jueves, 30 de agosto de 2018

Damos un sí a la #VidaDigna y #SíALa5376.




Las premisas con las que inician el “movimiento guatemalteco por la vida”, que apoya la ley 5272, permiten reflexionar sobre lo que realmente proponen. Dicen que están por “la Vida y la Familia”, y una se pregunta, ¿qué tipo de vida y qué tipo de familia es la que defienden? ¿Una vida marcada por la violencia acaso? ¿Una vida empobrecida y desgarrada por la vivencia de una violación, violencia, tormento, desigualdad, soledad, abandono, llena de carencias, caracterizada por el silencio y la sumisión a la cual acceden los cuerpos que no importan, que solo sirven para la expiación de otros? No es acaso esto lo que protegen, al pretender que una niña de 13 años o de 10 años, sea obligada a gestar durante 36 semanas o menos, y el deber de lidiar con la maternidad, que tal vez ni ella misma entiende por la edad emocional y mental que la acompañan.  ¿Es esta VIDA la que defienden?

Es tan violento su discurso, porque evidentemente, existe una Vida ideal, una Vida digna, una Vida que las personas eligen en su sano juicio, en su nivel de madurez, en sus posibilidades económicas y religiosas, ¿pero y qué pasa con lo otro? NO podemos ser tan soberbios de creer que todo es color de rosa como quieren pintarlo. NO podemos ser tan ciegos de obviar el dolor ajeno. NO podemos ser tan egoístas de pretender seguir promoviendo grupos sociales a los cuales tengamos la oportunidad de ofrecer beneficencia para expiar nuestros pecados. Sí, porque las iglesias que hoy apoyan a  la #NoALaLey5272, mañana estarán dando “gratis” el tamalito y el cafecito un domingo en la tarde para “salvar sus almas del purgatorio”.

Luego pasamos a la premisa, “del hombre y mujer diferentes pero complementarios”, y así entendemos la imagen de unos cuerpos socializados bajo el espectro de lo heteropatriarcal, ¿pero y qué pasa con la identidad? ¿Dónde dejamos las expresiones diversas de una vida humana? ¿Cómo protegemos a quienes no se ubican dentro de este binomio y presentan una tercer o cuarta opción de género? ¿Por qué queremos regresar a los discursos represivos del pasado en donde la única opción que le quedaba a la persona era la cárcel, el suicidio o la muerte en el anonimato social, familiar y psicológico?

Y con esto en mente podemos retomar su última premisa, “derecho a la libertad de conciencia, de religión y de expresión”. ¿No es acaso el punto final de un movimiento hipócrita y sin sentido? Porque al cerrar con esto, solo están eliminando lo anterior, si promueven una vida que reconoce el derecho a la libertad de conciencia, aceptan la diversidad de identidad de género y las distintas expresiones de orientación sexual que conllevan. Si aceptan la libertad de religión, aceptan la libertad de acción dentro de los márgenes espirituales que cada persona profese o no. Y más encima, si aceptan la libertad de expresión, aceptan a la comunidad LGBTTIQ+, la libertad de las mujeres de educarse y hacer ver sus decisiones, y sobre todo, la libertad de las niñas de expresarse, al desistir de gestar y parir el producto de una violación, porque son #NiñasNoMadres.


Así, es evidente que el movimiento salió por el miedo al #SíALa5376, salió por la ignorancia y el cúmulo de prejuicios por el otro, salió porque este es un país colonizado y cristianizado, que desde hace 500 años ha estado sujeto a la visión esquizofrénica de los vencedores. Sin embargo, hoy ya somos una sociedad en cambio, no todas las personas ven de manera tan estrecha la vida y perciben que hay luz más allá del binomio heteropatriarcal. Sí porque la resolución que aprobará #SíALa5376 representará a una sociedad coherente, llena de aristas que promueven la #VidaDigna. Será una nueva oportunidad para reconciliar desde distintos espacios una sociedad tan fragmentada como la guatemalteca.

Hoy es un día verde y vivimos con la esperanza de un mejor mañana para ti, para mí y para ese nosotres que está en construcción, por lo que apostamos por la #LeyDeProtecciónALasNiñas. 
NM

jueves, 15 de marzo de 2018

Reivindicar la historia de las luchas de las mujeres. Un diálogo con Silvia Federici.


Silvia Federici - Ciudad de Guatemala , 14 de Marzo de 2018
Fotografía Cristina Chiquin 

Gladys Tzul Tzul
Instituto Amaq’.


Silvia Federici, fue una niña que nació en la época de la segunda guerra mundial. Recuerda su infancia de cuando su madre y padre escapaban de los bombardeos. Esa experiencia la marcó “Ahí me quedó claro como es que se vive en una sociedad que es solidaria. Mi padre era profesor de filosofía, él daba clases, pero no le pagaban con dinero, sino que con sal o con algún otro alimento”, dice, mientras me cuenta sus recuerdos sobre la guerra. En su visita a Ciudad de Guatemala, dictó un seminario de  tres días sobre reproducción social, la quema de brujas, el trabajo doméstico y el género en Marx, en la cátedra  Karl Marx de la Escuela de Historia de la USAC.  Junto a George Caffentzis dictaron una conferencia sobre los Comunes en la Ciudad en la Escuela Superior de Arte.  También dialogó con mujeres del Movimiento de Mujeres Indígenas Tzununija’ sobre la larga resistencia de las mujeres al interior de las comunidades en la guerra y contra los proyectos extractivos. La presente conversación recoge algunos de éstos elementos.



Gladys Tzul.
Hola Silvia,  bienvenida a Guatemala. Quisiera conversar sobre tu producción teórica, pero a partir de dos situaciones concretas sobre las luchas de las mujeres indígenas.
La primera es que nuestras luchas tienen genealogía propia, por ejemplo en la guerra fueron las mujeres las que buscaron a sus maridos desparecidos, formaron el Comité Nacional de Viudas de Guatemala, y fueron ellas mismas las que se opusieron al reclutamiento militar forzoso de sus hijos.
Las mujeres fueron protagonistas en el momento del refugio de la guerra, por ejemplo organizaron procesos de alfabetización en los campamentos de refugiados en el sur de México, se encargaron de producir la comida, siguieron cultivando las tierras. Son mujeres indígenas comunitarias que no vienen de una lucha del feminismo, sino que tienen genealogías comunales indígenas de lucha. Ellas supieron responder a la guerra y lo siguen haciendo hoy día por no permitir la instalación de la minería y  las hidroeléctricas como en el caso, eso vemos en  San Miguel Ixtahuacán, o en el Ixil. Lo hicieron como madres, como hijas, como comunitarias.
Te pongo este escenario, pues, varias mujeres indígenas no nos nombramos como feministas, porque reivindicamos nuestras historias comunales de lucha. Pero, sabemos que las mujeres luchamos, sabemos que en las ciudades las mujeres luchan en contra del aumento del alquiler de la vivienda, también sabemos que en Argentina  y otras ciudades las mujeres organizaron el gran paro contra la violencia en el 8M. Por ellos para mi, la cuestión es: ¿De lo que ha producido el feminismo qué podemos tomar para alimentar nuestras propias luchas como mujeres indígenas? por eso tu reflexión sobre la reproducción de la vida, sobre el patriarcado del salario, o análisis  del tránsito del feudalismo al capitalismo son vitales. Este es el panorama con el que te doy la bienvenida a Guatemala.

Silvia Federici.
Es un panorama muy interesante en términos políticos e históricos. Puedo agregar que esta situación sucede en otros contextos históricos. Yo nací durante el periodo de la segunda guerra mundial. En esa región del norte de Italia, mi ciudad se llama Emilia en Parma, una región de larga tradición campesina. Ahí las mujeres fueron primera línea por la lucha anti fascista, participaron en la lucha partisana, construyeron redes de apoyo para los que se iban a la montaña.  Yo también reivindico esta historia.  Para mi la lucha del feminismo es importante, aunque en la década de los noventa el feminismo ha sido cooptado por los gobiernos, instituciones por la Naciones Unidas y usan el feminismo para integrar a la mujeres al proceso desarrollo capitalista y para usar a las mujeres como fuerza de trabajo barato. No sólo usaron la fuerza del trabajo por la reproducción, sino que también para el trabajo en las maquilas. Para mi el feminismo, es una lucha que tiene una historia y que tiene diversas formas en los países, pero que se ha enfocado a analizar y luchar contra la jerarquía que la sociedad capitalista ha construido entre hombres y mujeres. Esta jerarquía ha servido para debilitar la lucha común, por ejemplo, muchas de las mujeres que en mi región lucharon contra el fin del fascismo quedaron marginalizadas por sus propios compañeros. Entonces fueron las feministas de los años 70 y 80  las que escribieron sobre las mujeres partisanas que lucharon en la guerra. Esto para mi ha significado el feminismo, un enfoque específico que sobre todo es un enfoque comprometido con cambiar la forma en la que se reproduce la vida. Pues la mujeres ha sido la principal protagonista de la reproducción de la vida. Este trabajo no ha sido reconocido. No lo reconoce la institución, pero tampoco sus propias familias, ni sus compañeros.
Las mujeres han pagado un precio muy fuerte, pero los hombres también han pagado un precio alto por esta desvalorización de las mujeres. Entonces, para mi, el feminismo no es una lucha contra los hombres.  El feminismo pues, es un movimiento que se nutre de otras alternativas que tantas mujeres han hecho en varios contextos diferentes para defender sus comunidades y para cambiar su vida.

Gladys Tzul Tzul
Para seguir el dialogo, y al respecto de lo que dices, que las mujeres fueron primera línea en la lucha contra el fascismo, podrías enumerar algunos ejemplos. Mi pregunta es para producir un contraste en las formas. Por ejemplo aquí las mujeres crearon campamentos de alfabetización, que frenaron el reclutamiento militar forzoso, son las que hoy día siguen buscando en las fosas clandestinas los cuerpos de sus familiares. La reconstrucción de éste país (después de la guerra armada) ha sido gracias al trabajo comunitario de las mujeres. ¿Cómo se reconstruyeron en Italia?


Silvia Federici.
Es diferente, pues la Italia de la que yo hablo la tierra ya había sido privatizada, la tierra ya era de pequeños productores, entonces nosotros tenemos una tradición diferente a la del trabajo comunitario. Las mujeres que lucharon, son mujeres urbanas que vivían el barrios obreros. Mucho veces su trabajo consistió en tener las redes ocultas y de hacer el trabajo de reproducción de la lucha: hacer la comida, producir las formas de comunicación con la gente que esta en el monte, eran ellas las que organizaban redes de comunicación de campo.  Muchas veces corrían grandes riesgos, fueron parte importante de la infraestructura de la lucha clandestina. Fueron ellas las que tendieron el entramado de la relaciones entre la ciudad y el campo. Pues ellas se podían mover más fácilmente sin despertar sospechas. En el campo, por ejemplo las mujeres producían vegetales y eran ellas las que se oponían cuando los fascistas reclamaban la producción del campo, pues en la guerra la comida estaba racionada. Entonces las mujeres en el campo ocultaban parte de la producción, no entregaban todo lo que producían. Esa fue una fuente de lucha. El campo es el lugar que sustenta a la ciudad y ese era el trabajo que ellas realizaban.
Mis dos tías trabajaron en el campo toda su vida. Yo conozco la historia del sustentamiento alimentario porque ellas me contaron de cómo a partir de sus hermanas mandaban comida a la ciudad

Gladys Tzul Tzul
Hagamos otro contraste: Guatemala/ Italia /Nigeria. Viviste en Nigeria y  en Calibán y la Bruja reflexionas sobre lo común.

Silvia Federici.
En Nigeria, el trabajo de la  mujer es fundamental  a pesar de que yo fui en un momento en el que Nigeria estaba siendo impactado por las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetaria Internacional, en el momento que comienza la crisis.

Gladys Tzul Tzul
¿Qué entendemos por crisis?

Silvia Federici.
Es una pregunta muy importante des mitificar el concepto de crisis. ¿cuál crisis? ¿De quién?  Pues es una crisis  creada artificialmente que empieza a la mitad de los año 70. Es una crisis que se manifiesta en lo que yo llamo la huelga del capital. Con la decisión del  Club de Roma.  (Empresarios que se reúnen en 1977)  y se pusieron de acuerdo para reducir las inversiones . Esa fue la respuesta del capitalismo a la gran ola de lucha anticolonial, obrera y estudiantil.  En ese momento los Estado Unidos aumenta inmensamente la tasa de interés sobre los dólares. Entonces, lo países que habían salido del colonialismo y había buscado préstamos en dólares, inmediatamente se encontraron en crisis.

Gladys Tzul Tzul
¿Es una crisis de la deuda?

Silvia Federici.
Sí,  es una crisis de la deuda creada artificialmente. Es la primera manifestación del despojo. Pues  es la forma de crear una nueva forma de dominación. Entonces, daban préstamos y condicionaban a la reforma del Estado, a la privatización de las tierras comunales, devaluar la moneda. Y con ello se restablece una relación de subordinación. Obligan a producir para Europa y Estado Unidos, a cambiar las formas de producción agrícola. A eliminar  los beneficios  que la lucha anticolonial  había logrado. Es un proceso que en su conjunto en el que se transforma la economía global.


Gladys Tzul Tzul.
En los tiempos de la crisis, las mujeres han sido primera línea.

Silvia Federici.
Sí, el trabajo de reproducción que las mujeres ha salvado a las comunidades, a la sociedad en general. Y no sólo se trata del trabajo concreto de reproducción, sino que también el trabajo afectivo de reproducción, el cariño, el apoyo. Son las mujeres las que hacen una sopa caliente te dan un abrazo  y  te dicen que tenemos que tener fuerza para seguir en la vida.



miércoles, 14 de febrero de 2018

Programa Interdisciplinario feminista sobre cuerpo y sexualidad 2018



Mujeres Ixchel te invitan a participar en el programa Interdisciplinario feminista sobre cuerpo y sexualidad 2018 impartido en Ciudad de Guatemala a partir del 7 de abril de 2018. 

Objetivo: 

Aprender sobre como los sistemas de dominación y opresión y como tienen repercusión en los cuerpos de las mujeres a nivel de construcción teórico e histórico en el cuerpo y sexualidad. 

Este curso esta destinado a personas diversas, que deseen explorar sobre el cuerpo y la sexualidad, para esto trabajaremos desde la parte teórica e histórica. 

La modalidad del curso se divide en 3 formas de trabajo

· Formación teórica y política 
· Acompañamiento psicosocial grupal
· Somática

Los temas a trabajar

Modulo I
Orden Simbólico
El cuerpo en los feminismo

Modulo II
El cuerpo en occidente
Belleza fealdad y corrección
Sexualidad

Modulo 3
Explotación sexual
La materialidad de los sentimientos
Amor y desigualdad
El estado mestizo , violación sexual, violencia blancura

El trabajo teórico será la base para el trabajo psicoterapéutico y somatico a través de lecturas y de una facilitación sobre las bases teóricas e históricas de cómo ha sido construido la sexualidad y el cuerpo de las mujeres se podrá abordar las dudas que surjan no solo a nivel teórico si no también del proceso personal de las participantes.

El acompañamiento psicoterapéutico está planteado como un proceso por lo se requiere del compromiso personal para participar de inicio a fin. Este espacio forma parte de una formación integral, se vincula con el espacio de formación teórica, el trabajo somático y la espiritualidad; todo lo que de estos espacios surja puede ser abordado a nivel psicológico en este grupo.

Se desarrollará una sesión al mes, con una duración de dos horas. Cada sesión tendrá lugar después de la formación teórica. El grupo será acompañado por una terapeuta y una co-terapeuta.

En la clase de movimiento somático experimentamos el cuerpo en primera persona, ampliando nuestra experiencia sobre las sensaciones y nuestra percepción. Finalizamos haciendo un mapa de nuestra experiencia.


Las sesiones son cada 15 días , los sábado

Horarios:


Sábado: 2:00pm a 5.00 pm

Lugar : Casa Cervantes 5 calle 5-18 zona 1 ciudad de Guatemala

Iniciamos el 7 de abril de 2018 y finalizamos en Noviembre

Valor : Inscripción : Q 150.00
Mensualidad : Q 250.00


fecha limite de inscripción 1 de abril de 2018

Inscribite a : Mujeresixchel@gmail.com

miércoles, 24 de enero de 2018

Mujeres Ixchel y la Fundación Frederich Eberth te invitan a participar en el Diplomado sobre teoría e ideas feministas 2018:





El feminismo es sin duda uno de las apuestas políticas más importantes de los últimos siglos. No sólo porque la denuncia a un sistema de opresión ocurrió desde la parte subordinada, las mujeres, sino porque tocó las relaciones más intimas y las nombró como injustas.
También es importante porque, la denuncia política ocurrió al interior del llamado espacio privado y exigió la revolución de todas las partes de la sociedad, más allá de la clase. 

El objetivo de este curso es dar a conocer, desde la historia, los diferentes pensamientos y aportes que dan cuerpo a lo que conocemos como teoría feminista, que es sin lugar a dudas uno de los aportes teóricos y políticos más relevante y movilizadores de la historia de la humanidad.

Es por ello que en la reflexión que hemos hecho vemos necesario implementar un diplomado que permita generar conocimiento teórico y académico , así como crear espacios de discusión y análisis y con esto fomentar mayor interés en la lucha de las mujeres. 

El poder crear más espacios de formación alternativa nos permite poder acercarnos y poder empezar a crear pensamiento feminista, autónomo, dando herramientas para el análisis la discusión y la creación de ideas . Y hacer llegar las bases teóricas más importantes e los feminismo. 

Temáticas y Desarrollo de los Módulos:
1. La teoría feminista en la historia
2. Teoría sobre Sexualidad, cuerpo.
3. El movimiento social y el movimiento Feminista

Modalidad:
El tiempo que durara Cada modulo es de 3 meses con sesiones semanales de 2 horas por semana presenciales. Estas se llevaran a cabo los días sábados por la mañana. Debe de ser permanente o bien tener un 70% de asistencia para la entrega de diploma de acreditación de participación.

El tiempo de duración del Diplomado es de Febrero a Octubre de 2018.

Dirigido a:
Estudiantes, universitarias, activistas, jóvenes mujeres, trabajadoras , lesbianas, lesbianas feministas, mujeres diversas, mayas, xincas, garifunas, defensoras de derechos humanos. (20 participantes)

Se pueden inscribir a más tardar el 5 de febrero de 2018 a: Mujeresixchel@gmail.com

El cupo es limitado por lo que esperamos su inscripción. (Enviar nombre, No de teléfono, edad)
El lugar será los sábados de 10 a 12.30 am en CASA CERVANTES 5a. calle 5-18 zona 1, Centro Histórico

sábado, 21 de octubre de 2017

La narrativa corta de Norma García Mainieri y las estrategias de construcción de personajes colectivos populares. Cuentos de muerte y resurrección.

Por Lucía Garavito

Norma García Mainieri (Guatemala, 1940 – 1998), se graduó como Licenciada en Historia en la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos (USAC) en el año de 1968, además de realizar estudios de Maestría en Letras de la misma facultad. Así mismo, realizó estudios de especialización en Arqueología y se desempeñó como docente en la Escuela de Historia y en la Facultad de Humanidades de la USAC, entre otras actividades y cargos académicos.1

Además de numerosas publicaciones, algunas de éstas inéditas, en el campo de las Ciencias Sociales, Norma García destacó sobre todo en el campo literario, firmando su obra bajo el pseudónimo de Isabel Garma, el cual utilizó pues “se vio obligada”, según Ofelia De León, ya que escribió su obra en la época de mayor represión.2 Sin embargo, para efectos del presente ensayo nos referiremos a ella como Norma García Mainieri, como una forma de rescatar su nombre en la historia.

Narradora y poeta, Norma García publicó tres libros de cuentos, uno de éstos de forma póstuma, dos libros de poesía, investigaciones y ensayos, así como algunos cuentos y poemas sueltos, por ejemplo, en revistas nacionales y extranjeras.3

Ana Sylvia Monzón sitúa a García Mainieri entre “las pioneras del siglo XX”, junto a otras autoras como Lucrecia Méndez de la Vega, Alaíde Foppa o Ana María Rodas.4

Sus amistades y colegas la recuerdan como una auténtica feminista, además de ser poseedora de una fuerte consciencia social, la cual imprimió en la mayoría de su obra tanto narrativa como poética, misma que a criterio de la Dra. Stacey Schlau, de la Universidad de West Chester en Estados Unidos, se encuentra en las fronteras “entre la ficción y la historia”, calificando en especial sus cuentos como cuentimonios,5 haciendo una alusión al género de narrativa no ficcional o testimonio, o como Humberto López Cruz dice de ella,
la autora mezcla deliberadamente la ficción con la historia para intentar describir la realidad en la Guatemala contemporánea (…) evoca el recuerdo de los que precisamente el gobierno trata de silenciar (…) [es] la referencia de una colectividad oprimida hace que el texto subvierta el discurso denunciatorio y transgreda el código del silencio impuesto a la sociedad por cualquier régimen dictatorial. La realidad ficcionalizada expuesta por Garma no es una excepción.6
Situándose constantemente del lado de los desposeídos, y contradiciendo a la historia oficial en palabras de Ofelia De León, es que García Mainieri describió en sus cuentos la vida real de aquella Guatemala de los años 80, sobre todo en Cuentos de Muerte y Resurección (1987).7

García Mainieri utiliza como personajes en sus cuentos a sujetos colectivos o populares, a quienes imprime “la posibilidad de sobrevivir y la belleza del espíritu guatemalteco”.8

Nos gustaría entonces revisar ¿de qué estrategias discursivas se valió García Mainieri para representar a este sujeto colectivo en su primer libro de cuentos? Y ¿cómo estas estrategias la acercan a hibridaciones entre la narrativa ficcional y la narrativa no ficcional, es decir, el género testimonial?

Antecedentes

La figura de Norma García Mainieri nos interesa en especial por la temporalidad en que escribe su obra, la cual está marcada por los acontecimientos actuales de aquel momento, ya que, aunque se trata de acontecimientos “no oficiales”, García Mainieri retrata la realidad de manera tan frontal que no puede uno menos que admirar su valentía. Es más, se trata de una posición transgresora el hecho de registrar, a través de la estrategia de encubrimiento por la ficción, los sucesos que se silenciaban oficialmente, siendo quizás esta su principal estrategia discursiva de las que se valió García Mainieri para desafiar, no solamente al canon masculino y patriarcal9 sino a todo el aparato opresor del momento.

Además de que, al escribir sus cuentos, o cuentimonios, durante los años 80, García Mainieri se adelanta algunos años a esa “transformación que sufre el panorama de las letras” en palabras de Alexandra Ortiz - Wallner10, hacia el fin de la guerra y de la firma de los Acuerdos de Paz a mediados de los años 90.

Del género al testimonio. Un enfoque teórico.

Partiendo de que tanto el testimonio como el género (gender) son géneros que persiguen, entre otras cosas, la reivindicación y la posibilidad de expresión de la voz de la otredad, nos parece adecuado revisar para efectos de este ensayo, la figura del sujeto colectivo construido por García Mainieri en sus cuentos bajo la luz que arrojan dichas teorías.

Jorgelina Corbatta11, en su ensayo Para un balance de fin de siglo de la producción femenia / feminista en (sobre) Latinoamérica, citando a Mary Louise Pratt, habla sobre la importancia de que el debate sobre el género, llevado a cabo por hombres y mujeres, tenga un lugar central en la historia intelectual de Latinoamérica, así como el debate de la identidad. Y añade que “debería ser reconocido como central en el proceso de auto – creación y de auto – comprensión de la sociedad. Dicho paralelismo, como Corbatta lo califica, entre género e identidad se debe destacar como un hito necesario de analizar.12 Paralelismo que nos es posible descubrir en la narrativa corta de García Mainieri, por ejemplo, en el cuento Y cuando las pascuas fueron sangre, en que la protagonista es una maestra en busca de iniciar su carrera en un pueblo al que llega como extraña y en el que al cabo de un tiempo se gana la confianza de los lugareños y le comparten la tragedia de aquel lugar dado que ella inquiere desde el inicio acerca de un suceso que le parece misterioso. García Mainieri utiliza a la tradicional y emblemática flor de pascua como el símbolo de resistencia de un pueblo que se une en silencio, pero firme, que remite a la sangre de los muertos. ¿Qué mejor forma para un pueblo que hacer notar su resistencia con uno de los símbolos de su identidad? Por cierto, esta imagen nos remite también al concepto propuesto y discutido por Judith Butler acerca de los actos performativos como acciones de resistencia.13

Por cierto, también encontramos una fuerte carga simbólica en Las mazorcas y los sueños, en el cual, la protagonista es la misma autora utilizando su seudónimo, Isabel. Al comentar ese cuento, la autora se refiere al simbolismo del mismo y por ende lo difícil de redactarlo. En el cuento, ella explica cada elemento de la pesadilla que atormentaba a la protagonista, señalando la red de mazorcas y al maíz como el alimento vital, y cómo el recogerlo era símbolo de su lucha.14 Creemos que este cuento en sí mismo provee una interesante oportunidad de análisis más a detalle.

Otra figura interesante en el cuento antes mencionado es el personaje femenino que es quien se posiciona en el pueblo como una figura de conocimiento, inspirando de cierta forma la confianza y el respeto suficientes para recibir el testimonio de boca de los actores principales de la historia. Dado que ella sería parte de aquel lugar su necesidad de entender la historia provoca que aquellos lugareños le compartan su perspectiva de los hechos, es decir, su forma de auto – comprender lo que sucedió para poder continuar. Y podemos denotar cómo esa colectividad funcionaba aun cuando sostuvieran silencio ante los extraños a su entorno, ya que unánimemente habían protestado en silencio, con ese homenaje carmesí en la explanada camino al cementerio.
El hombre disminuyó la velocidad del paso. El camino bordeado de pinos terminaba ante una ancha explanada, en la cual se agitaban como una inmensa oleada roja millares de pascuas.- Aquí están las pascuas – musitó la muchacha sintiéndose sumergida en las ráfagas de viento que venían de las flores.- Sí, aquí están – respondió el hombre…15
Corbatta cita también a Josefina Ludmer, quien discutiendo sobre la escritura de mujeres y ciertas estrategias discursivas, menciona Las tretas del débil, la que plantea como una resemantización utilizada por el sujeto subalterno y marginal para convertir ese lugar asignado en una zona de subversión intelectual16 explicándolas como: no decir que se sabe, decir que no se sabe decir y no decir por no saber, caso que se puede aplicar al silencio de los lugareños del cuento antes mencionado pero también en otros cuentos de la misma antología, como en Consagración y secuestro, en el que además del contraste entre ambos eventos descritos en el cuento (una celebración religiosa y la tortura de un grupo de capturados), hay personajes fuertemente castigados por su decisión de callar.

Pero el “no decir que se sabe” aplica también como una de las estrategias discursivas utilizadas por García Mainieri al redactar Una mujer anodina, al crear a una mujer militante en plena zona urbana, nuevamente el personaje central es una mujer, quien trabajaba en una oficina de publicidad, bajo el disfraz de anodina, de sencilla, hasta simple,
Nadie lo hubiera pensado de ella.
- ¡Se veía tan callada, tan tímida! – comentó Martita, su compañera de oficina en una importante agencia publicitaria.- Sin embargo, viéndolo bien, era algo misteriosa – Carlota se acercó a su amiga y habló en voz baja - ; no se le conocían amigos y quitando a los compañeros de trabajo con los que a veces platicaba, siempre andaba sola. 17
La autora, al comentar dicho relato18, el cual redactó a insistencia de una amiga basándose en un hecho real, indica que lo central del mismo es indicar cómo cualquier persona, por sencillo que parezca, es capaz de ser héroe o villano.

Por otro lado, para revisar los cuentos en cuestión desde el punto de vista del género testimonial, se hace necesario mencionar lo propuesto por John Beverley al situar al testimonio como un género literario post-novelesco, afirmando que “el testimonio guarda la misma relación con la novela moderna que la novela picaresca con los géneros de narrativa idealista del Renacimiento (…) el testimonio es una de las formas en que podemos ver y participar a la vez en la cultura de un proletariado mundial en su época de surgimiento”.19

Hugo Achugar, otro de los teóricos del género testimonial, califica a las fronteras de dicho género como porosas, al discutir cómo el testimonio abre su propio espacio más allá de la biografía, autobiografía, discurso histórico, etc. Sin embargo, resalta que, aunque “sea posible la ficcionalización de un testimonio (…) no implica que se valide su identificación con el testimonio”20. Es decir, no necesariamente puede catalogarse toda ficcionalización de relatos o hechos reales como género testimonial, dado que hay una serie de factores que deben cumplirse para efectos de ser identificados dentro del género en cuestión ( para lo cual sugerimos leer y revisar la teoría testimonial por ejemplo, el libro de John Beverley y Hugo Achugar21), sin embargo, si podríamos hablar de una hibridación entre la narrativa ficcional y la no ficcional al referirnos a los cuentos de García Mainieri, en especial, “Cuentos de muerte y resurrección”.

En sus cuentos es posible identificar constantemente la construcción de lo que Doris Somer llama el yo colectivo22, como uno de las estrategias discursivas del testimonio. En uno de sus cuentos más revisados, El pueblo de los seres taciturnos23, el yo colectivo se identifica en la voz del chofer que ayuda al forastero, representando a una comunidad que había decidido olvidar lo sucedido en el pueblo cercano, Santa María de la Bendición. Quienes después de la muerte del forastero, el comandante Abel, recordaron de nuevo todo. Pero también en la voz del mismo comandante, quien era el único que había sobrevivido y que había olvidado mucho de lo que pasó como un mecanismo de defensa24, recuperando su memoria completa solamente al momento de su muerte. Sin embargo, su visita y los pocos fragmentos de lo que recordaba provocó la recuperación de la memoria de aquel pueblo que había decidido olvidar. Aquí hay una figura interesante que analizar más a detalle.

Pero quizás, del libro que estamos revisando, el cuento que más elementos testimoniales presenta es La voz que no cesa de contar, con la figura central de una mujer anciana que cuenta a un grupo de jóvenes con la asignación de investigar en aquel pueblo, quienes después de escuchar las historias no podían dejar de pensar en ellas.

Quizás de todo el cuento, lo que más resalta es la siguiente frase,
Y entonces habló: - Porque debemos conocer nuestras historias y nos han negado el don de la escritura, escuchamos la voz que nunca ha cesado de contar.25
Sin embargo, hacia el final, los jóvenes (que sobreviven a la tragedia que vive el pueblo estando ellos allí por tener vínculos con el gobierno), quedan estremecidos con la prohibición de hablar. Y hay algo muy interesante: García Mainieri cierra el cuento con la siguiente frase,
El soñador quedó tan golpeado que no podrá hacerlo durante algún tiempo, pero… ¿cuánto tiempo?26
Y la estrofa en el margen, que acompaña esa frase final dice,
Voces, se escuchanlas vocesmi voz entre ellastendrá que contar.
Creemos que es un momento epifánico de García Mainieri en que se convence de que llegaría el momento de contar y transmitir aquella voz que solamente tenía como arma la oralidad.

Intertextualidad

Desde el punto del análisis intertextual27, en que, según Lauro Zavala, “todo texto – todo acto cultural y por lo tanto todo acto humano – puede ser estudiado en términos de la red de significación a la que pertenece.”28, el espacio y el tiempo en que se desarrollan las historias narradas por García Mainieri son elementos que también permiten deconstruir sus cuentos y agregan al imaginario literario guatemalteco relatos que forman ya una red de significación en sí. No será lo mismo que un lector extranjero, ajeno al contexto histórico, lea los cuentos a que éstos sean leídos por un lector con una mirada distinta, conocedora de la carga histórica en los mismos. Zavala dice al respecto que “la intertextualidad es resultado de la mirada que lo construye”.29

García Mainieri, recurre constantemente a utilizar espacios rurales que podrían ser en cualquier pueblo del interior de Guatemala, aunque también algunas de las historias transcurren en espacios urbanos por lo general impregnados de un intenso contraste entre oprimidos – privilegiados, rebeldes – civiles, fracasados – exitosos. El tiempo en que ocurre lo narrado es por lo general en la época de mayor represión en el país.

Conclusiones

Sin duda este breve ensayo deja abiertas las puertas para nuevos análisis, más exhaustivos de cada uno de sus relatos, así como de sus otras publicaciones. Análisis que aportarían hallazgos interesantes de una de las autoras guatemaltecas que debemos traer a la luz nuevamente.

Sus estrategias discursivas giraban alrededor de su ser social consciente de la realidad injusta de su país, elementos que le permitieron construir personajes colectivos con una fuerte voz, voz que necesitaba ser escuchada – o leída, en este caso- y a quienes construye a partir de hechos reales, trasladando su narrativa del campo ficcional hacia esas fronteras con el género testimonial, una hibridación.

Corbatta citando a Talpade Mohanty30 en Third World Women and the Politics of Feminism (1991), menciona cómo el feminism tercermundista, más allá de una postura esencialista es una postura política, una comunidad de resistencia. Sin duda, Norma García Mainieri asume su postura feminista escribiendo sus relatos y dejándolos para la posteridad y para nuevos públicos que se adentren en la historia que se ha luchado por rescatar de lo anónimo, de lo “no oficial”.

Creemos firmemente en la importancia de reeditar sus libros de narrativa y de poesía, no solamente como un homenaje a su memoria sino a su valor histórico y reivindicativo no solamente a García Mainieri como una escritora guatemalteca que debe ser releída, sino a los seres anónimos que inspiraron sus relatos, a quienes ella misma dedica el libro que hemos comentado.

Juan Pablo Escobar Galo dice que el autor es:
aquel que elabora el discurso de una obra con el deseo de transmitir una idea, postular una teoría a favor de o en contra de una historia o frente a un acontecimiento histórico (…) es el creador de la obra discursiva o el resultado de ella en vías de generar una proyección hacia los demás sujetos.31
Más adelante, Escobar comenta cómo el autor está dentro de un contexto32, es decir, una realidad, que delimitará e influirá sus formas discursivas, todo lo cual incidirá en su función – autor.

García Mainieri dijo una vez “tengo una meta muy importante: quisiera ser leída por las clases populares de mi país, las que desafortunadamente, son en su mayoría analfabetas”33. A 30 años de la publicación (no oficial) de su primer libro de cuentos, deseamos dejar la inquietud por releer sus relatos, por escudriñar a los personajes de los que se sirvió para transmitir, aunque encubierta en ficción, una realidad que resuena hoy más que nunca en nuestra historia.

Notas
  1. Ofelia De León Meléndez. Norma García Mainieri ¡presente! (Homenaje a una amiga y colega). Guatemala: Estudios, 1998, p.193 – 196. Todas las citas de Ofelia De León son de este artículo.
  2. De León Meléndez, 196.
  3. Para efectos de este ensayo, nos enfocaremos en el libro “Cuentos de muerte y resurrección” (1987).
  4. Ana Sylvia Monzon. Las mujeres, los feminismos y los movimientos sociales en Guatemala: relaciones, articulaciones y desencuentros. Cuaderno de debate. Guatemala: FLACSO, 2015, 29.
  5. De León Meléndez, 196.
  6. Humberto López Cruz. “El pueblo de los seres taciturnos” de Isabel Garma: la colectividad del uno y la manifestación conjunta contra el poder. Ilustres autores guatemaltecos del siglo XIX y XX. Guatemala: Artemis Edinter, 2004, 201. Las negrillas son nuestras.
  7. La edición de 1987, publicada en México, no fue autorizada por la autora, lo cual aclara en la edición de 1996 por la Editorial Oscar De León Palacios.
  8. De León Meléndez, 196.
  9. Monzón, p.29.
  10. Alexandra Ortíz – Wallner. Narrativas centroamericanas: problemas de la constitución de una categoría de periodización literaria. Iberoamérica. America Latina – España – Portugal. 2005, 141.
  11. Jorgelina Corbatta es una especialista en literatura argentina y latinoamericana que ha publicado, entre otras obras, libros sobre feminismo y escritura femenina en América Latina.
  12. Jorgelina Corbatta, Para un balance de fin de siglo de la producción femenina / feminista en (sobre) Latinoamerica. La literatura iberoamericana en el 2000. Balances, perspectivas y prospectivas. EEUU: Wayne University, 2003, 1. Todas las citas de Corbatta son de este ensayo.
  13. Ver Judith Butler en el ensayo “Performatividad, precariedad y políticas sexuales”, en AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana, septiembre – diciembre 2009, p. 321 – 336.
  14. Norma García Mainieri. Las mazorcas y los sueños, trilogía. Cuentos de muerte y resurrección. Guatemala: Editorial Oscar de León Palacios, 1996, 85 – 86.
  15. Extracto del cuento Y cuando las pascuas fueron sangre, del libro “Cuentos de muerte y resurrección” (1987), p. 49 – 61.
  16. Corbatta, 4.
  17. Extracto del cuento Una mujer anodina, del libro “Cuentos de muerte y resurrección” (1987). El resaltado es nuestro.
  18. En el libro “Cuentos de muerte y resurrección”, edición de Oscar de León Palacios (1996), la autora comenta brevemente cada uno de los cuentos hacia el final del libro.
  19. John Beverley. Anatomía del testimonio. Revista crítica literaria latinoamericana. Lima: 1987, 16.
  20. Hugo Achugar. Historias paralelas / historias ejemplares: La historia y la voz del otro. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002, 63.
  21. El libro al que nos referimos es “La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa”, publicado en 2002.
  22. Doris Sommer. Sin secretos. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002, 158.
  23. Norma García Mainieri. El pueblo de los seres taciturnos. Cuentos de muerte y resurrección. Guatemala: Editorial Oscar de León Palacios, 1996, 13 – 26.
  24. García Mainieri, 24.
  25. Norma García Mainieri. La voz que no cesa de contar. Cuentos de muerte y resurrección. Guatemala: Editorial Oscar de León Palacios, 1996, 96.
  26. García Mainieri, 104.
  27. Según Lauro Zavala (2012), “La intertextualidad es la característica principal de la cultura contemporánea (…) el concepto de intertextualidad presupone que todo texto está relacionado con otros textos, como producto de una red de significación. A esta red llamamos intertexto”. (p..9-10)
  28. Lauro Zavala. Cómo estudiar el cuento con una guía para analizar minificción y cine. Guatemala: Palo de Hormigo, 2002, 9.
  29. Zavala, 10.
  30. Corbatta, 8.
  31. Juan Pablo Escobar Galo. El autor y sus formas discursivas: perspectiva desde Michel Foucault. Revista Cultura de Guatemala. Guatemala: Editorial Cara Parens, 2017, 128..
  32. Escobar Galo, 131.
  33. Ramón Luis Acevedo. 17 Narradoras latinoamericanas. Guatemala: Piedra Santa, 2013, 88.

Bibliografía

  • Acevedo, Ramón Luis. 17 narradoras latinoamericanas. Guatemala: Editorial Piedra Santa, 2013.
  • Achugar, Hugo. «Historias paralelas / historias ejemplares: La historia y la voz del otro.» Achugar, John Beverley y Hugo. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002. 61 - 83.
  • Beverley, John. «Anatomìa del testimonio.» Revista de crìtica literaria latinoamericana. (1987): 7 - 16.
  • Butler, Judith. «Performatividad, precariedad y políticas sexuales.» AIBR. Revista de Antropología Iberoamericana 4.3 (sept - dic 2009): 321 - 336. www.redalyc.org.
  • Corbatta, Jorgelina. «Para un balance de fin de siglo de la producción femenina / feminista en (sobre) Latinoamérica.» La literatura iberoamericana en el 2000. Balances, perspectivas y prospectivas. EEUU: Wayne University, 2003. 1 - 17.
  • Cruz, Humberto López. «"El pueblo de los seres taciturnos", de Isabel Garma: la colectividad del uno y la manifestación conjunta contra el poder.» Jimenez, Oralia Preble - Niemi y Luis A. Ilustres autores guatemaltecos del siglo XIX y XX. Guatemala: Artemis Edinter, 2004. 201.
  • Galo, Juan Pablo Escobar. «El autor y sus formas discursivas: perspectiva desde Michel Foucault. .» Revista Cultura de Guatemala (2017): 125 - 138.
  • Garma), Norma Garcia Mainieri (Isabel. Cuentos de muerte y resurección. Guatemala: Oscar de León Palacios, 1996.
  • Meléndez, Ofelia Columba De León. «Norma García Mainieri ¡presente! (Homenaje a una colega y amiga).» Estudios - Instituto de Investigaciones Históricas, Antropológicas y Arqueológicas (1998): 192 - 196.
  • Monzón, Ana Sylvia. «Las mujeres, los feminismos y los movimientos sociales en Guatemala: relaciones, articulaciones y desencuentros.» Cuaderno de debate FLACSO (2015): 1 - 36.
  • Sommer, Doris. «Sin secretos.» Achugar, John Beverley y Hugo. La voz del otro: testimonio, subalternidad y verdad narrativa. Guatemala: Revista Abrapalabra, 2002. 147 - 166.
  • Wallner, Alexandra Ortíz. «Narrativas centroamericanas: problemas de la constitución de una categoría de periodización literaria.» Iberoamérica. América Latina - España - Portugal. 19 (2005): 135 - 147.
  • Zavala, Lauro. Cómo estudiar el cuento con una guía para analizar minificción y cine. Guatemala: Palo de hormigo, 2002.

miércoles, 23 de agosto de 2017

Violencia de género

Autora: Crisálida Perenne

Durante mucho tiempo se ha debatido sobre la denominación ideal para describir el maltrato que ejercen los hombres sobre sus parejas o ex parejas de sexo femenino. En un principio se utililizaba  la expresión “violencia doméstica”, la cual se aplica a un problema más generalizado, es decir, hace referencia a aquella que se produce dentro del hogar, tanto del marido a su esposa, como de la madre a sus hijos, del nieto al abuelo, etc. Con el tiempo han ido apareciendo otros términos que parecen ajustarse mejor al perfil de abuso al que son sometidas las mujeres: “violencia machista”, “violencia contra las mujeres” y “violencia de género”. Ésta última es una traducción literal del inglés “gender violence”, denominación aceptada internacionalmente. Dicha traducción literal es incorrecta en castellano desde el punto de vista gramatical, según la Real Academia Española.

A lo largo de este blog, utilizaremos cualquiera de ellas para referirnos a este problema de tipo social, que al día de hoy, continúa siendo insuperable en todas las sociedades del mundo.

La violencia de género tiene que ver con “la violencia que se ejerce hacia las mujeres por el hecho de serlo”, e incluye tanto malos tratos de la pareja, como agresiones físicas o sexuales de extraños, mutilación genital, infanticidios femeninos, feminicidios, entre otras.

Definición de Violencia de género:

Según el artículo 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de las Naciones Unidas (1994), la violencia de género se define como:

"Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada".

La violencia machista abarca todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia. Es todo ataque material y simbólico que afecta su libertad, dignidad, seguridad, intimidad e integridad moral y/o física.

Tipos de Violencia:

Psicológica. La violencia psíquica aparece inevitablemente siempre que hay otro tipo de violencia. Supone amenazas, insultos, humillaciones, desprecio hacia la propia mujer, desvalorizando su trabajo, sus opiniones... Implica una manipulación en la que incluso la indiferencia o el silencio provocan en ella sentimientos de culpa e indefensión, incrementando el control y la dominación del agresor sobre la víctima, que es el objetivo último de la violencia de género.

Física. La violencia física es aquella que puede ser percibida objetivamente por otros, que más habitualmente deja huellas externas. Se refiere a empujones, mordiscos, patadas, puñetazos, etc, causados con las manos o algún objeto o arma. Es la más visible, y por tanto facilita la toma de conciencia de la víctima, pero también ha supuesto que sea la más comúnmente reconocida social y jurídicamente, en relación fundamentalmente con la violencia psicológica.

Económica. El agresor hace lo posible por controlar el acceso de la víctima al dinero, tanto por impedirla trabajar de forma remunerada, como por obligarla a entregarle sus ingresos, haciendo él uso exclusivo de los mismos (llegando en muchos casos a dejar el agresor su empleo y gastar el sueldo de la víctima de forma irresponsable obligando a esta a solicitar ayuda económica a familiares o servicios sociales).

Social. El agresor limita los contactos sociales y familiares de su pareja, aislándola de su entorno y limitando así un apoyo social importantísimo en estos casos.

Sexual. Se ejerce mediante presiones físicas o psíquicas que pretenden imponer una relación sexual no deseada mediante coacción, intimidación o indefensión. Aunque podría incluirse dentro del término de violencia física, se distingue de aquella en que el objeto es la libertad sexual de la mujer, no tanto su integridad física. Hasta no hace mucho, la legislación y los jueces no consideraban este tipo de agresiones como tales, si se producían dentro del matrimonio. Ahora, la violación o el abuso sexual son sonsiderados un delito grave, aún dentro del matrimonio.

Todos los tipos de violencia implican sufrimiento psicológico para la víctima, y utilizan las coacciones, amenazas y manipulaciones para lograr sus fines.

Ciclo de la Violencia:

Acumulación de la Tensión. La víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.

“Luna de Miel” o Arrepentimiento. El agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve,  y llegando a desaparecer. El ciclo comenzará en la primera fase y posteriormente ya no existirá la del "arrepentimiento".

Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.

Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.  

Mitos sobre la Violencia Machista:

Al estudiar este fenómeno de violencia, se han tratado de encontrar varias explicaciones sobre esta forma de abuso hacia la mujer, lo cual ha generado diversos mitos, siempre con el afán de justificar la actitud del agresor (maltratador, manipulador, abusador, golpeador) , atendiendo:

Perfil psicológico del agresor (trastorno mental, adicciones).·

Características de la víctima (masoquismo, o la propia naturaleza de la mujer, que “lo busca, le provoca, es manipuladora…”),

Circunstancias externas (estrés laboral, problemas económicos),

Los celos (“crimen pasional”),

La incapacidad del agresor para controlar sus impulsos, o su "caracter explosivo".

Además existe la creencia generalizada de que estas víctimas y sus agresores son parejas mal avenidas (“siempre estaban peleando y discutiendo”), de bajo nivel sociocultural y económico, inmigrantes… Es decir, diferentes a “nosotros”, por lo que “estamos a salvo”.

Aquellos hombres que son alcohólicos y maltratan a sus mujeres, sin embargo no tienen, en su gran mayoría, problemas o peleas con otros hombres, con su jefe o su casero.

El estrés laboral o de cualquier tipo afecta realmente a mucha gente, hombres y mujeres, y no todos se vuelven violentos con su pareja.

Otros:

"La violencia machista es fruto de un estallido, de una pérdida del control, de los nervios del momento”
Es un mito totalmente falso. La violencia de género es un exponente de la desigualdad que vivimos en nuestras sociedades. No surge de un estallido, surge del intento de controlar a la mujer hasta el extremo.

"Los agresores son adictos al alcohol o lo hacen bajo el efecto de las drogas”
No es así. El consumo de sustancias y de alcohol puede agravar una situación de violencia de género, pero no es la causa de ella. Muchísima gente bebe alcohol y consumen drogas y no agreden a su pareja.

“Los maltratadores sufren una enfermedad mental”
Es totalmente falso. Prácticamente la totalidad de los agresores no tienen enfermedad mental.

“El maltrato se da principalmente en familias de bajos ingresos y en porcentajes minoritarios. Lo sufren más las mujeres de bajo nivel cultural y las mujeres inmigrantes”
El maltrato se da en todas las clases sociales, lo sufren mujeres de todos los niveles de formación, con empleo… Durante mucho tiempo se ha mantenido esta creencia, se ha pensando que las mujeres víctimas de violencia eran mujeres de una cierta edad, recluidas en casa, etc., cuando las cifras
demuestran que entre un 60 y un 70% de las víctimas son menores de 45 años. Además más del 50% de las mujeres maltratadas tienen estudios medios y superiores y más del 50% son trabajadoras en activo.

Lo mismo pasa con el perfil de los agresores. Hay hombres maltratadores en todos los estratos sociales y de todo tipo de formación.

En el fondo, estas justificaciones buscan reducir la responsabilidad y la culpa del agresor.

...El compromiso que debería asumir toda la sociedad sería el de  prevenir y luchar contra este problema. 

Fuente: https://mujersincadenas.blogspot.com/p/generalidades-sobre-la-violencia.html