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sábado, 16 de octubre de 2010


Nina, la Reina de la basura

Cuento-realidad sobre la conciencia de clase en la niñez guatemalteca

Byron Garoz Herrarte

Se llama Sandra, o María, o quizá Silvia, Ixquic, Liliana… o podría ser Mayra… ella no supo decirme con claridad -a saber- pero todos la conocen  en el basurero como Nina. Tiene  siete,  ocho, nueve  o  quizá diez años. No estudia, “tal vez el otro año… si todo mejora”.  Vive en Jalapa, o en Cobán, o en Escuintla, Huehuetenango, o Sololá, o quizá en la zona 3 de la ciudad de Guatemala.
El trabajo en el basurero no le gusta, a ella le gustaría, me dice, “algo como cortar flores o cuidar ovejas”.Pero la vida y el trabajo están difíciles y sus papás no tienen tierra. Así que no queda otra opción que entrarle a la basura. 
Ese día -el de la foto- al nomás llegar al basurero, Nina encontró algo que le gustó: Una diadema morada, estaba muy limpia para estar en la basura, “una corona” pensó ella, que ha visto en la televisión de los vecinos algunos cuentos de hadas y princesas.
Así que se puso la corona y continuó su camino. Al verla muchas niñas y niños, que ya estaban trabajando, comenzaron a bromear, a joder, a chingar; le dijeron muchas cosas, pero finalmente comenzaron a decirle “Vos sos Nina, la Reina de la basura”. Y rieron -como siempre- por unos pocos segundos, y luego volvió cada uno a sus asuntos: latas, pet –pacha, plástico-, cartón, chatarra, vidrio –“eso con cuidado para no cortarnos”.



Nina no les hizo mucho caso y continuó su camino. Pensaba en que era mediodía, que apenas estaba llegando al basurero y su bolsa estaba vacía, debía comenzar a juntar cartón, pet –pacha, plástico-, latas, papel, chatarra, vidrio,  “eso con cuidado para no cortarme”-
Si se ponía las pilas –pensó- en unas cuatro horas habría juntado lo suficiente para ganar unos diez quetzales. Si sus hermanos y su mamá también se ponían las pilas, llegarían a unos cuarenta quetzales ese día, lo justo para la cena y para el desayuno.
 “Mañana… ya veremos” –se dijo-.
Y comenzó a buscar en la basura, a remover, a guajear, a ejercer su reinado, a ganarse la vida, a sobrevivir y a resistir, ¿y, por qué no?, a combatir  a la socialdemocracia y a la derecha guatemaltecas.