jueves, 7 de junio de 2012

Hacia un entendimiento del Patriarcado como sistema de opresión





[V.I.R.U.T.A] Visionaria Insumisa Rebelde (Unión Trabajadoras Autónomas)

GENERO CON CLASE.

Para la mayoría de las personas la lucha feminista se presenta como una lucha “antihombre”, la equiparan al machismo, creen que busca la superioridad de las mujeres por sobre los hombres, etc. Lo anterior, demuestra la ignorancia que se tiene en torno a la connotación y la importancia que ha tenido la lucha feminista, en tanto emancipadora para nosotras las mujeres, como también en su gran aporte a la teoría de las clases sociales. Creemos que para lograr entender la lucha feminista y su aporte, es importante el develamiento del sistema patriarcal como sistema de opresión esencialmente hacia las mujeres, pero que aporta elementos de manera sustancial a la generación y conformación de los más diversos sistemas económicos de explotación.

En los años 70’s las feministas radicales logran, luego de años de tener la sensación de que había un “algo” en donde se sustentaba la opresión hacia las mujeres, dar un cuerpo teórico al sistema patriarcal hasta ese momento no considerado en las diferentes perspectivas de cambio social. No obstante, el prominente desarrollo de la crítica y la producción en torno a esta herramienta teórico/práctica, hasta el día de hoy se encuentra denostada e invisibilizada.

En definitiva ¿qué es el patriarcado?
Para responder esta pregunta podemos citar a Dolores Reguant, quien señala que “es una forma de organización política, económica, religiosa y social basada en la idea de autoridad y liderazgo del varón, en la que se da el predominio de los hombres sobre las mujeres; del marido sobre la esposa; del padre sobre la madre, los hijos y las hijas; de los viejos sobre los jóvenes y de la línea de descendencia paterna sobre la materna.



El patriarcado ha surgido de una toma de poder histórico por parte de los hombres, quienes se apropiaron de la sexualidad y reproducción de las mujeres y de su producto, los hijos, creando al mismo tiempo un orden simbólico a través de los mitos y la religión que lo perpetúan como única estructura posible”[1]. De esta definición se puede extraer principalmente que es un sistema que se ha ido conformando paulatinamente, profundizando sus raíces con cada sistema económico con los cuales ha convivido. Además, de sufrir un proceso de naturalización, a tal modo, de pasar inadvertido en nuestra cotidianeidad sin ser cuestionado en casi ninguna esfera de la sociedad; demás está mencionar los aportes que han hecho grandes “genios” de la humanidad (Aristóteles, Tomas de Aquino, Proudhon, Napoleón, Einstein, entre otros) en la tarea de dar sustento “científico” al paradigma en donde lo masculino es la medida de todas las cosas generando la subordinación de las mujeres.

Otras definiciones que encontramos son más polémicas, pues, definen el patriarcado como un “…pacto -interclasista- por el cual el poder se constituye como patrimonio del genérico de los varones”[2]. Por otro lado, Marta Fontela asevera que “el patriarcado puede definirse como un sistema de relaciones sociales sexo–políticas basadas en diferentes instituciones públicas y privadas y en la solidaridad interclases e intragénero instaurado por los varones, quienes como grupo social y en forma individual y colectiva, oprimen a las mujeres también en forma individual y colectiva y se apropian de su fuerza productiva y reproductiva, de sus cuerpos y sus productos, ya sea con medios pacíficos o mediante el uso de la violencia”[3]. Sin duda, estas afirmaciones son altamente polémicas puesto que plantean un pacto interclasista, que destaca la transversalidad que tiene este sistema de opresión a través de las clases sociales. De ahí el surgimiento de consignas tales como: “No hay nada más parecido a un machista de izquierda que uno de derecha”. Ambas definiciones establecen un pacto entre hombres, que aunque estén en desigualdad de

condiciones económicas, es decir, pertenecientes a diferentes clases sociales, van cediendo en algunos puntos, siendo capaces de articularse en función del patriarcado. Como bien plantea la feminista-socialista Heidi Hartmann, para un análisis del patriarcado dentro de las sociedades capitalistas: “el salario familiar es un pacto patriarcal interclasista entre varones de clases sociales antagónicas a efectos del control social de la mujer”[4]. Haciendo hincapié en la perspectiva histórica del surgimiento del capitalismo, en donde, la mano de obra femenina fue relegada al ámbito privado.


Un poco de historia…

El sistema patriarcal surge alrededor de 10.000 años atrás, vinculando su origen con el proceso de sedentarización y el cambio de mentalidad de sociedades colectivizadas horizontales a sociedades individualistas jerárquicas y la consecuente aparición de las clases sociales. Así lo grafica Marcela Lagarde, quien establece que “la opresión de las mujeres es parte de los fenómenos que confluyeron en la conformación de la sociedad de clases y que contribuyeron a mantenerla”[5], es decir, las prácticas patriarcales anteceden al surgimiento de las clases, al ser un paso elemental de un cambio de mentalidad de sociedades igualitarias a sociedades que se basan en la opresión y explotación de parte de su población para funcionar. Es por lo anterior que las feministas establecen que hay una vinculación directa entre el patriarcado y los diversos sistemas económicos, pues ha sido parte esencial de su conformación (como el esclavista y el feudal), estableciendo actualmente una clara alianza con el sistema capitalista. “Las sociedades patriarcales de clases encuentran en la opresión genérica uno de los cimientos de reproducción del sistema social y cultural en su conjunto”[6].

Y he aquí donde radica la importancia del aporte del feminismo, pues entrega una teoría trascendental a la lucha de clases, volviéndola claramente una aliada epistémica, ya que es capaz de entregar la base teórica para entender la opresión especifica de las mujeres. Opresión que sin duda, no hallaba respuesta en la sola teorización de las clases sociales. Esta miopía teórica da como resultado que muchas de las “grandes” luchas sociales que han sido llevadas a cabo por el “pueblo” no han significado lo mismo para hombres que para mujeres, presentándose muchas veces como perpetuación de los roles asignados socialmente a nosotras.

Así también, la teoría del patriarcado, es capaz de definir relaciones estructurantes de poder en la sociedad, es decir, cuando hablamos de relaciones patriarcales, no nos referimos solamente a las que se dan como una opresión de los hombres hacia las mujeres, sino que también, cuando estamos ante situaciones autoritarias, de violencia, jerarquías, etc., pues todos ellos constituyen elementos centrales de sociedades patriarcales-clasistas. En relación a lo anterior, ya no podemos pensar análisis, por ejemplo, del Estado, la política, los partidos políticos, sin considerar el profundo arraigo patriarcal que tienen dichas instituciones, por lo anterior, la lucha feminista es intrínsecamente antipartidista y antiestatal.

Por ello se torna interesante comenzar a incorporar este sistema de análisis a nuestros discursos y propuestas de cambio de sociedad, sino seguiremos condenando a la mitad de la humanidad a una constante opresión, “las discriminaciones sobre las mujeres surgen no sólo en su relación con el sistema económico, sino también con el sistema de una dominación masculina hegemónica. No se trata de privilegiar el género o la clase, sino de entrelazar estos ejes de dominación”[7].

Vemos necesario, entonces, comenzar a cuestionar nuestras prácticas más cotidianas e ir aportando en la construcción de sistemas integrales que den respuesta a la totalidad del colectivo social, ya no más fragmentada ni priorizando unas luchas por sobre otras.

Finalmente, se puede afirmar que uno de los grandes aportes de la teoría patriarcal es que descubre y quita el manto de “biológico” y “natural” a la opresión de las mujeres volviéndola transformable y cuestionable.

[1] Reguant, citado en Varela, Nuria, Feminismo para Principiante, España, p. 177.

[2] Amorós, Celia. Mujer, participación, cultura política y Estado. Ediciones de La Flor. Argentina. 1990. p. 10.

[3]Fontela, Marta. “Diccionario de estudios de Género y Feminismos”. Editorial Biblos. 2008. http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article1396.

[4] Amorós, Celia, op. cit., p. 10.

[5] Lagarde, Marcela. Los cautiverios de las mujeres: madreesposas, monjas, putas, presas y locas. México. 1997. p. 96.

[6] Lagarde, op. cit., p. 95.

[7] Feminismo(s) y Marxismo: ¿una boda “mal lograda”?. Texto de Manuela Tavares, Deidré Matthee, Maria José Magalhães, Salomé Coelho.

martes, 5 de junio de 2012

La mentirosa





…ya no me aguanto una mentira más…
(Celeste Carballo)
Andrea Franulic 

Las mujeres nos mentimos a nosotras mismas, porque hemos sido adoctrinadas por la civilización de los hombres para mentir con nuestros cuerpos, y no nos han dejado salida. Adrienne Rich dice que “nos han exigido decir diferentes mentiras en diferentes tiempos, en función de lo que los hombres de cada tiempo necesitaban escuchar”. Históricamente, hemos fingido orgasmos y placer, basta hoy mirar el reggaeton o la pornografía. Allí está la simulación del placer mientras varios hombres torturan sexualmente a una mujer. Nos han mentido sobre nuestra sexualidad. Han dicho muchas cosas falsas sobre nuestra menstruación, sobre el parto, sobre nuestros orgasmos, la masturbación, nos han cortado el clítoris y han usado nuestras vaginas para parirles hijos y, principalmente, hijas obedientes.

Hemos mentido con la ropa y el maquillaje para ser coquetas y deseadas, con sonrisitas y silencios. Hoy mentimos con la cirugía y el recauchaje, “nos tenemos que enchular”, teñir las canas, alisar las arrugas, cortarnos los pelos compulsivamente. Los tacones altos y agujas son otra burda mentira (vitrinas llenas), las piernas no se estilizan y tampoco se trata de “saber llevarlos”, el resultado son espaldas y piernas chuecas, y la fealdad de un caminar en constante desequilibrio (hasta las modelos se caen de bruces en las pasarelas varias veces), como si no tuviéramos suficiente con caminar por la cuerda floja simbólica que nos han impuesto. La cuerda floja -dice un libro feminista- es el camino por donde nos toca transitar, en el miedo de si resbalo para un lado, soy una cartucha; y si resbalo para el otro, soy una puta (y siempre las dos son culpables). Evitando los estereotipos femeninos, no caminamos nunca por suelo firme, y finalmente siempre somos interpretadas desde las proyecciones y fantasías de los hombres, basta con leer la literatura de los grandes escritores (llenos de nobeles) y de los no tan grandes también; basta con mirar la televisión y la publicidad en manos masculinas.

Hemos vivido engolosinadas con la gran mentira del príncipe o princesa azul, de la media naranja, del amor para siempre, del amor de la vida. Esta gran mentira es la que nos ha impedido el ser pensantes, puesto que nos sumerge en el juego sadomasoquista del amor, y nuestras energías humanas mueren absorbidas en este cuento infantil, cuento de terror:
- Nos han mentido con el amor consanguíneo, con el amor al prójimo, a los hermanos, a los padres, a los hijos, en la hipocresía del amor patriarcal y cristiano hacia la familia, ¡mentira!
- El amor es el centro de la vida de las mujeres, ¡mentira!
- Las mujeres somos las que sabemos amar, ¡mentira!
- La maternidad dura para siempre, ¡mentira!
- La maternidad es un instinto femenino, ¡mentira!
- La feminidad es otra gran mentira, quizás es la más, porque es un invento de los hombres: el ropaje de la misoginia. Nos hemos tragado el cuento de que la feminidad nos pertenece y es parte de nuestra naturaleza, ¡mentira!
Así nos han mantenido subsumidas en la completa ignorancia de nuestras existencias, divididas entre nosotras, en la competencia y en la envidia. Así nos han mantenido viviendo en función de los demás, en función de ellos, “los superiores”, jamás de nosotras mismas: la más naturalizada de las enajenaciones es la nuestra.   

Nos han mentido con la Historia. Nos han dicho que la historia es de la humanidad, ¡mentira!, porque solo es de ellos. Nosotras no estamos en la historia, salvo algunas cuantas subidas al “carro de la victoria” por ellos mismos y como ellos han querido. Dónde está nuestra historia de rebeldías, dónde está la historia concreta de la violencia contra nuestros cuerpos. Qué referentes de mujeres pensantes y valientes tenemos a la mano. Vivimos en el vacío de la historia; no nos han dejado construir una genealogía visible y continua que nos arroje luz para no seguir mintiéndonos. Más radical aún, nos han dicho que somos parte de la humanidad, cuando hemos sido excluidas como humanas y solo incluidas como femeninas. Esta cultura que sigue “viva y coleando” es la civilización de los hombres, creada por ellos y para ellos, bajo el signo del amor-admiración entre ellos y del odio-desprecio entre nosotras.

¿Y el feminismo vigente, qué? Solo es parte del entretejido mentiroso patriarcal, porque nos ha mentido con la igualdad. Nos ha dicho que con la consecución de la igualdad seremos más libres, ¡mentira! No somos iguales a los hombres y nos debería dar asco acceder a su cultura. Nos han dicho que humanizaremos los espacios masculinistas con nuestra sola presencia y por tener vaginas, ¡mentira! Y felices vamos accediendo y trepando, sintiéndonos orgullosas de ser tan capaces como ellos, demostrándoles que somos tan capaces como ellos. La igualdad es un remedo de libertad, un remedo frívolo de rebeldía, que nos sumerge más aún en la mentira de nuestros cuerpos, en la ignorancia de quiénes somos. Y todas se sienten liberadas y exitosas porque juegan fútbol como ellos, tienen sexo y aman como ellos, hacen música como ellos, hacen ciencia como ellos, hacen filosofía como ellos, hacen política como ellos. Siempre repito la frase de Carla Lonzi que dice que la igualdad ha borrado más profundamente nuestros intentos auténticos de libertad, la búsqueda honesta de una historia propia. La igualdad borra nuestra creatividad, nuestra capacidad de imaginación e invención de otra cultura, con otro sentido del deporte, de la música o de la filosofía.

Y hoy están de moda las mentiras de las políticas queer y del feminismo posmoderno, que nos cortan simbólicamente el clítoris y reivindican el ano como centro de placer y equidad entre las diversidades sexuales. Cada vez las mentiras se van haciendo más profundas e invisibles, cada vez las mujeres se sienten más orgullosas de falsos avances: ¡luces de gas sobre nuestras miradas! El feminismo posmoderno no es más que una licencia intelectual –como dice Sheila Jeffreys- para reforzar lo femenino y lo masculino, para reforzar que sigamos mintiendo con nuestros cuerpos; es una licencia intelectual para encubrir nuestra incapacidad de ser consecuentes con nuestras políticas, para usar tacones y ser una gran intelectual del género, para vestirme de hombre y pensar que soy “pro”; en definitiva, es una licencia intelectual para seguir siendo frívolas y no pensarnos. Como dice Fernando Franulic (mi hermano), es el uso de los teóricos posmodernos para darles rienda suelta al bisturí y al negocio de la medicina. Nos falta comprender en profundidad que nuestro pendiente político e histórico es resimbolizarnos a nosotras mismas, sin préstamos ideológicos masculinistas.

El patriarcado es un entretejido ideológico de mentiras para mantenernos subsumidas a su servicio: esta es la piedra angular, la opresión primaria. A su haber, cuenta con la gran mentira delirante de dios y de todas las religiones paridas por los hombres. Nos han mentido y nosotras mentimos para sobrevivir, para ser queridas y aceptadas, y nos mentimos a nosotras mismas; sin embargo, como dice Rich, “la mentirosa lleva una existencia de soledad intolerable. La mentirosa tiene miedo”. Y nos mentimos entre nosotras, en lo privado y lo público. Cómo vamos a relacionarnos sin prácticas de dominio, chantaje y manipulación si no tomamos conciencia profundamente de todas estas mentiras (conciencia que debiera surgir tanto en la soledad como en el colectivo político), si no recuperamos una historia desde una visión lúcida y realista, si no asumimos nuestras miserias humanas (todo lo que hay en nosotras de servicio, de obediencia, de esclavitud, de dominio, de arribismo, de prejuicios), porque todo este adoctrinamiento en la mentira y esta violencia sobre nuestros cuerpos produce miseria humana, y necesitamos sanarnos urgentemente, y transformarnos en seres creadores.

Y esto no se consigue, como también está de moda hoy en los grupos pseudofeministas, con la práctica del poliamor, si quienes la profesan ni siquiera han sido capaces de reconocer una historia feminista de derrotas y traiciones para avanzar políticamente sobre una base de realidad; no han sido capaces de asumir que se farrearon el ideario de la autonomía (próximo encuentro autónomo latinoamericano), y que el concepto de diversidad solo nos ha hecho perder la pista (próximo encuentro nacional feminista). Todo es más profundo y serio. Otra vez cito a la Rich: “cuando una mujer dice la verdad está creando la posibilidad de que haya más verdad alrededor de ella” y esto implica construir una historia propia con honestidad, y asumirnos políticas más seriamente… sin dioses ni diosas, gurúes, esoterias ni esencialismos.


Andrea Franulic
Por esto y mucho más,
Movimiento Rebelde del Afuera

Verano del 2012


Nota: Como dice mi maestra Margarita Pisano, al patriarcado, que está vivo y coleando, hay que darlo por muerto, porque no tiene vuelta, está pudriéndose atrapado en sus propias creencias-ideologías, o sea, en sus mentiras.

lunes, 21 de mayo de 2012

«En Guatemala vivimos en guerra, pero camuflan la represión»



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Garazi MUGERTZA | DONOSTIA
Fuente: GARA

Dirigente indígena maya-quiché, Nazaria Tum Sanic pasó diez años resistiendo en la montaña los ataques del Ejército de Guatemala. Es miembro de las Comunidades de Población en Resistencia (CPR), de la Asociación Popular Campesina de Desarrollo (APCD-Sierra) y de La Voz de la Resistencia.

La Organización No Gubernamental InteRed ha invitado a Nazaria Tum Sanic, dirigente indígena maya-quiché de Guatemala a Euskal Herria para compartir su experiencia como mujer en el conflicto armado interno de Guatemala.
Tum Sanic es actualmente presidenta de La Voz de la Resistencia, una organización de mujeres que lucha por su participación activa y organización en las comunidades.
¿Cuál fue su experiencia como mujer en el conflicto armado de Guatemala?
El conflicto armado interno pasó por varios procesos. Yo lo conocí cuando comenzó la represión selectiva en los años 70. Los secuestros y desapariciones contra los catequistas, campesinos, cooperativistas... definieron esta época. Ante la represión, comenzó la lucha de las mujeres, que empezaron a reclamar la aparición de sus esposos, pues la mayoría de los secuestrados eran hombres.
Ya en los años 80, comenzó la práctica de la política de la tierra arrasada contra la población en el departamento de Quiché. 45.000 personas se refugiaron en México y hubo más de un millon de desplazados internos. Mi familia y yo huimos a la montaña, donde el Ejército nos persiguió. Vi morir a muchas personas. A las mujeres embarazadas las violaban y las mataban abriéndoles el estómago con cuchillos.
Frente a esta situación tuvimos que organizarnos para defender nuestras vidas y constituimos cuatro comisiones en los ámbitos de la salud, la educación, la vigilancia y la producción. Tanto hombres como mujeres trabajamos en estas comisiones y asumimos responsabilidades.
Enfrentabamos una situación muy dificil: el hambre, la sed, los ataques del Ejército, las enfermedades, la falta de ropa...
Pero el Ejército no pudo acabar con nosotros gracias a que estuvimos organizados.
¿Cuál fue el siguiente paso tras diez años en la montaña?
El año 89 el Ejército deplegó 13.000 efectivos en la montaña. La situación se volvió insoportable. Ya no podíamos más, iban a acabar con nosotros. Nos quedaban tres caminos: ir a los refugios en México, bajar al pueblo y entregarnos o quedarnos en la montaña a morir.
Realizamos consultas para decidir qué hacer. La mayoría tuvo claro que era el momento de cambiar la lucha, de dar un paso más, de darnos a conocer y pedir apoyo institucional.
En el año 90, llevamos a cabo una asamblea general y trazamos la línea de acción. La idea principal era exigir al Gobierno el reconocimiento como población civil de las personas que estaban en las montañas y el retiro inmediato de los destaca- mentos militares.
Con el fin de recabar apoyos se nombró a dos mujeres y a dos hombres como representantes del movimiento para que bajaran a la capital y consiguieran respaldo tanto nacional como internacional.
En 1991 se realizó la primera visita por aire de la comisión civil para la verificación. Fue un alivio porque logramos romper el silencio al que estuvimos sometidos durante diez años.
Una vez fuera de las montañas, el Ejército quiso destruirnos convenciendo a los campesinos de que éramos los culpa- bles de que no pudieran regresar a sus tierras e intentaron provocar una guerra entre nosotros. No quisimos luchar y conseguimos dialogar y llegar a un acuerdo con los campesinos. Todos juntos presentamos nuestras exigencias al Gobierno y creamos una mesa de negociación para conseguir un trozo de tierra para vivir.
¿Cómo transcurrieron esas negociaciones?
El Gobierno también utilizó esta iniciativa para intentar acabar con nuestra organización, el CPR (Comunidades de Población en Resistencia) y la organización de las mujeres, que por aquel entonces era la Organización de Mujeres Mártires de la Resistencia, creada a finales de los 90. No consiguió acabar con el CPR, pero sí con la organización de mujeres pues en vez de un trozo de tierra grande, nos dio pequeñas parcelas divididas en distintos municipios.
Más adelante comenzamos a reunirnos y a analizar nuestra nueva situación en los distintos municipios creando, en 2009, la organización de mujeres La Voz de la Resistencia.
¿Cuáles son las reivindicaciones de la organización que preside?
La Voz de la Resistencia tiene un plan estrategico. Prácticamente, su objetivo principal es fortalecer la organización, el poder local de las mujeres, sistematizar nuestra historia como mujeres para que los que vengan detras puedan conocer nuestra historia, la educación (alfabetización y educación de menores) y la formación, que creemos que es la base principal. También queremos retomar el tema de la salud reproductiva y sexual y la medicina alternativa que dejamos de lado al abandonar las montañas. Tenemos también la convivencia con la naturaleza que para nosotras es muy importante ya que nos ayudó en nuestros años en la montaña.
Además, está el tema de la economía y la producción. Queremos empezar la diversificación de los cultivos, pero procesando abono orgánico, nada de químicos.
¿Cómo definiría la situación actual de Guatemala?
El panorama actual, en pocas palabras, es que en vez de dar pasos hacia adelante estamos regresando hacia atrás. El nuevo plan del Gobierno es la reubicación de los destacamentos militares. No podemos hablar de paz, hablamos de guerra.
En Guatemala vivimos en guerra, la represión sigue, hay deaparecidos, secuestrados, amenazados. Es una guerra, solo que la forma de actuar ha cambiado, camuflan la represión.
El actual presidente es uno de los responsables de las masacres durante el conflicto armado y no esperamos nada de él.
Pero no solo afecta el incremento de la represión. El Gobierno esta firmando contratos con mutinacionales que ocupan las tierras y desalojando a los campesinos. Las hidroeléctricas y las mineras acaban con los recursos naturales y propagan enfermedades.

jueves, 3 de mayo de 2012

EN 5 TIEMPOS ...




Por: Diana Potes
Colombiana Radicada en Canada 




I.
Diana: “Entonces... cómo es la vuelta?
Bety: “Nada, usted llama y pregunta por Yesenia y le dice que quiere trabajar” .
D: “Ahh..., y quien es Yesenia?”
B: “No, ni idea, casi siempre contesta un man, pero igual pregunta por Yesenia a quien le conteste y le
dice entonces que llama para lo del trabajo, y el man le va a decir que si, porque allá siempre
necesitan gente”.
D: “Y tengo que llevar mi hoja de vida o mostrar algunos documentos?”
B:“Que va! No, para nada. Usted llama y el man le va decir que vaya al otro dia. Que si, que hay
trabajo. Que llegue a las seis y media de la mañana a la esquina de Saint Hubert y Jean talon, porque
de ahí sale un bus hasta donde queda la fábrica. De hecho, no lleve sus papeles ni su billetera porque
le toca dejar todo afuera”.
D: “Oiga, y donde queda la fábrica?”
B: “No se bien. Es lejos porque es fuera de la isla, toca pasar el puente, es mas alla de Longueil”.
D:“Y en que consiste el trabajo, que es lo que hay que hacer?”
B: “Es empacando yogures, uno de esos tipos de trabajos de mierda”
D:“Y cuánto pagan?”
B:“Pues si es por debajo de la mesa, le pagan a ocho dolares la hora y si usted lo declara, nueve sesenta y cinco”.
D:“Venga, y a usted como le fue?”
B: “Pues... Vvea, usted va a salir mamada, le sacan hasta la ultima gota. El dia que yo fui, pues me di cuenta que es algo mecánico, repetitivo, es super aburrido, El trabajo en si es fácil... Lo que si le advierto es que váyase bien abrigada, con su chaqueta y botas de invierno, bufanda, porque vamos a estar en una nevera catorce horas seguidas de pie. El bus sale a las seis y media de la mañana; estamos empezando a trabajar como a las ocho y terminamos a las 10 de la noche. Osea, usted va a llegar a media noche a su casa mas o menos...Lleve comidita y mucha energía; lleve chicles que yo voy a llevar vino porque a palo seco si no se logra...”.
D:“Listo Bety, gracias.... Pues, chao, entonces nos piyamos mañana, voy a alistar todo y a preparar la comida”. La anterior fue una conversación que tuve en la noche del día mártes 17 de mayo de 2011 con mi amiga Beatriz. Tambien puede tomarse como la version en español de una conversacion que me imagino se da en varios idiomas, bastante comun entre l*s inmigrantes en Montreal. Seguramente se viene dando desde hace tiempo, se da y se dará en varios idiomas, a diferentes momentos del dia o de la noche con algunas variaciones. Seguramente con mas frecuencia de lo que nos imaginamos y de lo que quisieramos: cada vez son mas las agencias de trabajo temporal que siguen creciendo a costa de la explotación de trabajadoras y trabajadores. Hay empresas gigantes que buscan los servicios de éstas
otras para disminuir costos, porque así no tienen que lidiar con lo que conlleva abrir puestos de trabajo, procesos de contratación, de formación y se ahorran lo que tendrian que invertir para la seguridad social, salud y pensiones de la gente.


II.
El 18 de mayo agarro la bicicleta y salgo de mi casa muy a las seis de la mañana. Llego al lugar de encuentro a las seis y media en punto de la mañana. Pensé que ya estaba tarde. A pesar del movimiento cotidiano propiciado por la cantidad de comercios de la zona, hay muy poca gente sobre la calle Saint Hubert en el cruce con Jean Talon. Todavia es muy temprano y no han abierto los locales. Me doy cuenta de esto mientras ubico un lugar para encadenar la bicicleta. No me pongo a echar globos porque se que no hay tiempo para perder. Rápidamente encuentro a Bety, y mientras nos saludamos y caminamos hacia la esquina. De repente, nos miramos y nos reconocemos mutuamente, sin decir nada, con otras personas que estan alli. Sabemos que estamos ahí por lo mismo. Somos varias personas, mujeres, hombres que tenemos motivos para estar alli, que tenemos una historia, una vida, unas
necesidades, unas expectativas, unos sueños, que venimos de pasar una noche más en este país.


Y hay también otros quienes nos reconocen, pero no de la misma manera en que nos reconocimos l*s que estabamos alli. Hay quienes nos reconocen por algo que tenemos en común, que nacimos en otro país, que si estamos ahí dispuest*s a ese trabajo, es porque necesitamos dinero. Nos reconocen porque ven que tenemos dos manos e inmediatamente piensan en lo util que eso puede ser para sus intereses y lo que eso puede significar en dinero. No tardó en llegar el bus que nos conduciría al lugar en donde se trabaja. Esta escena ocurre todos los dias: un bus lleno de gente, cruza la ciudad, cruza el puente y
finaliza su recorrido en un sitio que parece cualquier sitio. Un lugar que esta rodeado de sitios
parecidos, que no tiene nada que llame la atención porque es como cualquier otro sitio de esos que uno encuentra por acá, formato norteamericano, donde estan los almacenes de grandes superficies. Con parqueaderos alrededor y que se puede identificar como una zona industrial o comercial. Un bus que llega a este sitio que es como cualquier otro, pero que en realidad es una nevera gigante. Si, una nevera, un congelador, un cuarto frio, gigantesco. En donde una vez se entra no se sabe si es de día o es de noche. Donde pasa lo mismo de dia y de noche.


III.
Entramos y me puse la chaqueta de invierno, la bufanda, dos gorros y guantes, mirando que esto era lo que hacía el resto de la gente. Pasaron como cinco minutos en los que la gente que ya sabia como era la cosa se ubicaban en sus puestos, y nosotras esperamos a ser ubicadas junto con otra mujer que era su primer dia tambien. No paso mucho tiempo, y de repente ya estabamos ubicadas en frente de una mesa metalica en donde nos organizaron en fila una al lado de la otra y con otras personas al lado, en la misma fila. Se nos asigna una tarea especifica que esta determinada también por la tarea que estan llevando a cabo las personas que estan al lado: lo que uno hace - lo que la perona del lado viene de hacer - lo que la persona que esta al otro lado va a seguir haciendo. A mi lado izquierdo, estaba una
mujer de Marruecos y a mi lado derecho un hombre mexicano. Yo tenía una tarea que estaba dividida en 5 tiempos, casi que un segundo por tiempo, es decir, el ciclo se completaba cada cinco segundos mas o menos.


1. Con mi mano derecha debia tomar una caja, que aún está plana y que servirá para empacar temporalmente unos yogures. 2. Con mis dos manos debia hacer que ésta caja dejara de estar plana y volverla un objeto con
volumen. 3. Con mi mano izquierda debia coger un empaque de yogur que estaba en otra caja al frente mio y meterlo en la caja que acababa de armar.
4. Con mi mano derecha debia coger otro empaque de yogur que estaba en la caja al frente mio y meterlo encima del primer yogur que acababa de gurdar en la misma caja que acababa de armar.
5. Con ambas manos debía correr la caja hacia el lado izquierdo donde habian dos manos
esperando esa tarea para poder ser continuada.
Es decir, empiezo a funcionar como una maquina. Tengo que hacer cosas en donde no hay cabida para la creatividad ni mucho menos para un toque personal. Actividades, yo pensaba, que de repetise dia a dia durante muchos días, irían arruinando mi espiritu. Actividades donde no hay autonomía para nada.
1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5... Al principio tenía que prestar bastante atencion, pero despues se volvió algo mecánico, algo que requiere que se este mirando lo que se hace, pero que le permite, por ejemplo, cruzar palabras con las personas que tiene al lado...
Obviamente no muchas y sin que se note mucho, porque para que algo tan asqueroso como esto funcione, tiene que existir una lógica asquerosa: hay una persona supervisando el trabajo de tod*s y acosando para que todo se haga mas rapido.
1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 No se por que diablos, el man que estaba a mi derecha empieza a tocar el tema de que ahí no le pagaban a l*s trabajadr*s... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 Que a él si le pagaban pero que había gente a la que no...1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 Que a un tal fulano, no le pagaban hace un mes y medio, que a un no se quiencito le toco pasar el 24 y el 31 de diciembre sin plata... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 y asi.... Yo sentía que el man estaba diciendo todo eso tambien con otro animo, como si él hiciera parte de un complot... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-
5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5... Severo video... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5
Le pregunte a la mujer que estaba al lado izquierdo mio acerca de que onda con ella, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 Que hace cuanto tiempo estaba viviendo en Montreal...
1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 Que hace cuanto tiempo trabajaba ahi 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5... Me dice que hace un mes y una semana y que hasta ahora solo le habian pagado el trabajo de una semana... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3- 4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5... Que esta semana le dijeron que le pagarían el trabajo de la segunda semana.... Que el dia anterior, el bus que l*s recogía en la noche no llegó y les dijeron a tod*s
l*s trabajador*s que se quedaran durante la noche... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5...Que ella llevaba 24 horas despierta trabajando y que iba a trabajar otras 14 horas... o hasta que aguantara... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5 Yo pensaba en que eso era el significado de la alienación, de ella existir primero como trabajadora que como persona.
Otra cosa 1-2-3-4-5... Empecé a escuchar que otr*s trabajador*s hablaban de otras personas que no habían ido ese día a trabajar porrque no les pagaban. Ese era el tema que se tocaba por toda la mesa en la que yo estaba. Bety dijo que a ella si se le hacía raro no ver a otras personas que habia conocido la anterior vez que habia trabajado... 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5, 1-2-3-4-5. 
Yosolo pensaba que no podía continuar trece horas mas, de a cinco en cinco, pensando en que todo eso que estaba haciendo iba a valer mierda y que no estaba dispuesta a seguir dándole vueltas en mi cabeza 1...Será que me pagan...2...Será que no me pagan...3...Me pagan...4...No me pagan...5...Si o no... 1-2-3-4-5, 1...Será que me pagan...2...Será que no me pagan...3...Me pagan...4...No me pagan...5...Si o no... 1-2-3-4-5...


IV.
Pensaba en que no podía continuar trece horas más porque me estaba enloqueciendo de ver la situacion en la que nos encontrabamos todas las personas que estabamos allí. Pensaba en aquell*s para quienes esa era la rutina diaria. No podía continuar viendo a mi alrededor la particular y maldita contradiccion de ver desde el piso hasta el techo, empaques de yogur marca LIBERTÉ 1....LIBERTÉ...2...LIBERTÉ...3...LIBERTÉ... 4...LIBERTÉ... 5...LIBERTÉ...1-2-3-4-5...Cada segundo ver esa palabra pasar por mis manos y comprender que yo estaba viviendo una situación de trabajo como mercancía, una mercancía a traves de la cual se obtienen otras mercancías. Estuve haciendo ese a
trabajo y pensando en toda la enajenacion que produce. Estas reflexiones duarate otra hora (quedaban 12 horas)... Pensando...1...LIBERTÉ...2...LIBERTÉ...3...LIBERTÉ...4...LIBERTÉ...5...LIBERTÉ...1-2-
3-4-5 en que la libertad para mi significaba mas que la marca de de un yogur... Pensaba que necesitaba la plata y pensaba en el trabajo y pensé mucho y en un momento, le dije a Beatriz que yo me largaba de ahí. Ella dijo entonces que se largaba también y la mujer que también estaba por primera vez y que entró a trabajar con nosotras decidió hacer lo mismo. Dejamos todo botado.
Lo que mas me dio rabia fue ver que todo lo que ocurría al interior de esa nevera en la que estuve, es algo innecesario, totalmente. Los yogures llegan empacados en una caja de carton directamente de la fábrica. Todo lo que pasa en esa nevera se relaciona con empaques y mas empaques. Empaques que ni siquiera ve la persona que compra ese yogur. Era la primera vez que yo veía esos empaques. 
Hay que meter en una caja marcada con etiquetas y fechas, dos unidades de yogur y a su vez cada caja va a ser parte de otra caja de 6 cajas. Esas seis cajas se meten en una base y en una cinta y a su vez eso debe constituir una caja mas grande. Luego se va para el supermercado y apenas llega, alguien debe desempacar todo, botar las cajas y ubicar los envases en los estantes del supermercado sin caja alguna.
Una mierda.
Salimos y como estabamos tan lejos, nos toco tomar un bus que nos llevara a la estación de Longueil, y de ahí regresar a Montreal. Ese día, me dieron muchas ganas de emborracharme y así fue.  Al otro día  llore mucho porque acaso pense en lo que habia vivido el dia anterior, pense en como se sostiene/sostenemos este mundo loco.


V.
Por lo que he podido saber de la situación, en Quebec hay mas de 1200 agencias de trabajo temporal que se sabe que existen, pero hay muchas mas que funcionan por ahi...clandestinamente...Estas empresas ofrecen servicios de alquiler de personal, en diferentes áreas de trabajo, como la construcción, la fabricación, elaboración, empaquetado...La mayoría de estas empresas manejan acuerdos verbales con l*s trabajador*s. Las que manejan contratos escritos casi siempre son injustos.
Las personas que estas agencias buscan para que hagan los trabajos, son inmigrantes, que necesitan dinero. Sin papeles o con papeles. Algunas agencias pagan por debajo del salario mínimo en efectivo al final del día.
 Algunas dicen que pagan al final de la tercera semana después de 2 semanas de trabajo y
no pagan. Cuando la cosa se pone peluda, la vaina se pone caliente, cuando en un sitio de trabajo hay demasiadas quejas, cierran la empresa y la abren a la semana siguiente con otro nombre, con otra direccion, con datos falsos o se declaran en quiebra y por tanto bajo proteccion de la ley.
Algunas organizaciones y colectivos que defienden los derechos laborales piden al gobierno que sea obligatorio para estas agencias tener un permiso de operaciones como una forma de rendir cuentas de lo que hacen. Así podrían tener mas detalles de la empresa y nombres de los encargados. Conocer el historial, saber si están involucrados en procesos judiciales , conocer el historial de porque se cierran otras agencias, suspender la licencia de la agencia. Poder comprobar si tienen una licencia válida. 
Igual que con otras cosas, veo difícil que sea a través de la ley que las cosas puedan cambiar... Y las empresas gigantes que buscan estas agencias de empleo para que hagan parte de sus proceso, no quieren saber ni cómo, ni donde, ni cuando, ni por cuánto trabajan las personas, delegan la responsabilidad a un agencia, se lavan las manos, y se siguen aprovechando del trabajo y de la
explotación de las personas.

jueves, 19 de abril de 2012

Juguemos a jugar que todas somos Madres.




Marta Zabaleta

Dedicado a Muriel Dockendorff, desaparecida en Chile en 1974, a los 24 años

Nací hembra. Fui hija única. Como víbora que se atraganta con su cola, me hice mujer. ‘Melpómene’, como decía de mi madre, mi padre.La diosa de todas las tragedias.

‘Eres una mujer hermosa’. Lo siento, Capitán - nos hemos conocido
un poco tarde. Erguido, bigotudo, pintoso, armado, como mi padre.
Soy la Libertad, os lo repito. Una bandera. Soy senos. Fui marsellesa. 
Y soy quimera. Un hecho y mil palabras. ‘Aturdida, histérica, un ser cambiante’.

Hundidos ya los dientes a patadas, soplando al viento los quijares,
bebida ya la sangre coagulada, rodeada de fieras amaestradas,
con su orina, su semen, su ignorancia, sus cigarros... 
La vagina que como perro muerdes, que como un buitre
abusas, es como la de tu madre. Y la violas, como si fuera de tu hermana.
Asesino. ¿No sabes que tú también eres parte del pueblo, soldado, camarada?

Un número y violada. Duerme. No llores, no te mates. Mira volar las golondrinas.
Rojas. Blancas. En el campo, recuérdalo, serás rumor reverberante,
En el lecho, colina sin bastiones. Tu juventud nos traerá la esperanza.
No la llores más, madre. Ella es estrella.

Muriel: en el despeñadero mapuche pusiste tu fusil en alto, llamarada.
Alumna, hija, tía, hermana, amiga, novia, esposa, compañera.
Amenazada entregada golpeada sucumbida calumniada,
Muriel acribllada

Regaron los servicios con nuestra sangre, entramparon, desnudaron, enlazaron,
violaron cinco, diez, quince, veinte, cien veces muertas, asesinos
todos hombres, todos blancos. Vomitabas, y aun profanada,
no delatabas, no llorabas, nada nos cambiaba.

Gritaba el golpeador, el gran dios de los genuinos zánganos,
Como los colegas sin substancia. Abusador de los desarropados con miedo,
Feroz dueño de esa luz incesante con que trataron de desnudarme el alma. 
No la fusiles, no nos golpees, ya basta, mataron tu inocencia, 
deja que alguien le escupa, que el amante te abrace, 
que los padres supliquen, que el centinela tiemble.

Pero el Capitán  cuenta: uno, dos, tres 
y vuelas: eres otra vez una paloma rojinegra. Vistes mil soles.
No la embarace, no la roce, no la hiera, mejor mátela, Coronel,
y la embaraza, la roza, la hiere, es una niña,
gime, sangra, se abomina, y las hienas la matan...

Subiremos otra vez las escaleras
adónde el sol calienta y la primavera va desnuda,
porque crecen las sierras y los volcanes rugen.
Hablaremos de partos, juntaremos las manos
Jugaremos a que todas somos Madres.
Porque nací hembra, pero crecí persona.

Version original en

Marta Zabaleta Hinrichsen ©Londres, 2003                    

* De mi libro-collage de pseudo memorias, en preparación: ‘Dulce de Leche’
   Leído en Santiago, el 16 de julio 2003, en la Escuela de Economía de la Universidad de Chile, durante mi primer regreso luego de treinta años de haber sido expulsada del país, en la Mesa Redonda coordinada por mí, ‘GRACIAS A LA VIDA, que dediqué a los/as desaparecidos/as de América Latina, durante el ICA 51o (Congreso Internacional de Americanistas)