Miles de mujeres se manifestaron con enojo y diamantina contra la violencia de género en la Ciudad de México. La protesta se radicalizó cuando un grupo decidió quemar una estación del Metrobús. La marcha visibilizó el hartazgo de habitar un país feminicida
Texto: María Ruiz Fotos: María Ruiz y Ximena Natera
Una marea colorida y furiosa le dio vuelta a la Glorieta de los Insurgentes, el centro neurálgico de la vialidad en la capital del país. Eran cientos, quizá un millar de mujeres, hartas de habitar en un país feminicida.
Decidieron bloquear la avenida, llenar de diamantina las calles, y luego, al calor de la euforia y de la rabia, romper vidrios, pintar monumentos y encender fuego, primero en una estación de Metrobús y después en una oficina de la policía.
Furia fue lo que se vio en una protesta que al principio parecía que sería una expresión de solidaridad femenina. Pero fue subiendo de tono, en parte porque se desataron una serie de rumores que tensaron el ambiente, y en parte porque hubo personas que llegaron con la consigna de alterar la manifestación. La más evidente fue la de un joven que, tras ponerse de acuerdo con otro hombre, golpeó en el rostro a un desprevenido reportero televisivo Juan Manuel Jiménez, mientras transmitía en vivo.
Por la noche, el gobierno de la ciudad de México emitió un comunicado en el que deslindó a la mayoría de las manifestantes de los actos de violencia, “para ellas las puertas de la Ciudad de México están siempre abiertas al diálogo franco”. Pero para quienes agredieron reporteros y dañaron edificios públicos, las autoridades sentenciaron: “no habrá impunidad”. El comunicado también reiteró que el gobierno de la Ciudad de México no caerá en la provocación de usar la fuerza pública, porque “eso es lo que quieren”, sin aclarar quiénes.
El inicio: los rumores
La marcha comenzó en el interior de la glorieta, ahí, parte de las organizadoras pidieron silencio una vez, dos, pero las consignas iban brotando una a una, sin parar, hasta que los puños en alto aparecieron y con ellos el silencio. Comenzaron a leer su pliego petitorio que desde horas antes compartieron en redes sociales.
Foto: María Ruiz
En el pliego dirigido a la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, a la procuradora General de Justicia, Ernestina Godoy, al secretario de Seguridad Ciudadana, Jesús Orta Martínez y a la fiscal central de Investigación para la Atención de Delitos Sexuales, María Concepción Prado, las feministas redactaron 13 peticiones; algunas de ellas fueron pedir disculpas por criminalizar la protesta anterior, activar la alerta de género, protección a víctimas y castigo a los responsables de filtrar la información de las denuncias. Al terminar, comenzó el bloqueo.
La batucada encapuchada y el contingente negro encabezaron la manifestación. Ellas y sus latas de aerosol abrieron paso al resto. En las calles, empezando por Génova y luego por Liverpool, pintaron consignas feministas, radicales y uno que otro “shame-baum”, hasta llegar a Insurgentes. Ahí, los primeros vidrios cayeron.
La diamantina flotaba verde, morada, rosa y luego pintaba el suelo. La veías en las caras y en las pancartas; la compartían, “adiamantaban” a sus amigas y la aventaban a los hombres que intentaban pasear entre los contingentes: no hombres, se dijo y fue algo que durante toda la marcha se cuidó. No hombres.
El primer rumor fue durante la lectura del pliego. Una chica contó alarmada a quienes leyeron el pliego que estaban golpeando a mujeres en el Metro. Nada se comprobó.
Ya en la estación de Metrobús y después de darle una media vuelta a la Glorieta, las mujeres pararon frente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana a gritar consignas. ¡Violadores!, les gritaban. ¡Violadores!
En ese momento comenzaron los cohetes. Algunas chicas se asustaron, se corrió la voz de que entraría la policía. El pánico colectivo de buscar salidas se empezó a sentir hasta que una chica comenzó a gritar ¡Juntas, juntas, juntas! Las chicas a su alrededor pararon, y con cada “juntas” que gritaron, se recobró la calma.
Foto: María Ruiz
El estallido: “fuimos todas”
Se sentía cerca, algo iba a estallar y estalló. Fueron primero los vidrios de afuera, luego los de los anuncios de adentro, luego las teles, las escobas. El contingente radical feminista fue desarmando la estación del Metrobús Insurgentes hasta incendiar una fogata hecha de anuncios publicitarios sonrientes.
Desde afuera algunas mujeres que no participaron en la destrucción de la estación gritaban emocionadas, unas se unieron, agarraron escobas y golpearon los vidrios. Otras mejor se dispersaron y se unieron a contingentes que caminaron hacia otras partes. Pero quienes se quedaron, que fue una gran parte, no ocultaban su emoción cada que algo se rompía.
Foto; María Ruiz
De nuevo el rumor de una posible represión, ahora con los destrozos, cada que se sentía una posible amenaza, una voz gritaba fuerte: “no nos separemos, estemos juntas, no nos separemos, que nadie se quede atrás”.
Juntas, se movieron hasta la calle de Florencia, pasando por Chapultepec y pintando unas cuántas patrullas en el camino. En Florencia pararon, frente a la oficina de la policía y comenzaron las pintas.
Un grupo logró entrar a las instalaciones y desde adentro romper, pintar, quemar. Violadores, escribieron.
Afuera, las mujeres del resto de la marcha observaban como la rabia de las feministas radicales consumía otro edificio. Ninguna buscó impedirles que lo hicieran, al contrario, observaban, cuidaban y avisaban si veían policías cerca. A todas las unía una cosa: el hastío por la violencia a las mujeres y la impunidad.
Entonces llegó un camión de bomberos. Y las mil mujeres que permanecían afuera, dieron su primera declaración: ¡Yo lo hice; fuimos todas! ¡Yo lo hice; fuimos todas! Y las mil mujeres replegaron al camión.
Foto: Ximena Natera
Las pintas siguieron, los pedazos de ladrillo volaban a los vidrios de la estación; poco después del intento de los bomberos por entrar, lo logró la policía. En ese momento un enfrentamiento era muy posible, pero Marabunta lo contuvo, formaron una cadena humana que les separó.
¡Mujer policía, a ti también te violan!, ¡mujer policía, te están usando! Le gritaban las mujeres al grupo de mujeres policías que ocupaba la primera línea de fuego y que, conforme pasaron las horas se sintió cada vez más diminuto.
La manifestación decidió seguir. Se dirigió al Ángel y cuando la mayoría ya había llegado otro rumor les pidió regresaran a la estación de Florencia: había dos detenidas. La mayoría se regresó. Las que se quedaron en el Ángel comenzaron a garabatear el monumento.
Por primera vez en la era democrática, Guatemala cuenta con la oportunidad de escuchar a una mujer de origen maya-mam, quien presenta un historial de vida admirable. Ha transcurrido 49 años de vida y en este tiempo, su proyecto se ha dirigido hacia la denuncia de la desigualdad, la explotación, las violaciones a los derechos humanos y del estado nefasto en el que se ha convertido el territorio guatemalteco. La describen como una mujer fuerte, quien no se deja manipular, quien ante las cámaras no duda en hablar y expresar libremente el proyecto político al que representa.
Sí, Thelma Cabrera, para sorpresa de muchos, está liderando un discurso político que desde ya, está marcando un hito en la historia del país. Esto es porque es una voz transgresora, que se sabe conocedora de la base política, de la verdadera ejecución de una organización social, quien no tiene tachas en su historial de vida, porque su defensa del territorio y por los derechos humanos la anteceden y delatan como persona confiable, como promotora de discursos que valen la pena escuchar.
Su espíritu de transparencia la ha llevado a negarse a participar en ciertos espacios oficiales de medios de comunicación, es por esto que en los círculos "oficiales", ella es hasta invisibilizada, porque representa ese ser que refleja una posición férrea y llena de dignidad. Con esto logra dejar claro que no está dispuesta a vender sus minutos de televisión, a una emisora cuya ideología sea incompatible con su proyecto político.
Es de admirar que Thelma Cabrera representa a un partido, que está compitiendo en este proceso atípico del 2019 en Guatemala, tras la reforma a la Ley Electoral, en donde mucho se ha dicho de las inconsistencias legales y acciones del Tribunal Supremo Electoral. Sin embargo, es posible evidenciar que su partido, es uno de los pocos, que realmente tienen un proyecto político definido, claro y concreto, que está al alcance de quien quiera estudiarlo, cuyo planteamiento del Estado Plurinacional presenta una propuesta honorable para el desarrollo integral de los y las guatemaltecas, ante el estado en el que nos encontramos actualmente en el país. Sí, porque a pesar de estar legalmente inscritos como un Estado multicultural y plurilingüe, la desigualdad étnica se sigue practicando en mayor medida, tanto en años recientes como en el pasado, solo es de evidenciar las condiciones de servicios estatales en espacios rurales, estos denotan el racismo estructural en el que nos encontramos. Así, la falta de ejecución integral del convenio 169, sobre los derechos de los Pueblos Indígenas, hace evidente la necesidad de un cambio en el ejercicio de la ley en el país. Y por último, con la movilización masiva de los migrantes guatemaltecos, hombres, mujeres, adolescentes e infantes, que se unieron a las caravanas migrantes para visibilizar el fenómeno que prevalece en el espacio norte centroamericano, hicieron evidente la falta de ejecución en políticas públicas que resguarden la dignidad de los y las ciudadanas guatemaltecas, debido a la inseguridad, la pobreza, el desempleo, el cambio climático, la corrupción y podemos seguir enumerando.
Así, desde los grupos feministas reconocemos que este ejercicio de la figura pública de Thelma Cabrera representa un doble desafío y una victoria real para las mujeres. Esto es porque en un país racista, machista, misógino, colonialista, que rechaza las figuras de líderes indígenas, y más aún, una mujer maya que sea líder de su comunidad, enfrenta a los más íntimos prejuicios de un gran número de personas en el país. El estar dentro de una estructura social que se conforma colonizada puesto que cataloga y encasilla a la población maya fuera de puestos de poder centrales, estigmatizando a las movilizaciones indígenas y devaluando las propuestas desde las comunidades, es posible que cuestione y discrimine la figura que representa Thelma Cabrera. Sin embargo, desde el ejercicio del rol de líder comunitaria, desde su tránsito de lo privado a lo público y desde el ejercicio de una voz como mujer maya, las mujeres en Guatemala ganamos espacio y visibilidad. Sí, el posicionar ya a Thelma Cabrera como referente de mujer maya-mam en la política guatemalteca, ya es una ganancia sustancial para las generaciones actuales y no digamos para las futuras mujeres, que en ella pueden verse reflejadas y así empoderar más su rol y proyecto de vida.
Es por esto que, la figura de Thelma Cabrera en el actual proceso democrático, resulta ser muy interesante, de gran fuerza humana, de confiabilidad en su palabra, del reconocimiento de la sabiduría de vida, aún en contra de quienes valoran la títulocracia, ella, como mujer maya-mam sabe de las necesidades de la Guatemala real, de quienes trabajan la agricultura, de quienes defienden el territorio, Thelma Cabrera representa una nueva voz. Una voz de mujer conocedora, clara en su posicionamiento y sobre todo, que emerge dentro del ideal de una nueva política, que venga a sanear poco a poco, este territorio que en tan poco espacio, ha derramado demasiada sangre.
Las premisas
con las que inician el “movimiento guatemalteco por la vida”, que apoya la ley 5272, permiten reflexionar sobre lo que realmente proponen. Dicen que están por “la Vida y la Familia”, y
una se pregunta, ¿qué tipo de vida y qué tipo de familia es la que defienden? ¿Una
vida marcada por la violencia acaso? ¿Una vida empobrecida y desgarrada por la
vivencia de una violación, violencia, tormento, desigualdad, soledad, abandono,
llena de carencias, caracterizada por el silencio y la sumisión a la cual
acceden los cuerpos que no importan, que solo sirven para la expiación de
otros? No es acaso esto lo que protegen, al pretender que una niña de 13 años o
de 10 años, sea obligada a gestar durante 36 semanas o menos, y el deber de lidiar
con la maternidad, que tal vez ni ella misma entiende por la edad emocional y
mental que la acompañan.¿Es esta VIDA
la que defienden?
Es tan violento su
discurso, porque evidentemente, existe una Vida ideal, una Vida digna, una Vida
que las personas eligen en su sano juicio, en su nivel de madurez, en sus
posibilidades económicas y religiosas, ¿pero y qué pasa con lo otro? NO podemos
ser tan soberbios de creer que todo es color de rosa como quieren pintarlo. NO
podemos ser tan ciegos de obviar el dolor ajeno. NO podemos ser tan egoístas de
pretender seguir promoviendo grupos sociales a los cuales tengamos la
oportunidad de ofrecer beneficencia para expiar nuestros pecados. Sí, porque
las iglesias que hoy apoyan ala #NoALaLey5272,
mañana estarán dando “gratis” el tamalito y el cafecito un domingo en la tarde
para “salvar sus almas del purgatorio”.
Luego pasamos a la
premisa, “del hombre y mujer diferentes pero complementarios”, y así entendemos
la imagen de unos cuerpos socializados bajo el espectro de lo heteropatriarcal,
¿pero y qué pasa con la identidad? ¿Dónde dejamos las expresiones diversas de
una vida humana? ¿Cómo protegemos a quienes no se ubican dentro de este binomio
y presentan una tercer o cuarta opción de género? ¿Por qué queremos regresar a
los discursos represivos del pasado en donde la única opción que le quedaba a
la persona era la cárcel, el suicidio o la muerte en el anonimato social,
familiar y psicológico?
Y con esto en mente podemos
retomar su última premisa, “derecho a la libertad de conciencia, de religión y
de expresión”. ¿No es acaso el punto final de un movimiento hipócrita y sin
sentido? Porque al cerrar con esto, solo están eliminando lo anterior, si
promueven una vida que reconoce el derecho a la libertad de conciencia, aceptan
la diversidad de identidad de género y las distintas expresiones de orientación
sexual que conllevan. Si aceptan la libertad de religión, aceptan la libertad
de acción dentro de los márgenes espirituales que cada persona profese o no. Y más
encima, si aceptan la libertad de expresión, aceptan a la comunidad LGBTTIQ+,
la libertad de las mujeres de educarse y hacer ver sus decisiones, y sobre
todo, la libertad de las niñas de expresarse, al desistir de gestar y parir el
producto de una violación, porque son #NiñasNoMadres.
Así, es evidente que el
movimiento salió por el miedo al #SíALa5376, salió por la ignorancia y el
cúmulo de prejuicios por el otro, salió porque este es un país colonizado y
cristianizado, que desde hace 500 años ha estado sujeto a la visión esquizofrénica
de los vencedores. Sin embargo, hoy ya somos una sociedad en cambio, no todas
las personas ven de manera tan estrecha la vida y perciben que hay luz más allá
del binomio heteropatriarcal. Sí porque la resolución que aprobará #SíALa5376 representará
a una sociedad coherente, llena de aristas que promueven la #VidaDigna. Será
una nueva oportunidad para reconciliar desde distintos espacios una sociedad
tan fragmentada como la guatemalteca.
Hoy es un día verde y
vivimos con la esperanza de un mejor mañana para ti, para mí y para ese nosotres
que está en construcción, por lo que apostamos por la #LeyDeProtecciónALasNiñas.
Silvia Federici - Ciudad de Guatemala , 14 de Marzo de 2018 Fotografía Cristina Chiquin
Gladys Tzul Tzul
Instituto Amaq’.
Silvia
Federici, fue una niña que nació en la época de la segunda guerra mundial. Recuerda
su infancia de cuando su madre y padre escapaban de los bombardeos. Esa
experiencia la marcó “Ahí me quedó claro como es que se vive en una sociedad
que es solidaria. Mi padre era profesor de filosofía, él daba clases, pero no
le pagaban con dinero, sino que con sal o con algún otro alimento”, dice,
mientras me cuenta sus recuerdos sobre la guerra. En su visita a Ciudad de
Guatemala, dictó un seminario detres
días sobre reproducción social, la quema
de brujas, el trabajo doméstico y el género en Marx, en la cátedraKarl Marx de la Escuela de Historia de la
USAC. Junto a George Caffentzis dictaron
una conferencia sobre los Comunes en la Ciudad
en la Escuela Superior de Arte.También
dialogó con mujeres del Movimiento de Mujeres Indígenas Tzununija’ sobre la
larga resistencia de las mujeres al interior de las comunidades en la guerra y
contra los proyectos extractivos. La presente conversación recoge algunos de éstos
elementos.
Gladys Tzul.
Hola
Silvia,bienvenida a Guatemala. Quisiera
conversar sobre tu producción teórica, pero a partir de dos situaciones
concretas sobre las luchas de las mujeres indígenas.
La
primera es que nuestras luchas tienen genealogía propia, por ejemplo en la
guerra fueron las mujeres las que buscaron a sus maridos desparecidos, formaron
el Comité Nacional de Viudas de Guatemala, y fueron ellas mismas las que se
opusieron al reclutamiento militar forzoso de sus hijos.
Las mujeres
fueron protagonistas en el momento del refugio de la guerra, por ejemplo
organizaron procesos de alfabetización en los campamentos de refugiados en el
sur de México, se encargaron de producir la comida, siguieron cultivando las
tierras. Son mujeres indígenas comunitarias que no vienen de una lucha del
feminismo, sino que tienen genealogías comunales indígenas de lucha. Ellas supieron
responder a la guerra y lo siguen haciendo hoy día por no permitir la
instalación de la minería ylas
hidroeléctricas como en el caso, eso vemos enSan Miguel Ixtahuacán, o en el Ixil. Lo hicieron como madres, como
hijas, como comunitarias.
Te
pongo este escenario, pues, varias mujeres indígenas no nos nombramos como
feministas, porque reivindicamos nuestras historias comunales de lucha. Pero,
sabemos que las mujeres luchamos, sabemos que en las ciudades las mujeres
luchan en contra del aumento del alquiler de la vivienda, también sabemos que en
Argentinay otras ciudades las mujeres organizaron
el gran paro contra la violencia en el 8M. Por ellos para mi, la cuestión es:
¿De lo que ha producido el feminismo qué podemos tomar para alimentar nuestras
propias luchas como mujeres indígenas? por eso tu reflexión sobre la
reproducción de la vida, sobre el patriarcado del salario, o análisis del tránsito del feudalismo al capitalismo son
vitales. Este es el panorama con el que te doy la bienvenida a Guatemala.
Silvia Federici.
Es
un panorama muy interesante en términos políticos e históricos. Puedo agregar
que esta situación sucede en otros contextos históricos. Yo nací durante el
periodo de la segunda guerra mundial. En esa región del norte de Italia, mi
ciudad se llama Emilia en Parma, una región de larga tradición campesina. Ahí
las mujeres fueron primera línea por la lucha anti fascista, participaron en la
lucha partisana, construyeron redes de apoyo para los que se iban a la
montaña.Yo también reivindico esta
historia.Para mi la lucha del feminismo
es importante, aunque en la década de los noventa el feminismo ha sido cooptado
por los gobiernos, instituciones por la Naciones Unidas y usan el feminismo
para integrar a la mujeres al proceso desarrollo capitalista y para usar a las
mujeres como fuerza de trabajo barato. No sólo usaron la fuerza del trabajo por
la reproducción, sino que también para el trabajo en las maquilas. Para mi el
feminismo, es una lucha que tiene una historia y que tiene diversas formas en
los países, pero que se ha enfocado a analizar y luchar contra la jerarquía que
la sociedad capitalista ha construido entre hombres y mujeres. Esta jerarquía
ha servido para debilitar la lucha común, por ejemplo, muchas de las mujeres
que en mi región lucharon contra el fin del fascismo quedaron marginalizadas
por sus propios compañeros. Entonces fueron las feministas de los años 70 y 80 las que escribieron sobre las mujeres partisanas
que lucharon en la guerra. Esto para mi ha significado el feminismo, un enfoque
específico que sobre todo es un enfoque comprometido con cambiar la forma en la
que se reproduce la vida. Pues la mujeres ha sido la principal protagonista de
la reproducción de la vida. Este trabajo no ha sido reconocido. No lo reconoce
la institución, pero tampoco sus propias familias, ni sus compañeros.
Las
mujeres han pagado un precio muy fuerte, pero los hombres también han pagado un
precio alto por esta desvalorización de las mujeres. Entonces, para mi, el
feminismo no es una lucha contra los hombres.El feminismo pues, es un movimiento que se nutre de otras alternativas
que tantas mujeres han hecho en varios contextos diferentes para defender sus
comunidades y para cambiar su vida.
Gladys Tzul Tzul
Para
seguir el dialogo, y al respecto de lo que dices, que las mujeres fueron
primera línea en la lucha contra el fascismo, podrías enumerar algunos
ejemplos. Mi pregunta es para producir un contraste en las formas. Por ejemplo
aquí las mujeres crearon campamentos de alfabetización, que frenaron el
reclutamiento militar forzoso, son las que hoy día siguen buscando en las fosas
clandestinas los cuerpos de sus familiares. La reconstrucción de éste país
(después de la guerra armada) ha sido gracias al trabajo comunitario de las
mujeres. ¿Cómo se reconstruyeron en Italia?
Silvia Federici.
Es
diferente, pues la Italia de la que yo hablo la tierra ya había sido
privatizada, la tierra ya era de pequeños productores, entonces nosotros
tenemos una tradición diferente a la del trabajo comunitario. Las mujeres que
lucharon, son mujeres urbanas que vivían el barrios obreros. Mucho veces su
trabajo consistió en tener las redes ocultas y de hacer el trabajo de
reproducción de la lucha: hacer la comida, producir las formas de comunicación
con la gente que esta en el monte, eran ellas las que organizaban redes de
comunicación de campo.Muchas veces
corrían grandes riesgos, fueron parte importante de la infraestructura de la
lucha clandestina. Fueron ellas las que tendieron el entramado de la relaciones
entre la ciudad y el campo. Pues ellas se podían mover más fácilmente sin
despertar sospechas. En el campo, por ejemplo las mujeres producían vegetales y
eran ellas las que se oponían cuando los fascistas reclamaban la producción del
campo, pues en la guerra la comida estaba racionada. Entonces las mujeres en el
campo ocultaban parte de la producción, no entregaban todo lo que producían.
Esa fue una fuente de lucha. El campo es el lugar que sustenta a la ciudad y
ese era el trabajo que ellas realizaban.
Mis
dos tías trabajaron en el campo toda su vida. Yo conozco la historia del
sustentamiento alimentario porque ellas me contaron de cómo a partir de sus
hermanas mandaban comida a la ciudad
Gladys Tzul Tzul
Hagamos
otro contraste: Guatemala/ Italia /Nigeria. Viviste en Nigeria yen Calibán y la Bruja reflexionas sobre lo
común.
Silvia Federici.
En
Nigeria, el trabajo de lamujer es
fundamental a pesar de que yo fui en un
momento en el que Nigeria estaba siendo impactado por las políticas del Banco
Mundial y del Fondo Monetaria Internacional, en el momento que comienza la
crisis.
Gladys Tzul Tzul
¿Qué
entendemos por crisis?
Silvia Federici.
Es
una pregunta muy importante des mitificar el concepto de crisis. ¿cuál crisis?
¿De quién?Pues es una crisiscreada artificialmente que empieza a la mitad
de los año 70. Es una crisis que se manifiesta en lo que yo llamo la huelga del
capital. Con la decisión delClub de
Roma.(Empresarios que se reúnen en 1977)y se pusieron de acuerdo para reducir las
inversiones . Esa fue la respuesta del capitalismo a la gran ola de lucha
anticolonial, obrera y estudiantil.En
ese momento los Estado Unidos aumenta inmensamente la tasa de interés sobre los
dólares. Entonces, lo países que habían salido del colonialismo y había buscado
préstamos en dólares, inmediatamente se encontraron en crisis.
Gladys Tzul Tzul
¿Es
una crisis de la deuda?
Silvia Federici.
Sí, es una crisis de la deuda creada
artificialmente. Es la primera manifestación del despojo. Pueses la forma de crear una nueva forma de
dominación. Entonces, daban préstamos y condicionaban a la reforma del Estado,
a la privatización de las tierras comunales, devaluar la moneda. Y con ello se
restablece una relación de subordinación. Obligan a producir para Europa y
Estado Unidos, a cambiar las formas de producción agrícola. A eliminarlos beneficiosque la lucha anticolonialhabía logrado. Es un proceso que en su
conjunto en el que se transforma la economía global.
Gladys Tzul Tzul.
En
los tiempos de la crisis, las mujeres han sido primera línea.
Silvia Federici.
Sí,
el trabajo de reproducción que las mujeres ha salvado a las comunidades, a la
sociedad en general. Y no sólo se trata del trabajo concreto de reproducción,
sino que también el trabajo afectivo de reproducción, el cariño, el apoyo. Son
las mujeres las que hacen una sopa caliente te dan un abrazo y te dicen
que tenemos que tener fuerza para seguir en la vida.
Mujeres Ixchel te invitan a participar en el programa Interdisciplinario feministasobre cuerpo y sexualidad 2018 impartido en Ciudad de Guatemala a partir del 7 de abril de 2018.
Objetivo:
Aprender sobre como los sistemas de dominación y opresión y como tienen repercusión en los cuerpos de las mujeres a nivel de construcción teórico e histórico en el cuerpo y sexualidad.
Este curso esta destinado a personas diversas, que deseen explorar sobre el cuerpo y la sexualidad, para esto trabajaremos desde la parte teórica e histórica.
La modalidad del curso se divide en 3 formas de trabajo
· Formación teórica y política · Acompañamiento psicosocial grupal · Somática
Los temas a trabajar
Modulo I Orden Simbólico El cuerpo en los feminismo
Modulo II El cuerpo en occidente Belleza fealdad y corrección Sexualidad
Modulo 3 Explotación sexual La materialidad de los sentimientos Amor y desigualdad El estado mestizo , violación sexual, violencia blancura
El trabajo teórico será la base para el trabajo psicoterapéutico y somatico a través de lecturas y de una facilitación sobre las bases teóricas e históricas de cómo ha sido construido la sexualidad y el cuerpo de las mujeres se podrá abordar las dudas que surjan no solo a nivel teórico si no también del proceso personal de las participantes.
El acompañamiento psicoterapéutico está planteado como un proceso por lo se requiere del compromiso personal para participar de inicio a fin. Este espacio forma parte de una formación integral, se vincula con el espacio de formación teórica, el trabajo somático y la espiritualidad; todo lo que de estos espacios surja puede ser abordado a nivel psicológico en este grupo.
Se desarrollará una sesión al mes, con una duración de dos horas. Cada sesión tendrá lugar después de la formación teórica. El grupo será acompañado por una terapeuta y una co-terapeuta.
En la clase de movimiento somático experimentamos el cuerpo en primera persona, ampliando nuestra experiencia sobre las sensaciones y nuestra percepción. Finalizamos haciendo un mapa de nuestra experiencia.
Las sesiones son cada 15 días , los sábado
Horarios:
Sábado: 2:00pm a 5.00 pm
Lugar : Casa Cervantes 5 calle 5-18 zona 1 ciudad de Guatemala
Iniciamos el 7 de abril de 2018 y finalizamos en Noviembre
Valor : Inscripción : Q 150.00 Mensualidad : Q 250.00
El feminismo es sin duda uno de las apuestas políticas más importantes de los últimos siglos. No sólo porque la denuncia a un sistema de opresión ocurrió desde la parte subordinada, las mujeres, sino porque tocó las relaciones más intimas y las nombró como injustas.
También es importante porque, la denuncia política ocurrió al interior del llamado espacio privado y exigió la revolución de todas las partes de la sociedad, más allá de la clase.
El objetivo de este curso es dar a conocer, desde la historia, los diferentes pensamientos y aportes que dan cuerpo a lo que conocemos como teoría feminista, que es sin lugar a dudas uno de los aportes teóricos y políticos más relevante y movilizadores de la historia de la humanidad.
Es por ello que en la reflexión que hemos hecho vemos necesario implementar un diplomado que permita generar conocimiento teórico y académico , así como crear espacios de discusión y análisis y con esto fomentar mayor interés en la lucha de las mujeres.
El poder crear más espacios de formación alternativa nos permite poder acercarnos y poder empezar a crear pensamiento feminista, autónomo, dando herramientas para el análisis la discusión y la creación de ideas . Y hacer llegar las bases teóricas más importantes e los feminismo.
Temáticas y Desarrollo de los Módulos:
1. La teoría feminista en la historia
2. Teoría sobre Sexualidad, cuerpo.
3. El movimiento social y el movimiento Feminista
Modalidad:
El tiempo que durara Cada modulo es de 3 meses con sesiones semanales de 2 horas por semana presenciales. Estas se llevaran a cabo los días sábados por la mañana. Debe de ser permanente o bien tener un 70% de asistencia para la entrega de diploma de acreditación de participación.
El tiempo de duración del Diplomado es de Febrero a Octubre de 2018.
Durante mucho tiempo se ha debatido sobre la denominación ideal para describir el maltrato que ejercen los hombres sobre sus parejas o ex parejas de sexo femenino. En un principio se utililizaba la expresión “violencia doméstica”, la cual se aplica a un problema más generalizado, es decir, hace referencia a aquella que se produce dentro del hogar, tanto del marido a su esposa, como de la madre a sus hijos, del nieto al abuelo, etc. Con el tiempo han ido apareciendo otros términos que parecen ajustarse mejor al perfil de abuso al que son sometidas las mujeres: “violencia machista”, “violencia contra las mujeres” y “violencia de género”. Ésta última es una traducción literal del inglés “gender violence”, denominación aceptada internacionalmente. Dicha traducción literal es incorrecta en castellano desde el punto de vista gramatical, según la Real Academia Española.
A lo largo de este blog, utilizaremos cualquiera de ellas para referirnos a este problema de tipo social, que al día de hoy, continúa siendo insuperable en todas las sociedades del mundo.
La violencia de género tiene que ver con “la violencia que se ejerce hacia las mujeres por el hecho de serlo”, e incluye tanto malos tratos de la pareja, como agresiones físicas o sexuales de extraños, mutilación genital, infanticidios femeninos, feminicidios, entre otras.
Definición de Violencia de género:
Según el artículo 1 de la Declaración sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer de las Naciones Unidas (1994), la violencia de género se define como:
"Todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, inclusive las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública o privada".
La violencia machista abarca todos los actos mediante los cuales se discrimina, ignora, somete y subordina a las mujeres en los diferentes aspectos de su existencia. Es todo ataque material y simbólico que afecta su libertad, dignidad, seguridad, intimidad e integridad moral y/o física.
Tipos de Violencia:
Psicológica. La violencia psíquica aparece inevitablemente siempre que hay otro tipo de violencia. Supone amenazas, insultos, humillaciones, desprecio hacia la propia mujer, desvalorizando su trabajo, sus opiniones... Implica una manipulación en la que incluso la indiferencia o el silencio provocan en ella sentimientos de culpa e indefensión, incrementando el control y la dominación del agresor sobre la víctima, que es el objetivo último de la violencia de género.
Física. La violencia física es aquella que puede ser percibida objetivamente por otros, que más habitualmente deja huellas externas. Se refiere a empujones, mordiscos, patadas, puñetazos, etc, causados con las manos o algún objeto o arma. Es la más visible, y por tanto facilita la toma de conciencia de la víctima, pero también ha supuesto que sea la más comúnmente reconocida social y jurídicamente, en relación fundamentalmente con la violencia psicológica.
Económica. El agresor hace lo posible por controlar el acceso de la víctima al dinero, tanto por impedirla trabajar de forma remunerada, como por obligarla a entregarle sus ingresos, haciendo él uso exclusivo de los mismos (llegando en muchos casos a dejar el agresor su empleo y gastar el sueldo de la víctima de forma irresponsable obligando a esta a solicitar ayuda económica a familiares o servicios sociales).
Social. El agresor limita los contactos sociales y familiares de su pareja, aislándola de su entorno y limitando así un apoyo social importantísimo en estos casos.
Sexual. Se ejerce mediante presiones físicas o psíquicas que pretenden imponer una relación sexual no deseada mediante coacción, intimidación o indefensión. Aunque podría incluirse dentro del término de violencia física, se distingue de aquella en que el objeto es la libertad sexual de la mujer, no tanto su integridad física. Hasta no hace mucho, la legislación y los jueces no consideraban este tipo de agresiones como tales, si se producían dentro del matrimonio. Ahora, la violación o el abuso sexual son sonsiderados un delito grave, aún dentro del matrimonio.
Todos los tipos de violencia implican sufrimiento psicológico para la víctima, y utilizan las coacciones, amenazas y manipulaciones para lograr sus fines.
Ciclo de la Violencia:
Acumulación de la Tensión. La víctima percibe claramente cómo el agresor va volviéndose más susceptible, respondiendo con más agresividad y encontrando motivos de conflicto en cada situación.
Estallido de la Tensión, en la que la violencia finalmente explota, dando lugar a la agresión.
“Luna de Miel” o Arrepentimiento. El agresor pide disculpas a la víctima, le hace regalos y trata de mostrar su arrepentimiento. Esta fase va reduciéndose con el tiempo, siendo cada vez más breve, y llegando a desaparecer. El ciclo comenzará en la primera fase y posteriormente ya no existirá la del "arrepentimiento".
Este ciclo, en el que al castigo (agresión) le sigue la expresión de arrepentimiento que mantiene la ilusión del cambio, puede ayudar a explicar la continuidad de la relación por parte de la mujer en los primeros momentos de la misma.
Este ciclo pretende explicar la situación en la que se da violencia física, ya que la violencia psicológica no aparece de manera puntual, sino a lo largo de un proceso que pretende el sometimiento y control de la pareja.
Mitos sobre la Violencia Machista:
Al estudiar este fenómeno de violencia, se han tratado de encontrar varias explicaciones sobre esta forma de abuso hacia la mujer, lo cual ha generado diversos mitos, siempre con el afán de justificar la actitud del agresor (maltratador, manipulador, abusador, golpeador) , atendiendo:
Perfil psicológico del agresor (trastorno mental, adicciones).·
Características de la víctima (masoquismo, o la propia naturaleza de la mujer, que “lo busca, le provoca, es manipuladora…”),
La incapacidad del agresor para controlar sus impulsos, o su "caracter explosivo".
Además existe la creencia generalizada de que estas víctimas y sus agresores son parejas mal avenidas (“siempre estaban peleando y discutiendo”), de bajo nivel sociocultural y económico, inmigrantes… Es decir, diferentes a “nosotros”, por lo que “estamos a salvo”.
Aquellos hombres que son alcohólicos y maltratan a sus mujeres, sin embargo no tienen, en su gran mayoría, problemas o peleas con otros hombres, con su jefe o su casero.
El estrés laboral o de cualquier tipo afecta realmente a mucha gente, hombres y mujeres, y no todos se vuelven violentos con su pareja.
Otros:
"La violencia machista es fruto de un estallido, de una pérdida del control, de los nervios del momento”
Es un mito totalmente falso. La violencia de género es un exponente de la desigualdad que vivimos en nuestras sociedades. No surge de un estallido, surge del intento de controlar a la mujer hasta el extremo.
"Los agresores son adictos al alcohol o lo hacen bajo el efecto de las drogas”
No es así. El consumo de sustancias y de alcohol puede agravar una situación de violencia de género, pero no es la causa de ella. Muchísima gente bebe alcohol y consumen drogas y no agreden a su pareja.
“Los maltratadores sufren una enfermedad mental”
Es totalmente falso. Prácticamente la totalidad de los agresores no tienen enfermedad mental.
“El maltrato se da principalmente en familias de bajos ingresos y en porcentajes minoritarios. Lo sufren más las mujeres de bajo nivel cultural y las mujeres inmigrantes”
El maltrato se da en todas las clases sociales, lo sufren mujeres de todos los niveles de formación, con empleo… Durante mucho tiempo se ha mantenido esta creencia, se ha pensando que las mujeres víctimas de violencia eran mujeres de una cierta edad, recluidas en casa, etc., cuando las cifras
demuestran que entre un 60 y un 70% de las víctimas son menores de 45 años. Además más del 50% de las mujeres maltratadas tienen estudios medios y superiores y más del 50% son trabajadoras en activo.
Lo mismo pasa con el perfil de los agresores. Hay hombres maltratadores en todos los estratos sociales y de todo tipo de formación.
En el fondo, estas justificaciones buscan reducir la responsabilidad y la culpa del agresor.
...El compromiso que debería asumir toda la sociedad sería el de prevenir y luchar contra este problema.