquel, nacida en la ciudad de Guatemala,  influenciada por sus hermanos Rosa Chaves y Humberto Aq´aba´l expresa que “todo lo que hace tiene una intencionalidad política, sea para la liberación de la mujer o la liberación del pueblo mayab´; esa liberación abarca la descolonización de nuestro ser, nuestro sentir y nuestro actuar... para la reflexión, para el cuestionamiento o evocando a mis ancestras y ancestros“ considera que entre las principales dificultades que encuentra esta la dependencia económica hacia un trabajo, “eso se lo atribuyo al sistema capitalista que ve en la creación artística una amenaza porque sensibiliza el alma y da fuerzas al corazón para la lucha“ [7].  Ademas de poesía ha trabajado en teatro y fotografía.



Algunas artistas indígenas de la fotografía son Ixkik Zapil, Victoria Colaj y Ramona Ramirez, esta última de origen pop´ti, nacida en Jacaltenango, Huehuetenango, quien ademas trabaja con audiovisuales, ha participado en varias exposiciones individuales y colectivas y  que trabaja recopilando el arte de su comunidad y busca proyectarlo en la mayor cantidad de espacios le sean posibles. Otra organización importante para el audiovisual en Guatemala es Nut´zij, con sede en el departamento de Sololá. Ellas han realizado diversidad de cortometrajes con temas como discriminación, racismo, entre otros, en el año 2011 fueron Homenajeadas por el festival Ixchel.



En Guatemala hay mucho camino por recorrer para que podamos vivir la interculturalidad y desarrollar la sensibilidad hacia el arte, para poder apreciarlo y valorarlo, además de poder vivir en ambientes de respeto, sin discriminación, ya que muchas de las artistas mencionaron que son víctimas de esta. Compartiré el caso de la pintora María , nacida en La Antigua Guatemala, quien pinta principalmente trajes indígenas y algunos retratos, quién considera su mejor obra: “el retrato de su madre en el traje indígena propio de su pueblo de origen, pues le recuerda sus raíces“ y según sus palabras “con sus pinturas busca expresar la belleza cultural de nuestro país“, es triste e irónico que ella misma, exprese “en mi niñez por usar traje indígena, sufría discriminación, por lo que mi padre decidió que yo no usaría“[8]. Personalmente considero frustrante amar algo, admirar algo y no poder apropiarte de ello.



No quisiera terminar sin hablar de esta joven rapera de San Cristóbal Totonicapán, Totonicapán su nombre es Catarina Monzón Alvarado, de 20 años de edad, que ha estudiado recientemente audiovisuales en Casa Comal y anteriormente formación de MC en  Trasciende (AGH, Asociación del Hip-hop en Guatemala) además de llevar 5 años experimentando con la fotografía, sin duda una gran promesa para el nuevo arte en Guatemala. Que expresa que compone “a la mujer, porque estoy cansada de aceptar o callar, ante el machismo sistemático al que somos sometidas las mujeres. Porque siento que se necesita hablar y sensibilizar a la gente acerca de esto, no solo con leyes, campañas publicitarias, u foros, sino también hacer que estos temas tomen un rol protagónico en ámbitos como la música“.  Que ademas considera que las dificultades para ser creadora están en que se crea que “el ser artista en Guatemala no cuesta porque el ser artista se ve como algo cómodo y no como una fuerza resistente. Porque en Guatemala se piensa que el artista no gana, y por ende no se le paga. Porque hay una tremenda carencia de espacios y apoyo hacia el arte. Porque el estado no nos da una seguridad democrática, la cultura no es vista como ente del cambio como proveedor de seguridad y bienestar. También por lo difícil que es encontrar a artistas que van en un camino similar al tuyo y con los cuales se comparte una visión común“[9].



Estas mujeres artistas, están manifestando su percepción del mundo y su propia esencia, plasmada en algo auténtico como lo es el arte, que se abrirá como puertas a un conocimiento milenario de la humanidad que nos de sentido y pertenencia.







[1] Monterroso, Carmen. tesis Usac. Grupo de Pintoras kaqchikeles de Comalapa, su obra como medio de expresión. pág.9

[2] ídem. pág. 9

[3] idem. pág.49




[7] Tomado de entrevista.

[8] Tomado de entrevista.


[9] Tomado de Entrevista