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jueves, 6 de noviembre de 2014

Evitar el legado colonial es imprescindible

Por Sara Cuentas

Un 4 de Noviembre, Micaela Bastidas y Túpac Amaru gritaron: ¡INDEPENDENCIA!

Comprender cómo se consolidó el movimiento de mujeres en Latinoamérica y el Caribe (LAC) significa ubicar y revalorar su aporte imprescindible a los procesos históricos independentistas de las mujeres a nivel mundial. Es decir, reconocer y visibilizar su protagonismo en la lucha contra el colonialismo, más allá de la independencia norteamericana (1776) y la Revolución Francesa (1789), donde las mujeres de occidente reclamaron Libertad, Igualdad y Fraternidad, derechos que nos les fueron reconocidos. 
Para las mujeres de LAC su lucha, más que por sus derechos políticos, a diferencia de las mujeres de Occidente, fue la denuncia y exigencia de libertad frente al sistema colonialista opresor que encerró tras de sí al esclavismo, clasismo, racismo, marginación, sexismo, violencia y patriarcado. 

Y fue través de acciones de resistencia de las mujeres junto a sus compañeros hombres que se impulsó la lucha independentista. Por tanto, hacer memoria histórica sobre la reivindicación política y económica de las mujeres en los procesos de independencia es clave para comprender la genealogía, las confluencias, la diversidad y diferencias entre las activistas de LAC y las de Occidente.

La colonización europea en Latinoamérica y el Caribe duró más de tres siglos, dividiendo al continente en diversos espacios. Sobre todo, en dos más visibles. Uno bajo dominio portugués (Brasil), y otro bajo dominio español (toda la América Hispanohablante), el cual se dividió en cuatro virreinatos (Nueva España, Perú, Nueva Granada y Río de la Plata, gobernados por un virrey) y cuatro capitanías generales (Guatemala, Cuba, Venezuela y Chile, gobernados por un capitán general). Junto a ellos las Intendencias para el control de los ingresos reales y el abastecimiento de los ejércitos; las Audiencias para el ejercicio de la justicia y los Obispados y Arzobispados con el poder religioso. Así fue como España definió un sistema administrativo y político para controlar a "sus colonias”.

Las "colonias" evidenciaban una diversidad étnica y cultural que España gestionó con una política de racialización y esclavitud de las poblaciones indígenas y negras, las cuales fueron sometidas a una exclusión extrema (legado colonialista que persiste en las sociedades latinoamericanas a modo de violencia económica). Con el tiempo el mestizaje fue creciendo, y esta población (hijos e hijas de población criolla -descendencia directa española- con población indígena y negra, mayoritariamente fruto de violaciones sexuales), fue considerada mano de obra asalariada para el campo y la emergente economía, pero excluida a la precariedad. En este contexto, fueron hombres y mujeres de poblaciones indígenas y negras quienes tomaron conciencia sobre la imperiosa necesidad de erradicar el yugo y la opresión colonialista.

En el Virreynato de Perú, en 1744, nació Micaela Bastidas Puyucahua en Tamburco, Abancay. Era hija de Manuel Bastidas, descendiente africano y de Josefa Puyucahua, indígena. Este mestizaje encerraba en ella una energía vital que, años más tarde, brillaría en toda su inmensidad. Cuentan que Micaela tenía una fisonomía bella y significativa, debido a sus raíces tanto africanas como amerindias. Fue conocida como "Zamba", nombre que se daba en la época colonial a quienes tenían descendencia mestiza entre poblaciones africanas e indígenas. El color de su piel y su cabello ondulado y grueso, el cual recogía en dos maravillosas trenzas, eran un signo de ello.

El 25 de mayo de 1760, antes de cumplir 16 años, Micaela se casó con José Gabriel Condoranqui, joven mestizo descendiente de la nobleza inca, en el pueblo de Surimana. Condorcanqui descendía en línea materna del último Inca Túpac Amaru I. En 1764 fue nombrado cacique de los territorios que le correspondían por herencia, Pampamarca, Tungasuca y Surimana, y fijaron su residencia en Tinta, localidad perteneciente Cusco. Tuvieron tres hijos varones, Hipólito (1761), Mariano (1762) y Fernando (1768).

José Gabriel había recibido una educación privilegiada en colegios jesuitas de Lima y Cusco. Hablaba castellano, quechua y latín. Su interés por la lectura y diversos temas consolidó su nivel intelectual indígena. Como curaca debía mediar entre el corregidor español y las poblaciones indígenas a su cargo. Recorría su territorio, viviendo de cerca las historias de explotación y violencia de la población. Como mestizo sentía que toda la injusticia con su gente lo tocaba en carne propia. Reclamó y envió solicitudes oficiales a las autoridades coloniales de Tinta, Cusco y Lima, para intentar liberar a las poblaciones indígenas del trabajo forzado en las minas y exonerarlas del cumplimiento de la mita, obteniendo siempre negativas o indiferencia. Es allí donde comenzó a desarrollar un anhelo libertario, fundamentado en la defensa de las poblaciones indígenas, esclavas y mestizas, orientada a la independencia de su territorio y comercio de las decisiones de la corona de España.

Micaela recibió en la infancia una educación elemental en letras y artes, usual en esa época para las mujeres. Sin embargo, su interés por continuar aprendiendo y formándose no cesó, y con Gabriel fueron compartiendo mutuamente ideales libertarios y leyeron juntos cuanta fuente de inspiración encontraron. También hablaba en quechua y castellano. Ella tomó conciencia de la compleja situación de su pueblo y se involucró activamente junto a Gabriel. Se apoyaron con firmeza, defendiendo y vindicando el derecho a liberarse del control opresor y colonial.

José Gabriel Condorcanqui y Micaela Bastidas estaban informados sobre las nuevas ideas de la Ilustración y de los acontecimientos de la independencia de los Estados Unidos. Además, tuvieron acceso a los "Comentarios Reales del los Incas" de Gómez Suárez de Figueroa, un libro histórico que compiló documentos, crónicas e informaciones orales de la historia del Perú, desde antes de la colonización española. Y el 04 de noviembre de 1780, en la ciudad del Cuzco, juntos expresaron el primer grito de Independencia, promoviendo el movimiento independentista más significativo y de mayor trascendencia que articuló a diversos sectores sociales (población indígena, negra, mestiza y también criolla).

En 1780, agotado el proceso de diálogo con los representantes de la corona española, José Gabriel Condorcanqui y Micaela Bastidas, inician un movimiento en contra del colonialismo. Es allí que adopta el nombre de Túpac Amaru II en honor de su antepasado, el último Inca de Vilcabamba. El 4 de noviembre, con el primer grito de libertad, difundieron una proclama independentista escrita por Micaela Bastidas para dar inicio a la rebelión. El corregidor español Antonio de Arriaga fue tomado prisionero y condenado a morir en el cadalso. Los rebeldes instalaron su cuartel general en Tungasuca. Desde ese momento Micaela se convirtió en la principal estratega y consejera.

Ella asumió y compartió el cacicazgo de Surimana, Pampamarca y Tungasuca. Accionaba con dinamismo y persuasión, tal vez más concientizada incluso que el propio Túpac Amaru, ya que el rol de las mujeres indígenas, negras y mestizas estaba aun más violentado por los opresores colonialistas. Las poblaciones indígenas tenían prohibida la tenencia de armas de fuego, por ello uno de los mayores problemas a los que se enfrentaron fue la obtención de armamento. Micaela se hizo cargo del aprovisionamiento de las tropas (conseguir y distribuir dinero, alimentos, vestimentas y armas). Expidió salvoconductos para facilitar el movimiento de quienes viajaban a través de amplios territorios. Coordinó la retaguardia indígena, demostrando diligencia y capacidad e implementó medidas de seguridad para luchar contra el espionaje. Puso en marcha un eficaz sistema de comunicaciones, a través de chasquis a caballo, para llevar velozmente información de un pueblo a otro. 

Había una valiosa legión de luchadoras andinas, quechuas, aymaras y negras que accionaron junto a Micaela en el levantamiento, realizando estrategias y dando apoyo a las tropas. Para ellas se trataba de liberar a su pueblo de la explotación española y también de restablecer el rol de las mujeres en la participación social y política, tradición que el sistema colonial intentó abolir convirtiéndolas en víctimas de sus abusos. Destacaron las lideresas Cecilia Túpac Amaru y Tomasa Tito Condemayta, cacica de Acos, entre muchas otras. 


Estas valerosas mujeres participaban en la batalla. También lo hacía Micaela, quien desvelaba una gran energía para motivar a hombres y mujeres desde el mismo campo de batalla. El 18 de noviembre de 1780 el ejército liderado por Micaela y Túpac Amaru vencía a los españoles en la batalla de Sangarará. Ambos expidieron un mensaje a los pueblos del Perú, convocando a la población criolla a unirse a la causa libertaria: “Vivamos en hermandad y congregados en un solo cuerpo. Cuidemos de la protección y conservación da las poblaciones criollas, mestizas, zambas, indias por vivir en un mismo territorio, como si fuéramos nacidos en estas tierras y de un mismo origen”. Luego del triunfo, Micaela fue reconocida como jefa interina de la rebelión.

En marzo de 1871 el ejército libertario contaba con siete mil hombres y mujeres dispuestos a pelear hasta la muerte contra el colonialismo español. Micaela, según testimonios de la época, debido a su sólida convicción, claridad de pensamiento y alta intuición, se convirtió en el sexto sentido de la rebelión. Y al tiempo que Micaela había aconsejado realizar un ataque inmediato a las tropas españolas asentadas en el Cusco para lograr su rendición, fueron traicionados. Túpac Amaru fue rodeado y emboscado, y Micaela, sus hijos Hipólito de 18 años y Fernando de 10 fueron apresados y llevados a Cusco, donde permanecieron presos. Les sometieron a interrogatorios y torturas para poder ubicar al resto de las tropas revolucionarias, les prometieron disminuir la pena si delataban, pero no lograron conseguir ninguna información y el 14 de mayo se les condenó a la pena de muerte.

El 18 de mayo de 1781 fueron llevados a la Plaza de Armas del Cuzco para su ejecución. A su hijo Hipólito le cortaron la lengua y le ahorcaron. Micaela y José Gabriel fueron obligados a presenciar su muerte. Luego, la subieron a ella al tablado. Luchó con sus verdugos, hasta que finalmente la sometieron, le cortaron la lengua, intentaron estrangularla y terminaron de matarla a patadas en el estómago y los pechos. A Túpac Amaru le llevaron al centro de la plaza, siendo sometido a una espantosa muerte. Su cuerpo y el de Micaela fueron desmembrados y sus partes enviadas a diferentes pueblos para ser exhibidos en las plazas públicas, para advertir a la población sobre las consecuencias de rebelarse.

Este control significó posteriormente la exclusión de las hijas e hijos de españoles y españolas que nacieron en las colonias (población criolla), quienes sólo podían acceder a puestos inferiores de la administración, mientras los más elevados se reservaban quienes ostentaban ciudadanía española de nacimiento. España controló así el monopolio mercantil para incrementar los ingresos de su Hacienda, perjudicando los intereses económicos de la población criolla, generando corrupción y nepotismo. Esta realidad alimentó las posteriores causas independentistas, en un contexto internacional que no le fue adverso, pues la creciente economía inglesa con su desarrollo industrial y la necesidad de nuevos mercados, junto al nuevo marco bélico europeo, tras la llegada al poder de Napoleón, favorecieron un segundo "proceso de independencia" en LAC que asumió el legado colonialista en su esencia.

Desde entonces, el sistema colonial en todo el orbe pretende parametrar a la humanidad en arquetipos construidos desde las clases dominantes con la finalidad de dividir la sociedad en términos de racialización, clasismo, violencia sexista, homofobia, folklorización de los saberes ancestrales, explotación laboral, expoliación de la naturaleza, violencia económica, desplazamientos forzados, entre otros. Esta manera de control y dominio transnacional heteropatriarcal, racista, etnocéntrico y neoliberal desfigura la esencia humana de su conexión vital con todo su entorno, invisibiliza las capacidades, estrategias y energía simbiótica de las humanas y los humanos, y nos hace pensarnos como seres cuya vida sólo es útil para cumplir con el rol productivo a ultranza, mientras el rol reproductivo es utilizado para generar más mano de obra para los fines económicos de quienes desean continuar dominando el mundo.


Por eso es tan necesario hacer memoria histórica, rescatar y encontrar otros caminos posibles, caminos que vean un desarrollo humano en conexión simbiótica con su entorno, basado en la igualdad con equidad, en la libertad y diversidad de saberes y expresiones humanas, sentimientos, emociones y placeres; en el reconocimiento de la diversidad étnica, en la autonomía sexual y reproductiva, en el equilibrio económico y social, y en la generación de un conocimiento vital que precise conservar el planeta y no destruirlo.

La convicción e ideales de justicia y libertad de Micaela defendidos hasta la muerte, unida a su familia y luchando junto a su pueblo, nos deja un legado de inspiración para una real gesta independentista contra la opresión y la explotación colonial. Su experiencia vital es y ha sido un referente para muchas mujeres en Latinoamérica y el Caribe quienes lucharon, antes que por sus derechos, por liberarse de la opresión del sistema colonial.

Por ello es imprescindible promover la conexión transnacional entre poblaciones de diversas latitudes, con las que viven fuera de sus países, porque su expansión de libertad y de ciudadanía subvierte al sistema colonial que, cada vez más se transnacionaliza en redes de opresión. Puede ser una oportunidad para incidir por un mundo posible, sin repetir los legados colonialistas, el reavivar las conexiones transnacionales de toda humanidad que acciona a nivel internacional desde su vitalidad y ciudadanía global, mirando al mundo sin fronteras, sin nacionalismos, sin opresiones y generando una diversidad global y convivencia entre todas las existencias sintientes del planeta.  

jueves, 12 de junio de 2014

La Copa y Yo

Foto: Ninja

Florencia Godsman

Cuando comenzó el Mundial 78 en la Argentina todavía estaba en la panza de mi mamá. Sé por lo que me contaron que la dictadura ya había arrasado con la vida de dos de mis tíos: Marta y Hugo. El 8 de junio de 1978 seguramente junto a mis gritos de recién nacida se sumaban gritos de gol y de manera subterránea los alaridos de las personas secuestradas a pocas cuadras de los estadios de fútbol.

Otro recuerdo es que tengo cinco o seis años y si alguien habla de mi tío Mario, me lo imagino con un pantalón y una camisa blanca -como los que viste en una foto que guarda mi mamá-, un día de sol, caminando por unas vías de tren abandonadas con rumbo indefinido. En un momento dado, su figura se esfuma en la lejanía. Y no regresa.

A partir del año ´76 el hermano de mi mamá, Mario, comenzó a militar en política. “Mi hermano estudiaba ingeniería química y trabajaba en fábricas. Así conoció el movimiento sindical que en ese momento era muy importante. Lo de él fue por el lado sindical, más que en la facultad” recuerda mi madre.

Nací el 8 de junio de 1978; el Mundial de Fútbol -que terminaría el día 25- cumplía su primera semana. Los organizadores del evento saludaban a ciudadanos y visitantes extranjeros fervorosamente: “Bienvenidos a esta tierra de paz, libertad yjusticia, que se siente honrada con vuestra presencia”. Para el general Jorge Rafael Videla, la fecha inaugural era “un día de júbilo para la Nación Argentina, en el marco de esta confrontación deportiva, caracterizada por su caballerosidad; en un marco de amistad entre los hombres y los pueblos”, poco antes de declarar oficialmente inaugurado el torneo “bajo el signo de la paz”.

La competencia se desarrollaría en cinco ciudades, con la participación de 16 selecciones. Para el investigador Mariano Buren, del Centro para la Investigación de la Historia del Fútbol, “a partir de ese día la Argentina oficial tuvo dos obsesiones: la suerte del equipo nacional y la necesidad de demostrar al mundo que ésta era una tierra de ensueño. De la otra Argentina, la que estaba tras bambalinas, sólo bastará con mencionar que buena parte del torneo se jugó a quince cuadras de la ESMA, uno de los mayores centros de detención y tortura, y que dos clases de gritos, bien diferentes, se mezclaron.

 “Cuando yo estaba embarazada de vos, por las tardes me sentaba en el balcón con mi hermano y comíamos duraznos. Charlábamos en general y yo no tenía miedo por él. Nunca le dije cosas como `cuidate´ o como le decía mi papá ` ¿Por qué no te cuidas más?´ `¿Por qué no te vas?´ Eso a mí no me salía, no me daba cuenta. Yo no podía ver eso”.

El domingo 25 de junio de 1978 quedó en la historia argentina como un día de gloria para el fútbol. Argentina había vencido al seleccionado holandés por tres goles contra uno. El Estadio Monumental se llenó de banderas y papelitos bailando en el aire. Los cantos y aplausos colmaban las tribunas y la escena se repetía en todas las provincias del país. Era el festejo de millones de personas que por un momento se olvidaron de lo que estaba pasando en el país, o que afianzaron su ceguera consiente acerca del orden a fuerza de sangre impuesto en el territorio.

El periodista Mariano Buren relata que “Mientras el estadio de River Plate se vaciaba y los festejos continuaban en las calles porteñas, un espectador logró acercarse al palco oficial para compartir su euforia con Videla. El dictador le agradeció con una sonrisa prolija, casi geométrica y respondió: ´Claro que estoy contento. Este partido lo ganamos todos los argentinos, ¿no lo cree usted así ?´”

Cinco días después lo secuestraban a mi tío Mario. Tenía veintiséis años.

Llegar

No es la primera vez que llego a Brasil desde Guatemala (en donde vivo gran parte del tiempo desde hace algunos años) y me conmueve la enorme cantidad de personas que viven en la calle. Belo Horizonte, ciudad en la que estoy hace casi un mes, capital de Minas Gérais tiene 1827 personas viviendo en la intemperie, 627 más que en 2006. En Centro América, reflexiono, hay pobreza en áreas rurales y en las ciudades también, pero la mendicidad en el sur es más cruda. Imposible de ocultar.

La pobreza urbana como paisaje latinoamericano en común me hace pensar en la naturalización de lo aberrante. Pasamos al lado de personas que no sabemos si están muertas, desmayadas, o en coma alcohólico, las esquivamos mientras mandamos mensajes de texto o fumamos un cigarro. Brasil tiene en el presente una conflictividad mayúscula relativa a la (falta) de vivienda digna para sus pobladores (o a la mala distribución de espacios ociosos en función de la especulación inmobiliaria).

Es éste uno de los principales disparadores de estallidos sociales en un panorama en el que el dinero público se viene invirtiendo en la construcción y refacción de estadios y aeropuertos. Sabemos que el mundo durante el mes de junio estará mirando a Brasil con devoción, para deglutir imágenes deliciosas que sólo un país con tanta diversidad cultural puede brindar. Pero la posibilidad de mostrar ese mundo blanco y radiante como las baldosas de un shopping ha comenzado a diluirse junto con las voces que gritan cada vez más alto ¿Copa para quién? o #CopaPraQuém (en las redes sociales).

El gigante sudamericano tiene ese espíritu latino de enmendar con parches los huecos de su pobreza estructural. A la hora de la fiesta, como el agujero bajo la axila, reaparece, muestra la hilacha.

En la tensa curva del tiempo

Hace exactamente un año los brasileros y brasileras consiguieron visibilidad internacional gracias a su explosiva salida a las calles en el marco de la Copa de las Confederaciones. Por primera vez en su historia la bronca acumulada sorprendió al mundo mostrando su insatisfacción con ese Brasil que forzadamente quiere imponer un imaginario del éxito y el progreso económico.

El partido de apertura se realizó en el estadio Itaquerão, una cancha gigante cuya puesta en forma equivalió a un aproximado de cifras astrales como 990 millones de reales (aproximadamente 500 millones de dólares). Tamaña cantidad de dinero no bastó sin embargo para salvar la vida de ocho personas, operarios, obreros y funcionarios que trabajaron en la construcción. Además de los desalojos y remociones que resultaron en una limpieza social en la ciudad de San Pablo y que afectó especialmente a la población con menores recursos económicos.

Una tensa calma rodeó la previa del mundial. Marcha de las Putas, reivindicaciones de las mujeres negras y la población negra en general, ocupaciones de territorios y desalojos violentos, huelgas de empleados/as públicas, profesores/as y trabajadores/as del Metro (subte) que luchan por no quedar al margen. Con videos, textos y fotos registrados por la ciudadanía y divulgando en las redes sociales de cómo la policía militar reprime las huelgas y manifestaciones a fuerza de balas de goma y armas sofisticadas de Robocops bajo supervisión de una empresa estadounidense. Con el aval de un imaginario social extendido que considera la “seguridad” como unaplataforma de mercado.

Es junio, un mes de sensaciones en un mega evento deportivo es una plataforma que visibilizará los más altos niveles de desigualdad de Latinoamérica. Es el momento en que quienes creen saberlo todo tal vez deban dibujar una equis gigante, de enigma, de misterio, un huevo que se resquebraja y que estamos por descubrir. Disputar en qué mundo queremos vivir desde una perspectiva de género que busca igualdad y representación para todas y todos.

viernes, 20 de mayo de 2011

Manifiesto Feminista para la Asamblea Ciudadana de la Puerta del Sol


Estamos en la plaza porque:
   
-   Queremos una sociedad en la que el centro seamos las personas y no los mercados. Por eso reivindicamos: servicios públicos gratuitos y vitales como la educación y la salud frente a los recortes sociales y la reforma laboral.

-   Exigimos el uso de un lenguaje no sexista que nombre a todas las personas y esté libre de homofobia, machismo y  racismo.
-   Queremos el compromiso de hombres y mujeres para la construcción de una sociedad donde no tenga cabida la violencia machista.

-   Las personas somos dueñas de nuestro propio cuerpo, por eso somos libres para decidir sobre él, disfrutar y relacionarnos con él y con quien nos dé la gana.

-   Queremos una sociedad diversa donde se respeten las múltiples formas de de vivir el sexo y la sexualidad (lesbianas, gays, intersexuales, bisexuales, transexuales, transgéneros, queers...).

-   Reivindicamos el aborto libre y gratuito.

-   Es imprescindible incorporar el enfoque feminista en las políticas económicas, en los servicios públicos, en la creación de otro modelo de ciudad y en las políticas ambientales para salir de la crisis.

-   Exigimos que las Trabajadoras Domésticas o Empleadas del Hogar estemos incluidas en el régimen general de la seguridad social.

-   Exigimos que la transexualidad no se trate como una enfermedad.

-   Exigimos papeles para todas y que las mujeres migrantes disfruten de todos los derechos.
 - LA REVOLUCIÓN SERÁ FEMINISTA, ECOLOGISTA, REPUBLICANA, LAICA Y NO DEL CAPITAL -

domingo, 2 de enero de 2011

VILMA ESPÍN: VALOR, SOLIDARIDAD Y CONSAGRACIÓN A AMÉRICA Y AL MUNDO



Líder femenina de talla mundial, Vilma Espín consagró su vida a luchar por colocar a la mujer en los estratos sociales y políticos a los cuales tiene derecho, idea que defendió en Cuba y en múltiples tribunas internacionales, en las que alzó su voz a favor de las causas más justas.
 
Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) desde su creación el 23 de agosto de 1960, Vilma fue una destacada combatiente clandestina bajo las órdenes de Frank País, en especial durante el alzamiento del 30 de noviembre de 1956 en Santiago de Cuba, y luego se unió al Ejército Rebelde, en la Sierra Maestra.
 
Al triunfar la Revolución en 1959, el Comandante en Jefe, Fidel Castro, le encomendó la histórica misión de unir a las mujeres, organizarlas, apoyar su superación, y desde entonces la heroína nacida en Santiago de Cuba el 7 de abril de 1930 dedicó su vida a trabajar por alcanzar la igualdad entre los géneros y situar a la mujer en el lugar que ganó por derecho propio.
 
En el plano internacional, y como una de las vicepresidentas de la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM) desde 1963, Vilma denunció con su verbo fehaciente la situación de la mujer en el mundo y expuso las experiencias de Cuba en la defensa de los derechos del sexo femenino.
 
El respeto ganado en el plano mundial hizo que en fecha reciente, la  sede de la FDIM, inaugurada en Sao Paulo, Brasil, fuera denominada en el 2009 Casa Vilma Espín, en homenaje a quien colaboró de manera inteligente a transformar la vida de sus congéneres.
Al estrenar el recinto, la presidenta de la FDIM, la brasileña Marcia Campos, expresó que “esta Casa tiene que denominarse Vilma Espín, en recordación a la heroína y guerrillera cubana, vicepresidenta de la organización internacional, que la tiene como una de las dirigentes que supo aglutinar a miles y millones de mujeres del mundo entero en torno al ejercicio de la solidaridad.”
La FDIM reconoció en Vilma a una mujer que dedicó su vida a construir la Patria Socialista en Cuba, por la emancipación de cubanas y cubanos, en erigir un movimiento internacional de mujeres combativo, revolucionario, en construir la FDIM, para de esa manera poder organizar la participación y la lucha mundial de las mujeres por la igualdad de derechos, por la soberanía, por la independencia nacional, por la paz justa y contra todas las formas de violencia contra la mujer.
Fue la dirigente cubana quien fundó  la Oficina Regional de la FDIM para América y dirigió su trabajo desde su constitución; creó el Frente Continental de Mujeres Contra la Intervención (hoy Frente Continental de Mujeres por una Vida Digna) y presidió en 1984 el Foro Regional de Organizaciones No Gubernamentales para América Latina y el Caribe, preparatorio de la Conferencia Mundial de Nairobi.
En numerosos eventos denunció el abuso sexual infantil, las drogas, la pornografía y prostitución infantil, la corrupción, el comercio de niños y sus órganos, la pobreza, el trabajo infantil, el analfabetismo y otros males.
“En esta batalla de ideas que tenemos por delante, la labor de crear conciencia en las mujeres, conciencia de sus derechos, de sus potencialidades, de la compleja situación que viven en la región y el mundo, y de la necesidad de unirnos, de luchar juntas, ocupa un lugar prominente en las organizaciones, en todo el movimiento de mujeres” apuntó en la III Conferencia regional de la FDIM, celebrada en México en 1999.
 
Algunos de los muchos eventos donde la voz de esta revolucionaria, que se distinguió por su modestia y sencillez, se hizo sentir fueron: la Reunión de Mujeres de la 105 Conferencia Interparlamentaria (2001); Cumbre Regional de la Infancia (Colombia, 1998), Conferencia Mundial sobre los Derechos Económicos de las Familias (Curitiba, 1992), Conferencia Mundial sobre Población y Desarrollo (El Cairo, 1994) y la Conferencia Mundial sobre niños afectados por las guerras (Canadá, 2000).
 
En el año 2003 resultó electa Presidenta de Honor del XVI Congreso Mundial de Sexología celebrado en La Habana. Preside la I Conferencia Regional sobre la Integración de la Mujer al Desarrollo de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), ocupando durante un período la presidencia de la Mesa Directiva de la Conferencia de la Mujer, en ese organismo regional.
 
Durante dos períodos también integró la Junta de Consejeros del Instituto Internacional de las Naciones Unidas de Investigación y Capacitación para la Promoción de la Mujer (INSTRAW).
 
Cuba estuvo representada por Vilma en las cuatro Conferencias Mundiales de Naciones Unidas sobre la Mujer, desde 1975 en Ciudad de México hasta Nairobi, en 1985, y diez años después en Beijing 1995.
 
Heroína de la República de Cuba, 2002,  fue merecedora de múltiples condecoraciones, como la Orden Mariana Grajales y la Orden Ana Betancourt, que otorgan el Consejo de Estado de la República de Cuba, así como la Orden Lenin Internacional, por el Fortalecimiento de la Paz entre los Pueblos, Moscú, 1980.
 
“Su voz justiciera se alzó también en los más diversos escenarios internacionales para reclamar la igualdad de la mujer y el derecho de los niños del mundo, y le hicieron merecedora del reconocimiento de las mas prestigiosas organizaciones femeninas y organismos internacionales”, afirmó José Ramón Machado Ventura, primer vicepresidente cubano, en la velada solemne celebrada tras su fallecimiento, en el que se rindió honores a quien fuera modelo de vida, amor, ternura y firmeza.


Fuente: Revista Mujeres Cubanas Web.